El presidente de la Nación, Javier Milei, volvió a pasar vergüenza tras un ataque que realizó contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en el marco de la campaña electoral del ballotage en el que enfrenta a Flávio Bolsonaro. El libertario acusó al líder del PT de "machirulo", de "zurdo ladrón" y hasta insinuó que podría "robarse la elección". La respuesta a la agresión fue tildarlo de "lacayo de Trump". Otra vez apuntó contra el principal aliado comercial de la Argentina, sin importar las posibles represalias.
"Los progres machirulos. Después andan acusando de misóginos a todos sus oponentes. Se les está cayendo la careta a estos delincuentes. Espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección, zurdo ladrón. ¡VLLC!", escribió Milei en su cuenta de X (ex Twitter), en la respuesta que le dejó a un video en el cual Lula debatía con mujeres, en el tramo final de su campaña.

Justamente el video de Lula iba en el sentido contrario al que planteaba Milei. "La mujer no puede trabajar seis días a la semana y descansar uno porque ese día tiene que limpiar la casa", fue la frase textual. Lejos de decirlo en el sentido obligatorio del término, el presidente brasileño se refería a la realidad del patriarcado en el que las tareas domésticas recaen de forma mayoritaria sobre las mujeres. Al mismo tiempo, lo hizo en el marco del debate del fin de la escala laboral 6x1 recientemente derogada.
Las respuestas por parte del equipo no tardaron en llegar. De acuerdo a lo que escribió La Política Online, para el equipo del presidente brasileño, la reacción de Milei es "parte de su condición de payaso latinoamericano y lacayo de Trump". El contraataque directo apuntó al rol de sometimiento que defiende el libertario en relación a la relación con su par de Estados Unidos.

"Está preocupado por las encuestas", deslizaron desde el equipo de campaña, como explicación a las razones de los ataques de Milei. En ese sentido, a la hora de hablar del pronóstico para el próximo domingo, señalaron que "está ajustado", aunque reconocieron que existen "buenas posibilidades de ganar".
No es la primera vez que Milei se entromete en la política doméstica brasileña, aunque más de una vez ha tenido que tener gestos para enfriar los roces que generaron sus declaraciones. En 2023 llamó a Lula "comunista" y "corrupto", mientras que en julio de 2026 fue a un acto de Bolsonaro y fue más allá, al llamarlo "ladrón presidiario" y "basura socialista".

