Nazarena Vélez adelantó a BigBang que este verano volverá a hacer teatro con su hija Bárbara Vélez en la temporada de verano de Villa Carlos Paz, con una obra que escribirá Sofía González Gil y que tendrá media docena de personajes en escena. Si bien no pudo confirmar muchos más protagonistas, sí trascendió que se trata de una nueva producción de la actriz, que lleva décadas con tareas tanto arriba como abajo del escenario.
En la actualidad, Nazarena protagoniza Un cambio inesperado junto a Santiago "Bocha" Camaño, su pareja desde enero de 2019. La obra se estrenó el 7 de agosto en el Teatro Picadilly de avenida Corrientes 1524, y va todos los viernes y sábados desde las 22. Vélez dirige junto a Carlos Kaspar la puesta que escribieron Cásper Espósito y Belén Gomensoro, y al elenco lo completa Nicolás Maiques.

Si bien la carrera de Nazarena lleva muchas décadas de primeras planas y de notoriedad pública, ella se imagina que dentro de 10 años sólo estará en el rol de productora, que es con el que más se halla y a través del cual despliega su mayor potencial. En la entrevista recordó que ya hacía ese tipo de tareas por voluntad propia en muchas de las producciones de Gerardo Sofovich que encabezó como actriz hace décadas.
Nazarena además confesó que no reniega de ninguno de los trabajos que tuvo en el mundo del espectáculo y que nunca la pasó mal en nada de lo que le tocó hacer o debió hacer algo que esté contra su voluntad y valores. Sin embargo, eso no impidió que reconociera que muchas de las obras que hizo en los escenarios hace 20 años, hoy no volvería a hacer.
Dentro de diez años, solo me veo produciendo, porque es una pasión que descubrí
Estás con Un cambio inesperado, que te tiene laburando con Santiago "Bocha" Camaño, tu novio desde hace muchos años. ¿Cómo es esa experiencia?
- ¡Divina! La verdad es que para mí trabajar con Santiago es un placer. Es un actor que yo respeto y admiro profundamente, al que contrataría una y mil veces aunque no seamos pareja. Sinceramente la rompe arriba del escenario, es ganador de un premio ACE, está formado por Julio Chávez, por Agustín Alezzo. La tiene muy clara y encima nos amamos, o sea que con la mirada ya nos conocemos. Es un placer laburar. Dirigirlo y laburar como compañera con él. Es hermoso. Sinceramente es una experiencia que repetimos bastante seguido porque nos gusta, porque nos da placer.
Santiago, más allá de toda la formación, recientemente tuvo ciertos papeles como el que tuvo en En el Barro, que lo mostraron mucho más. ¿Creés que está a las puertas de un crecimiento así como figura trascendental?
- Sin ninguna duda, Santiago tiene todo para ser de los mejores actores. Para mí ya es de los mejores actores del país, pero lo que pasa que nunca ha sido demasiado popular porque siempre tuvo un perfil muy bajo y por sus trabajos. Alezzo nunca fue de llevar sus obras a la calle Corrientes, y la obra que al "Bocha" le dio el premio ACE, fue justamente con El cuidador de Alezzo, que estaba en teatros que no eran del circuito comercial. Siempre ha sido un actor con un perfil muy bajo, pero sin ninguna duda tiene absolutamente todo para estar dentro de los más destacados del país.

En tu caso también te pasó de pegar un salto. Vos hoy sos productora de las obras que protagonizás muchas veces, que dirigís, y fue una transición y un salto de la Nazarena Vélez que se hizo conocida desde las cumbias de A pleno sábado.
- Yo amo la cumbia. Laburé en el programa de los sábados un solo año, lo que pasa es que después estuve casada seis años con Daniel Agostini y la gente me relaciona mucho más con la música tropical, que me encanta. Para mí no hay fiesta si no hay música tropical, eso desde ya. Estoy muy orgullosa de todas las cosas en las que he laburado porque todas me llevaron a la mina que soy hoy.
Yo igual produzco desde hace más de 15 años aproximadamente. Lo más popular que se hizo de mí fue Despedida de soltero con Paula Chaves y Pedro Alfonso, que ellos empezaron ahí su carrera en el teatro. Después Los Grimaldi con Rodolfo "el Tano" Ranni, pero vengo laburando hace mucho como productora. Lo que pasa es que también el producir te hace tener un perfil un poquito más bajo, porque te tenés que encargar de absolutamente todo. Y la verdad es que es un gran laburo.
En LAM nadie te dice lo que tenés que decir, decís lo que se te canta
Si me preguntás cómo me veo dentro de diez años, solo me veo produciendo, porque es una pasión que descubrí con los años. Yo ya lo hacía cuando laburaba en las obras de Gerardo Sofovich, con El champagne las pone mimosas y No somos santas. Yo era productora sin serlo, porque le pedía permiso para meterme desde el vestuario hasta la prensa, y en un montón de cosas. Lo que pasa es que obviamente que el productor era Gerardo y yo no ganaba plata con eso, sino como protagonista. Pero vengo produciendo desde hace muchos años y me apasiona, sinceramente me apasiona.
¿Qué balance hacés de estos años en LAM y este tiempo en el streaming Bondi?
- Con Ángel de Brito nos conocemos hace más de 20 años, pero en LAM es la quinta temporada que hago y me siento muy cómoda. Si no, no lo haría. Ángel es muy amoroso conmigo y entiende también que mi base está en el teatro. Entonces entiende que yo, por ejemplo, en diciembre me voy y vuelvo en marzo. LAM es un éxito absoluto y formar parte de este éxito desde hace cinco años para mí es un placer.

Después en Bondi estoy haciendo la conducción de Storytime. Este es el segundo año, donde también Ángel tiene mucho que ver. Yo a él lo quiero muchísimo, me siento muy cómoda al lado de él. Nunca me ha pedido que haga algo que no quiera, que me haga la picante, o que me haga la loca, o que discuta. Yo tuve muchos pruritos. Ya me había llamado previamente a estos cinco años y nunca me animaba a ser "angelita". De mí siempre hablaron, entonces estar del otro lado del mostrador para mí era difícil. Porque muchas veces lo que han hablado en algunos programas me ha lastimado, me ha dolido mucho. En muchos programas han dicho mentiras.
Entonces cuando Ángel me propone esto yo le decía "yo no lo voy a saber hacer, porque yo siempre pienso en la familia de la persona de la que estás hablando". Porque yo me la podía bancar, pero mis hijos capaz que escuchaban cosas que no eran reales, o que sí eran reales, pero que se decían con crueldad. Entonces es como que me lo tomé muy en serio y con mucho respeto. Y la libertad que él me da hace que hoy estemos cumpliendo cinco años laburando juntos.
Si hoy me proponés una obra que hice hace 20 años, no sé si la hago
Esa experiencia negativa que sufriste, la transformaste en no repetir lo mismo.
- Sí, obvio. Eso desde ya: soy muy respetuosa con lo que digo y pienso diez veces lo que voy a decir. Yo soy hija de los programas de espectáculos, también me han dado de comer, me han dado tapas de Paparazzi, de Gente de Pronto, y todo eso a mí me sacaba shows o me llenaba el teatro. No reniego tampoco de eso, pero como también lo he padecido en algún momento, cuando hablaban de mi hija o lo que sea, trato de ser muy cuidadosa a la hora de opinar. Y en LAM nadie te dice lo que tenés que decir, decís lo que se te canta, y para mí eso es fundamental: el tener la libertad de poder decir o de poder callar cuando no tenéis nada para decir.
Recién mencionaste El champagne las pone mimosas. Con el paso de las décadas cierta cuestión del teatro de revista, desde la mirada más feminista de esta época, es censurado a destiempo. ¿Cómo lo ves vos?
- Yo creo que tal vez si hoy me proponés una obra que hice hace 20 años, no sé si la hago. Por eso de hecho soy también productora de mis espectáculos, porque me gusta decidir qué cuentito quiero contarle a la gente que viene a elegirme y sacar una entrada. Pero no reniego de absolutamente nada, y además nunca me han faltado el respeto en ninguna de las obras. No es que digo "vos sabés que hice una obra que la verdad me agachaba y me veía en el orto y me sentía incómoda". No me pasó. Sinceramente todas las obras que he hecho eran obras donde yo me sentía cómoda y donde yo podía decidir lo que quería hacer y lo que no. Siempre fui muy privilegiada en eso.

Sí siento que el humor ha cambiado y para bien, y me parece que hay un montón de cosas que trajo el feminismo que están buenísimas y que las celebro como mujer y como madre y como abuela. Celebro realmente el cambio que hay. Pero no reniego de absolutamente nada, ni te puedo decir que hice cosas porque necesitaba la guita pero la pasé mal. Yo no la pasé mal en mi laburo. Siempre elegí lo que quería hacer.
¿Cuáles son las razones por las que crees que el público tiene que ir a verlos y disfrutar de Un Cambio Inesperado?
- Porque es una obra hermosa, distinta. A mí me gusta hacer obras distintas. A esta la mandamos a escribir hace más de siete años por Cásper Espósito y Belén Gomensoro, y tiene mucho de lo que yo también quiero contar. Es una comedia que habla de la empatía, de ponerte en el lugar del otro. Todo esto desde el humor y muchas veces hasta desde el absurdo. Porque todo pasa a través de una luna llena que hace que cada uno cambie el cuerpo y que yo esté en el lugar de Santiago y que Santiago al otro día se despierte en mi cuerpo.
Me fascina trabajar con Bárbara
Entonces, desde ese absurdo, habla de empatía y habla de realmente entender lo que le pasa al otro. Una siempre piensa que la vida del otro es mucho más fácil que la de una. Y esto de ponerte en la piel de tu pareja, pero la obra te lleva a también ponerte en la piel de tu viejo, de tu vieja, de un hermano, hasta de tu jefe, porque toca distintos puntos, y la verdad la comedia es hermosa. Santiago se luce increíblemente. Está muy pero muy bien. Nico Maiques también está increíble. Y yo lo doy todo arriba del escenario porque yo siempre pienso que no trabajo para la gente que me saca esta entrada y nada más. Sé que voy a tener que seguir trabajando mucho más tiempo porque como el 90% de los argentinos necesito laburar por una cuestión económica. Así que pienso mucho lo que hago para que la gente que me elige me vuelva a elegir.
¿Qué se viene en el verano?
- Se viene una temporada en Villa Carlos Paz. Estoy cerrando una nueva obra que también mandé a escribir con Sofía González Gil, así que se viene más teatro para el verano. Es una nueva obra que va a tener cinco o seis personajes. Estamos terminando de decidirlo en este momento. No puedo adelantar ningún nombre, pero puedo confirmar que voy a volver a trabajar con mi hija, que eso a mí me encanta. Me fascina trabajar con Bárbara.

