El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (GCBA) no podrá avanzar de momento con la intención de hacer un gift shop con expendio de bebidas y cafetería de especialidad en una bóveda del Cementerio de la Recoleta, luego de que familiares dueños de la concesión reclamaran por errores en la licitación y en las notificaciones emitidas. El abogado Pablo Girado Passo, uno de los herederos, señaló las incongruencias y rechazó las acciones previas.
"Estamos haciendo un reclamo activo por recuperar la bóveda familiar donde descansan al día de hoy nuestros antepasados", adelantó el letrado ante TN, quien puso el grito en el cielo porque la licitación se hizo mientras todavía están ahí sus "difuntos". "La licitación legalmente requeriría que la bóveda esté vacía" y "todavía todos nuestros ancestros están en la bóveda: abuelos, tíos, padres, de diferentes miembros de la familia", agregó.
El abogado confirmó que en su planteo de nulidad acreditaron que "hay defectos en las notificaciones" y remarcó que "el mismo artículo de la ley establece que, una vez que no aparecen y que declaran la caducidad, deberían convocar, dentro del plazo de 20 días, para que se retiren los deudos. Y en caso de que eso no suceda, efectivamente avanzar con una cremación en la Chacarita".
"Tenemos la concesión de la bóveda de nuestra familia desde 1880. Es muy grande, no tiene bóvedas vecinas y tiene la particularidad de estar en la avenida que tiene una salida particular sobre la calle Junín", describió el letrado, en relación a la "comodidad" que posee el lugar para un negocio como el que se propuso hacer el GCBA. El problema es que se trata de "una concesión a perpetuidad", ya que si bien el cementerio es público, "lo que está construido arriba, según el derecho administrativo, es privado".

El principal reclamo de Girado Passo tuvo que ver con las irregularidades en las notificaciones enviadas, que se realizaron a dos domicilios en donde no vive ningún familiar de manera actual. "La legislación indica que tienen que efectuar una notificación fehaciente a cada uno de los titulares, cotitulares o herederos. Después tienen que hacerlo mediante el Boletín Oficial (BO) durante tres días y en un diario de gran circulación", contrapuso el abogado.
De acuerdo a lo que planteó Girado Passo, sólo publicaron una vez en el BO y nunca lo hicieron en la prensa. Además, arreglaron la bóveda sin avisar y le reclaman a la familia 15 millones de pesos por las refacciones. "Cuando la Procuración notó estos errores de notificaciones y trataron de notificarlo, vuelven a intimar para que arreglemos la bóveda, que ya estaba arreglada y que gastaron 15 millones, lo que también tornó viciado el acto administrativo", señaló.

La postura del Gobierno
De acuerdo a lo que aseguraron desde la gestión porteña, las notificaciones fueron varias desde 2025 y llegaron a los 30 propietarios registrados. También destacaron que la Procuraduría General de la Ciudad avaló el expediente de más de 100 fojas, en donde se aclaran las diferentes deudas que tenía la familia por la concesión, que no se pagan desde 2006.
De acuerdo a lo que manifestaron, a un precio de 1.110.754 pesos al año, la deuda total alcanza los 22.215.070 de pesos. A eso sumaron una deuda por el periodo de los últimos cinco años más año en curso de 6.664.522 de pesos y los arreglos de la bóveda, que suman 15.587.653 más. En ese sentido, el total acumulado llega a los 44.467.245. Ese es el monto que debería abonar la familia Girado Passo para evitar que el lugar donde descansan sus ancestros no termine como una cafetería de especialidad que sirva a la abundante cantidad de turistas que visitan el Cementerio de la Recoleta.

