Sin respuestas. Rotos y vilipendiados. Los trabajadores del Parque Industrial Gualeuguaychú ven cómo los puestos de trabajo se van deshilachando. En junio fue Unionbat, que despidió a 100 empleados sin previo aviso, un viernes víspera de feriado y por mensaje de whatsapp. Luego, la semana pasada, llegó el turno de Laboratorios Pyam, que echó a 20 personas. 120 desempleados se suman a la economía de Javier Milei, quien -en una asombrosa muestras de desconexión- ve el mundo color de rosa.
El problema, más allá de la pérdida de la fuente laboral, es que la empresa no cumplió su compromiso de abonar las indemnizaciones. Según el art. 245 de la Ley de Contrato de Trabajo, correspondía que los despedidos percibieron el 100 por ciento de su indemnización. Pero la empresa no solo que no abonó, también hace oídos sordos a las conciliaciones obligatorias. Desamparo y vacío tota.
La empresa Unionbat SA despidió sin previo aviso a la totalidad del personal de su planta de Gualeguaychú, en una decisión que dejó a más de un centenar de trabajadores sin empleo. Durante el fin de semana los operarios, muchos de ellos con entre 15 y 25 años de antigüedad, instalaron un acampe frente a la fábrica para impedir el eventual retiro de maquinaria y reclamar respuestas sobre el futuro de la planta.

La medida tomó por sorpresa a los empleados. Quienes integraban el turno de la mañana del viernes fueron informados al finalizar su jornada laboral dentro del establecimiento, mientras que los trabajadores del turno tarde ni siquiera pudieron ingresar a la planta. Según denunciaron, las notificaciones llegaron a través de mensajes de WhatsApp y fueron acompañadas por la presencia de una escribana en la puerta de la empresa para formalizar las desvinculaciones.
La modalidad utilizada por la firma generó un profundo malestar entre los afectados. "No nos avisaron nada, pedimos respuestas y no las tuvimos", relató Matías, un operario con 22 años de antigüedad, en declaraciones a medios locales.
De acuerdo con la información institucional difundida por la compañía, Unionbat es el único fabricante argentino con certificación internacional para la industria automotriz y proveedor de equipos originales para terminales automotrices. La firma cuenta con una planta de 20.000 metros cuadrados en Gualeguaychú y otra en San Martín, provincia de Buenos Aires, que según los propios despedidos continúa trabajando con normalidad.
"Esto es una estafa, un atropello con más de 100 personas que quedaron sin empleo. De la única forma de evitar que esto siga pasando es haciendo difusión. No es la única fabrica del Parque industrial de Gualeguaychú que ha tomado este accionar: están los empleados de Pyam, los de Tres Arroyos y otros. En Entre Ríos están haciendo lo que quieren con la gente", expresa una de las damnificadas.
Pyam es un laboratorio que despidió a 20 empleados la semana pasada, y Tres Arroyos hizo lo propio con 269 empleados, que recibieron el telegrama. Entre ellos, el caso de Carlos Esquivel, quien falleció de un infarto tras conocer la triste noticia de su despido.
Así lo explicó por Radio 750 Martín Gómez, trabajador de Uniónbat e integrante de la comisión directiva del sindicato sectorial, quien aseguró que las empresas no están evitando pagar los costos de los despidos debido a la crisis, sino como una "estafa". Sobre Uniónbat, dijo: "Es una fábrica de baterías de autos, camiones y motos. Hizo un cese de actividades en Entre Ríos. Despidieron a los 100 trabajadores". "La empresa no quiere pagar las indemnizaciones que corresponden por ley. Agotamos todas las instancias del sindicato. Y el día 4 de agosto se terminó la conciliación y había 4 días para pagar las indemnizaciones y resulta que hoy estamos a 19 y la empresa no pagó", relató.