El deporte argentino transita horas de luto por la muerte de Jorge Locomotora Castro, un símbolo del boxeo. El pugilista, que tenía 59 años, se encontraba con su hija y su ex pareja en el Bingo de Morón cuando sintió un dolor en el pecho. Su familia pidió ayuda a la seguridad del lugar, pero cuando llegó la asistencia médica constataron que ya no tenía signos vitales. Quimey, su hija, relató el duro momento que atravesaron durante la madrugada del miércoles en el establecimiento.
"Quiero que todo el mundo sepa que estamos pasando esta pérdida con mucho dolor y pedimos de corazón que se respete el luto de la familia. El fallecimiento de mi papá fue de manera natural. Tuvo un infarto. Le empezó a doler el pecho y no lo pudo resistir. Fue una cuestión de 15 minutos. La Policía científica ya se encargó de demostrar que fue totalmente natural", explicó ante las cámaras presentes en la puerta de su casa.
"No llegamos al hospital. Estábamos bien y de repente me dijo 'me voy al baño'. Están las pruebas, están las cámaras. Así que por ese lado estamos totalmente tranquilos. Se fue al baño y a la hora de regresar me dijo: 'Me duele un poco el pecho'. Yo le dije: 'Es porque fumas como un salvaje'. Porque fumaba ahí adentro, él fumaba sólo cuando iba a jugar. Y me dijo: 'Sí, ahora me tomo una pastilla y se me pasa'", expresó.
"No estaba medicado, a él le dolía si fumaba bastante, después se tomaba unas pastillas para calmar la garganta. Me dijo: 'Me duele el pecho, me duele el pecho. Me duele mucho hija'. Ahí llamamos a la seguridad del lugar... Y fue así, tan rápido como lo cuento. Se lo llevaron a una habitación aparte y en privado le empezaron a hacer RCP", relató sobre el estremecedor momento que transitaron. Su relato coincide con el de un testigo que habló durante la mañana de este miércoles en Radio Mitre.
"Llamamos a las autoridades del lugar. Vinieron, lo asistieron. Lo llevaron a una oficina aparte, donde le tomaron la presión. Estaba bien de presión, pero me decía me duele el pecho, siento una presión en el pecho. Nos pidió si por favor se podía acostar, nos pidió que le sacáramos las medias. Mi mamá lo agarró de la cara y le dijo: 'Jorge mirame'. La miro, le cerró los ojos y perdió la conciencia. Estuvieron haciéndole RCP 20 minutos. Tomaron todas las medidas necesarias, quiero aclarar que no hubo negligencia médica", especificó.

"La ambulancia no demoró. Lo que le pasó a mi papá es que a él le empezó a doler el pecho y se fue caminando porque no quería subirse a la silla de ruedas. Se fue caminando hasta la oficina donde nos apartaron. Ahí se sentó, ahí pidió acostarse, ahí pidió que le saquen las zapatillas. Y a los cinco minutos empezaron a hacerles las maniobras", relató. "Él era diabético, insulinodependiente. Siempre se controló. Su amigo siempre lo llevaba al médico a hacerse los controles correspondientes. Él no tomaba alcohol, se cuidaba con las comidas. Tomaba gaseosa zero. Desconocemos, por ahora nos quedamos con que la causa fue natural", agregó.
Castro tenía una salida habitual con su hija y su ex pareja al bingo. "Estaba conmigo y con mi mamá. Gracias a Dios estaba conmigo. Estábamos ahí y nosotros la verdad que teníamos una salida rutinaria con mi mamá. Ellos son muy amigos, no están en pareja hace 15 años, pero son muy amigos. Entonces era una salida que hacíamos los tres", explicó Quimey.
"No vivo con mi papá, pero venía muy seguido. Prácticamente todos los días. Nosotros hace varios años logramos llevar una relación de padre e hija, que capaz nos costó un poco más de chica porque mi papá no se separaron en buenos términos. Pero hoy en día ellos eran como mejores amigos. Compartíamos la salida al bingo, nos invitaba a cenar, íbamos a tomar un café. Hacíamos cosas que gracias a la vida, a Dios, se pudieron solucionar entre mis viejos. Por suerte nos llevamos todos el recuerdo de que teníamos una linda relación", aclaró. "Mi papá era particular. Siempre digo que con él eran peleas entre risas. No había una pelea en serio. Es el ejemplo de luchar por lo que querés y para los que querés", lo recordó.