Mientras atraviesa uno de los años más intensos de su carrera profesional, Lali Espósito se prepara para dar uno de los pasos más importantes de su vida personal: su casamiento con Pedro Rosemblat, previsto para el próximo 7 de noviembre. A pocos días de la ceremonia, la cantante reveló detalles de la celebración, explicó por qué no habrá luna de miel y se sinceró sobre la posibilidad de convertirse en madre.
En una entrevista con el medio Frontera, la artista reflexionó sobre los cambios que experimentó con el paso de los años y cómo aprendió a encontrar un equilibrio entre sus compromisos laborales y su vida privada.

"Pasé los treinta hace rato, tengo treinta y cinco. Es un momento de la vida muy, muy especial, porque ya las cosas no te dan lo mismo. No es que antes me daban lo mismo, pero digo, pensás más lo que vas a hacer, cuánto tiempo le dedicás al trabajo y cuánto al ocio o al disfrute personal".
En ese sentido, reconoció que sus prioridades cambiaron y que actualmente intenta reservar más tiempo para compartir con las personas que quiere. "Yo antes era muy trabajo, trabajo, trabajo y ahora también soy muy trabajadora, pero también aprendí a darme los tiempos del disfrute de los seres queridos, de los espacios para mí", remarcó.
Con la fecha cada vez más cerca, Lali comenzó a palpitar la ceremonia y dejó en claro que, lejos de organizar una boda extravagante, la pareja apostó por una celebración íntima, rodeada de familiares y amigos: "A veces me dicen: 'vas a entrar con un vestido larguísimo, con una cola de no sé cuántos metros'. No, nada de eso va a pasar. Es muy tranqui y es muy para nuestra familia, nuestros amigos y para nosotros, para celebrar este amor".
Más allá de los preparativos, la cantante reconoció que lo que verdaderamente la emociona es poder reunir a sus seres queridos y compartir con ellos un momento tan significativo: "Se unen los amigos, se une mi familia. Yo tengo familia en el interior del país, en Argentina y viajan para esta boda. Ver a mi madre ahí y a mis hermanos. Cómo el otro se alegra por tu felicidad, cómo vos ves a esa persona con la que estás eligiendo vivir eso y te llena de emoción y te sentís acompañado en la vida. Creo que va a ser un momento bonito".

Sin embargo, los recién casados deberán postergar uno de los planes más tradicionales después de una boda: la luna de miel. Según explicó la artista, sus compromisos profesionales y los de Rosemblat les impiden tomarse unos días de descanso inmediatamente después de la celebración: "No, cero. Por ahora no, ningún tipo de descanso. No me dio la agenda, pero en algún momento me iré de viaje. No, él también trabaja mucho, así que no se queja porque a él le pasa lo mismo".
Durante la entrevista, la conversación también giró hacia los proyectos a futuro de la pareja y la posibilidad de agrandar la familia. Lejos de dar una respuesta definitiva, Lali reconoció que todavía se encuentra reflexionando sobre su deseo de convertirse en madre: "Qué sé yo, yo creo que al final uno no se ve y después si le llega a suceder o lo llega a querer, bueno, una se impone porque, bueno, la vida es así".

De esta manera, la cantante dejó abierta la posibilidad de que sus prioridades vuelvan a cambiar con el tiempo, aunque por ahora no tiene una decisión tomada: "Pero me pregunto mucho si lo deseo de verdad y mientras me hago esa pregunta, aquí estoy... sin niños", cerró.
Así, a pocos días de celebrar su amor con Pedro Rosemblat, Lali Espósito atraviesa una etapa de cambios, nuevas prioridades y decisiones personales, sin dejar de lado una carrera artística que continúa ocupando buena parte de su agenda.

