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Desnudó al rey

A pregunta y pregunta: Chiche, el último periodista que incomodó a Milei

Gelblung, ya con ocho décadas de vida, entrevistó al presidente en su rol como primer mandatario. Con preguntas simples y el elemental ejercicio de la repregunta, el hombre descolocó al Javo, que dejó en evidencia su desdén y desconocimiento de cuestiones básicas de la vida cotidiana. Y nunca más volvió a verlo.

09 Septiembre de 2026 09:38
Chiche y Milei
Chiche y Milei Crónica TV

Fueron grandes amigos y se profesaron respeto mutuo. Incluso sus cámaras (como las de tantos otros comunicadores) fueron una plataforma ideal para un excéntrico candidato. Incluso Javier Milei llegó a visitar a Samuel "Chiche" Gelblung en el hospital ante un percance de salud. "Yo le agradecí mucho el gesto, fue muy tierna su actitud. Pero no se puede ser amigo de un presidente. No es compatible una cosa con la otra", aclaró en su momento el periodista. 

¿Qué detonó el vínculo entre ambos? Una simple entrevista televisiva para el canal Crónica, donde uno ejerció con dignidad su oficio y el otro comenzó a mostrar los síntomas autoritarios que caracterizarían su mandato. Básico: preguntas simples y repreguntas sin obsecuencia. Un género que enfureció al presidente y que le dejó una enseñanza: rodearse de lambiscones a los que puede pautar y manejar como mascotas. 

-¿Sabés cuánto vale un kilo de carne?
-No yo no hago las compras
-Sabés cuánto sale el boleto?
-No
-¿Sabés cuánto gana un jubilado?
-No
El rostro impertérrito de Milei ante las preguntas más elementales de la vida cotidiana demostraron lo que dejó de ser una sospecha para ser una realidad: el hombre no estaba bien. Gelblung expuso estos rasgos del entonces candidato, pero la gente lo eligió igual. 

Una de sus primeras entrevistas a un Milei ya sentado en el sillón de Rivadavia fue muy dura. Cuestionó al recién asumido primer mandatario en cada uno de sus postulados. Fue particularmente puntual con la retención de comida a los comedores comunitarios, en una de las medidas más crueles e insólitamente olvidadas de este gobierno. Cuando el presidente quiso escapar por la tangente con su habitual discurso de "curros", Chiche lo frenó en seco con una postura simple: camino la calle. Y repreguntó: "¿Llega la comida a los comedores o no"?". 

También uno de los primeros en señalar que el ajuste y la motosierra estaba recayendo sobre la clase media, aún cuando en épocas electorales desde el mismo sillón de entrevistado el entonces economista recibió una de estas herramientas de regalo junto con una advertencia. "Usala bien", le dijo Gelblung. El colega que le entregó la herramienta le suplicó: "No la uses contra los jubilados". La respuesta es antológica, a pura sonrisa: "No la voy a usar contra los jubilados, eso lo hizo Bullrich cuando les recortó el 13 por ciento". En marzo de 2024, apenas tres meses después de su asunción, Chiche estaba señalando el rumbo del gobierno. 

Cuando Pedro Rosemblat entrevistó a Chiche le preguntó el porqué de la ruptura en su relación. Y el periodista pudo explicarlo a la perfección.  "Porque yo no era sumiso a las cosas que él decía, yo le discutía. La última entrevista fue muy dura, al otro día me llamó y me dijo "NUNCA MÁS VAMOS A HABLAR".  

A partir de ese momento, Gelblung nunca dejó de señalar el rumbo del gobierno libertario. "La gente está enojada y deprimida porque no hay un mango", expresaba. En otro entrevista llegó a catalogarlo como "mentiroso". Atacó las intentonas libertarias por victimizarse en aquel recordado incidente del brocolifazo. Siempre desde un saber coloquial, casi callejero, Chiche hizo gala de su oficio a contramano de muchos de sus colegas, que aún hoy continúan prendidos a las tetas del Javo. 

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