21 Abril de 2026 10:17
Hay escenas que resultan imposibles de narrar sin que se quiebre la voz. La de un chico de 12 años cavando la tierra en busca de su madre es una de ellas. La de encontrarla enterrada en el fondo de su propia casa, también. Ese horror tuvo un desenlace parcial en las últimas horas, cuando la Policía bonaerense detuvo en Merlo a Brian Leandro Lesta, de 30 años, señalado como el principal acusado del femicidio de Gisela Alejandra Ruocco, de 35.

El hombre permanecía prófugo desde hacía varios días y fue localizado gracias a la denuncia de vecinos que lo reconocieron por las imágenes difundidas en los medios. Pero la historia que llevó a su captura no empieza con un operativo policial. Empieza con la intuición, la angustia y la valentía de un chico que decidió no dejar de buscar. Todo comenzó a principios de abril, cuando el nene fue a la casa donde vivía su madre, en Claypole, partido de Almirante Brown.
No la encontró. Preguntó. La respuesta fue evasiva. El hombre que hoy está detenido le dijo que no sabía dónde estaba. Sin embargo, algo no cerraba. En el patio había tierra removida. Los días pasaron sin noticias. El silencio creció. Y con él, la sospecha. Cuando el chico volvió, la frase que recibió fue aún más inquietante: que "nunca más" la iba a ver. Esa sentencia quedó flotando como una amenaza. El sábado 18 de abril, impulsado por la desesperación, el nene volvió una vez más.
Esta vez no fue a preguntar. Fue a buscar. Le pidió una pala a un vecino, que decidió acompañarlo. Empezaron a cavar. Primero apareció tela. Después, un brazo. "Es mi mamá, ese es el brazo de mi mamá", gritó el chico al reconocer un tatuaje. El hallazgo no dejó lugar a dudas: debajo de esa tierra estaba enterrada Gisela Alejandra Ruocco. El nene corrió hasta la casa de su abuela. Desde allí se dio aviso al 911. Cuando llegó la policía, la escena confirmó lo peor.
El cuerpo se encontraba en avanzado estado de descomposición y tenía un trapo colocado en la boca. Durante horas trabajaron en el lugar efectivos de la Policía Científica, bomberos y personal médico. La causa quedó en manos de la UFI N°17 de Lomas de Zamora, caratulada como homicidio en contexto de género. En la vivienda, los investigadores encontraron el DNI de Brian Leandro Lesta, pareja de la víctima, quien ya no estaba allí. La fuga reforzó las sospechas.

Durante días, la búsqueda se extendió sin resultados. Hasta que en Merlo, vecinos lo reconocieron caminando por la zona de Juncal y Balbín. La difusión del caso fue clave: las imágenes circularon, el rostro se volvió identificable y la denuncia llegó. Así, el principal sospechoso fue finalmente detenido. La detención de Lesta abre ahora una nueva etapa en la investigación, que buscará reconstruir cómo y cuándo ocurrió el crimen.