Lula no nombró a Milei, pero la indirecta fue para él. El presidente reelecto de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, le agradeció a Mauricio Macri sus felicitaciones y, de paso, dejó un mensaje con destinatario evidente. En la Casa Rosada lo entendieron bien: Milei sigue sin reconocer su triunfo.
Todo empezó el lunes, cuando el fundador del PRO publicó un saludo en sus redes: "Quiero saludar al pueblo brasileño y felicitar a Lula da Silva en su cuarto triunfo electoral. Que su nuevo mandato traiga prosperidad y crecimiento para su país y también la región".

La respuesta llegó con un detalle que no pasó desapercibido: "Agradezco al expresidente Mauricio Macri por los saludos. Comparto plenamente el deseo de una región que trabaje unida por el desarrollo y la prosperidad de nuestros pueblos. Y recuerdo con nostalgia los tiempos en que diferencias circunstanciales entre nuestros países se discutían y se solucionaban de manera civilizada y republicana".
La palabra clave es "nostalgia". Lula no mencionó a Javier Milei, pero no hacía falta. El Presidente argentino hizo campaña abierta por Flávio Bolsonaro, llamó "zurdo ladrón" a Lula días antes del balotaje, no lo felicitó y su vocero Adrián Ravier confirmó que no habrá comunicado oficial. Además, el propio Flávio le agradeció en una carta su "valentía" después de huir a Estados Unidos a través de Misiones. Frente a ese escenario, la referencia a los tiempos en que las diferencias se resolvían "de manera civilizada y republicana" fue un mensaje claro para la Casa Rosada.

Lo curioso es que Lula eligió a Macri para marcar el contraste, cuando nunca tuvieron una buena relación política pues están en puntos equidistantes ideológicamente, además, nunca coincidieron como presidentes. Durante el gobierno de Cambiemos, entre 2015 y 2019, Lula estaba fuera del poder: había gobernado de 2003 a 2010 y volvió en 2023. Ahora, con el triunfo del domingo, seguirá hasta 2030.
En esos años, Macri tuvo como pares a Dilma Rousseff, hasta su destitución en 2016, y después a Michel Temer. Desde 2019 construyó una relación cercana con Jair Bolsonaro, el padre del candidato al que hoy Milei respalda. Desde afuera del gobierno, Lula fue un crítico de la gestión económica de Macri y apuntó en especial contra el préstamo del FMI de 2018.
Las diferencias ideológicas siguen intactas. Pero Macri y el PRO saludaron el resultado, y eso alcanzó para que Lula lo usara como ejemplo frente a un Presidente que eligió el silencio.
Las otras respuestas de Lula a dirigentes argentinos
El de Macri no fue el único mensaje. En las últimas 48 horas, Lula fue respondiendo uno por uno a los dirigentes argentinos que lo felicitaron, con tonos muy distintos según el destinatario:
- Cristina Kirchner. Ella había hablado de "un auténtico 17 de Octubre electoral". Lula le respondió destacando "una gran victoria de la democracia, de la justicia social y de la paz" y cerró con un mensaje personal: "Un gran abrazo para ti, que siempre ha estado a nuestro lado en la defensa de una América Latina soberana y próspera".
- Sergio Massa. Después de su homenaje a la historia obrera de Lula, recibió esta respuesta: "Brasil y la Argentina son países hermanos, unidos por la historia y por un futuro compartido", con el deseo de que el triunfo inspire a "los que luchan por los derechos de los trabajadores en todo el mundo".
- Alberto Fernández. El ex presidente le había escrito que "compartimos la tristeza de verte preso y la alegría de verte libre". Lula le prometió continuidad: "Seguimos luchando por la integración de América Latina y el Caribe".
- Eduardo Duhalde. Coincidieron en que "la integración regional y el fortalecimiento del Mercosur son caminos para la prosperidad de nuestros pueblos".
En la lista de agradecimientos de Lula da Silva hay expresidentes, exministros y opositores de todos los colores. El único que falta es el Presidente argentino.

