Enzo Amadeo Márquez tiene la edad de muchos de los jóvenes que alguna vez soñaron con independizarse, estudiar y construir su propio camino. Pero ese proyecto, en la Argentina de Javier Milei, se volvió una carrera de obstáculos: alquileres imposibles, salarios bajos, despidos y deudas que aparecen incluso antes de que llegue el primer trabajo estable.
Estudiante de la Licenciatura en Ciencias Políticas y Relaciones del Trabajo de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, Enzo habló con BigBang durante la histórica marcha de Endeudados del jueves 20 de agosto. Su voz se abrió paso entre las columnas de trabajadores y las historias de familias que ya no pueden pagar lo básico.

Enzo también conoce el endeudamiento en primera persona: "Sí, yo llegué en un momento a endeudarme, obviamente, no tuve la suerte de esta gente que están endeudadas hasta la cabeza. Yo lamentablemente pagué, pude, pero tuve que resignar gastos, como todos hemos hecho en la vida". Entre esos gastos postergados estuvieron necesidades básicas: "Ropa o alquiler incluso, porque yo alquilo sabiendo que hoy en día está bastante complicada la situación para los jóvenes en el país".
Enzo mira a sus compañeros y ve una generación empujada hacia atrás. Jóvenes que estudian, trabajan y aun así no consiguen sostener una vida independiente: "Mis compañeros tienen entre 18 y 20 años y algunos están endeudados, tienen que volver a vivir con los padres porque no pueden pagar el alquiler, a algunos los despidieron del trabajo, la situación está muy complicada en la Argentina tanto a nivel deudas como a nivel laboral, es muy complicado y más para los jóvenes porque hoy en día he visto que los más endeudados somos los jóvenes", relató.

La deuda no solo condiciona el presente. También define quién puede estudiar, quién debe abandonar una carrera y quién tiene que elegir entre asistir a clase o buscar un trabajo para pagar el alquiler. Para Enzo, la educación pública sigue siendo una herramienta decisiva de movilidad social: "Es un pilar fundamental para todos, y creo que es una herramienta para la movilidad social ascendente", dijo y reclamó que el Gobierno cumpla con la normativa vigente: "Incluso yo vengo de la educación pública y por eso creo que hay que reclamar que el gobierno cumpla con la ley de financiamiento universitario, me parece muy preocupante".
Su propia trayectoria está atravesada por esa institución: una universidad que le permite formarse mientras trabaja y que representa, para muchos jóvenes, la posibilidad de imaginar un futuro diferente al que les asigna la precarización.

Pero la crisis también golpea su núcleo familiar. "Hablando de parte de mi familia, mi padre está endeudado, mi madre también a pesar de que ellos trabajan pero están endeudados hasta lo imposible", contó y, si bien Enzo no depende económicamente de sus padres porque trabaja, pero eso no significa que la familia esté a salvo: "A mí no me mantienen, porque yo tengo la suerte de trabajar, pero están endeudados, sí y en cuanto al trabajo, los salarios también son bajos". Su diagnóstico fue contundente: "Hoy en día no alcanza para el estilo de vida argentino, porque tenemos salarios africanos y un estilo de vida europeo con los impuestos".
El mensaje para Milei
Si pudiera tener a Javier Milei enfrente, Enzo no le hablaría de teorías económicas ni de estadísticas. Le pediría que salga de la residencia presidencial y vuelva a mirar la vida cotidiana: "Le diría que baje un poquito a la realidad, que camine las calles, que afloje con todo el tiempo en la residencia de Olivos, vivir en una realidad paralela, que viva la realidad de los argentinos", expresó.
También cuestionó la ausencia presidencial: "Este palacio (por Casa Rosada) está vacío desde el 2023, porque el presidente vive recluido en Olivos escribiendo un libro, cuando el presidente lo que tiene que hacer es gobernar, administrar y poder mejorar la calidad vida de la gente".

Enzo habló de quienes ya no pueden pagar el alquiler, comprar comida o sostenerse: "No se preocupa por la gente que está endeudada, hay gente que se ha llegado a suicidar por deudas, que no puede comer, que está en situación de calle porque no puede pagar un alquiler", dijo y concluyó: "Me parece impresionante la desconexión que hay con este gobierno y yo le diría al presidente, camine, salga a las calles".
Enzo también observó un cambio entre los jóvenes que acompañaron a Milei en 2023: "Sí hay un cambio. Muchos jóvenes fueron los más perjudicados de la política de este gobierno, y nos hemos quedado desempleados, hay gente joven que se ha llegado a suicidar, realmente los más perjudicados de este gobierno somos los jóvenes", sostuvo.

Él aclara que nunca votó al actual Gobierno, pero no habla desde una identidad partidaria cerrada. Habla desde la calle, desde la universidad, desde su familia y desde el dolor que ve en quienes lo rodean: "Hay jóvenes que han cambiado, hay jóvenes que siguen creyendo en la esperanza del futuro, porque dicen que el esfuerzo vale la pena. Me parece que ya pasaron 3 años y mucho esfuerzo y yo no veo nada en la situación, yo veo peor todavía el país", expresó.
También describió lo que observa todos los días: "Veo mucha gente en situación de calle, veo jubilados que no llegan a fin de mes y realmente parte el alma. Yo le digo, yo miro todos salgo todos los días a la calle, yo camino y a mí me duele la realidad argentina".

Antes de terminar, Enzo dejó una reflexión dirigida a todos los argentinos y argentinas. No pidió una respuesta individual ni una salida basada únicamente en el mérito personal. Pidió pensar en el otro: "Los argentinos tenemos que fijarnos a la hora de votar, no votemos con emoción, porque gracias a que votaron con emoción, con enojo, terminó esta gente en la Casa Rosada", afirmó y propuso: "Creo que votemos con la reflexión, pensando en el otro, pensando en ponernos al lado del otro, porque creo que gracias a este gobierno lo único que existe es la meritocracia, de pensar en uno mismo y nada más".
Su mensaje fue directo: "Yo creo que momento es pensar que la salida es colectiva, creo que hay que pensar en el otro y en el ser humano como tiene que ser". Enzo pidió mirar la realidad antes de volver a votar: "Voten con el bolsillo, voten con la heladera y miren a su familia y se van a dar cuenta que la realidad es muy dolorosa", dijo y cerró: "Pido eso nada más, pensemos en todos y pensemos, porque realmente la salida es colectiva".
Enzo llegó a la Plaza de Mayo como un estudiante más entre miles de endeudados. Se fue convertido en una voz que resumió el drama de una generación. Pero en medio de la angustia, su discurso tuvo algo de épico: habló desde la organización, la memoria y la esperanza de que la política vuelva a mirar a las personas. Porque mientras el poder se encierra en Olivos y repite que todo está mejor, Enzo y tantos otros jóvenes ocupan las calles para recordar que la realidad no se mide en discursos: se mide en la heladera, en el alquiler y en la posibilidad de seguir soñando con una Argentina próspera.