04 Noviembre de 2019 18:36
El primer hecho ocurrió en febrero de este año, pero se repitió varias veces más con el correr de los meses. Un médico ecografista del Hospital General de Agudos Parmenio Piñero, cuyas iniciales son J.C.I., fue separado de su cargo a raíz de varias denuncias por violencia sexual en su contra de mujeres a las que les hizo ecografías vaginales y transvaginales.
El profesional aprovechaba la situación de indefensión que coloca a las mujeres en ese tipo de estudios para tocarlas de manera sexual. Por esta razón, el director médico del Hospital, Daniel Rivero, informó a la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires que a partir de las presentaciones hechas por personal del hospital en relación este médico, doctor J.C.I. se inició un sumario reservado y preventivamente se lo apartó de sus deberes.
Esta decisión, por ahora, será hasta que se expida la Procuración de la Ciudad. Según detallaron desde Página12, las denuncias llegaron al área de Género de la Defensoría hace un par de meses por consultas de varios Cesacs (Centros de salud) que dependen del hospital.
El 29 de julio, empleados del hospital elevaron una nota al Jefe de Área Programática, Dr. Edgardo Knopoff, para manifestar su preocupación ante las eventuales y reiteradas “situaciones de abuso y violencia sexual” que habrían sido perpetradas por este profesional médico.
El primer hecho ocurrió en febrero de este año, cuando “una mujer atendida en el Cesac 43 relató un conjunto de acciones que no corresponderían a la práctica de este estudio, enmarcadas en una situación de abuso sexual”. En esa línea, otras dos mujeres, desde el Cesac 40 y el Cesac 24, relataron situaciones similares de abuso sexual durante la atención médica recibida en este nosocomio por este profesional estacando que este médico ejercía violencia hacia sus pacientes.
Según detallaron, las prácticas de abuso en contra el médico ecografista “cobran mayor gravedad teniendo en cuenta la posición de poder-autoridad que ocupa un profesional de la salud ante una paciente; que es utilizada en este caso para ejercer violencia hacia sus pacientes; incumpliendo las normas éticas que rigen la profesión médica”.
Una de las victimas contó que en marzo tuvo que hacerse una ecografía ginecológica transvaginal en el Hospital Piñero, del cual depende el centro de salud 43. La mujer detalló que el médico le pidió que se sacara la ropa de la cintura para abajo, remarcando que en otras ecografías de este tipo siempre le pidieron que solo se sacara una pierna del pantalón.
Acto seguido, el médico le pidió que se acostara en la camilla y no le dio ningún tipo de elemento para cubrir la camilla, lo cual ya la hizo sentirse incómoda. Luego, según el relato de la mujer, el médico se puso guantes, le dijo que iba a poner gel en sus dedos y le explicó que era “para lubricar”. Entonces, le introdujo los dedos en su vagina en reiteradas oportunidades.
Además, la mujer explicó que este profesional le pasó gel con su mano por fuera de la vagina, por parte de la vulva, tocándole incluso su clítoris. Paralizada y muy nerviosa, el médico le puso un preservativo en el aparato y le realizó la ecografía. Cuando terminó él se fue sin darle nada para limpiarse y ella se sintió “ultrajada” y con el deseo de no volver a ese lugar.