Una profunda conmoción atraviesa a Avellaneda y Lomas de Zamora luego de una tragedia que terminó con la vida de una integrante de la Policía Bonaerense y su pequeña hija. Estefanía Luján Espínola y Lucila Jazmín fueron encontradas muertas dentro de un departamento ubicado sobre la calle Mariano Acosta al 600, en pleno centro de Avellaneda. El hallazgo se produjo después de que una persona allegada a la oficial diera aviso al 911, preocupada porque desde hacía varios días no lograba comunicarse con ella. Cuando los efectivos llegaron al domicilio e ingresaron al inmueble, se encontraron con la dramática escena.

De acuerdo con las primeras hipótesis de los investigadores, Espínola habría utilizado su arma reglamentaria para dispararle a su hija y posteriormente se habría quitado la vida. Sin embargo, la mecánica todavía no fue confirmada de manera definitiva y la Justicia trabaja para reconstruir con precisión qué sucedió dentro de la vivienda. La causa permanece bajo estricto secreto de sumario, mientras se incorporan testimonios, pericias y otros elementos probatorios. Los investigadores también buscan determinar qué ocurrió durante las horas previas y si existió algún episodio que permita explicar el desenlace.
La noticia provocó un enorme impacto entre los familiares, amigos y allegados de la policía. Espínola había vivido durante varios años en Lomas de Zamora, donde también residía junto a su familia antes de mudarse a Avellaneda. Las dos fueron despedidas en la casa velatoria Las Flores, ubicada en Portela 461, en el centro de Lomas de Zamora. Hasta allí llegaron familiares y amigos para darles el último adiós. El hermano de Estefanía, Lucas Espínola, expresó su dolor en las redes sociales con un mensaje desgarrador: "Las voy a llevar siempre presentes en mi corazón. No puedo creer, hermana. Todavía no caigo", escribió en las redes sociales.
Y sumó: "Me duele la vida, hermana, quiero despertarme de esta pesadilla tan fea". En otra publicación, había escrito: "Te Amo Hermana. Te Voy A llevar siempre en mi corazón". Mientras la familia atraviesa el duelo, la investigación avanza con absoluto hermetismo. La fiscalía analiza los elementos encontrados en el departamento y ordenó las pericias correspondientes para establecer la secuencia de las muertes. Los investigadores realizan pericias balísticas, informes forenses y análisis de la escena, además de recopilar testimonios de personas cercanas a la oficial.

El objetivo es reconstruir las circunstancias que precedieron al episodio y establecer si existieron señales o situaciones que puedan aportar información sobre lo sucedido. Por el momento, no trascendieron detalles sobre las edades de las víctimas ni sobre los posibles motivos que habrían llevado a la mujer a protagonizar la tragedia. El caso también vuelve a poner bajo la lupa la situación de la salud mental dentro de las fuerzas de seguridad.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, había reconocido recientemente que durante 2025 los suicidios de agentes y policías aumentaron un 30% respecto del año anterior. "Se incrementaron los suicidios en el país y las Fuerzas federales no escapan a esa realidad", había señalado la funcionaria durante una entrevista con radio Mitre. Monteoliva aseguró además que el Gobierno había reforzado los programas de asistencia psicológica destinados a integrantes de las distintas fuerzas.

