por Jimena Báez
12 Febrero de 2026 13:12
El escenario puede ser un refugio, pero también un amplificador. Ahí se aplaude, se consagra y se celebra; afuera, en cambio, todo se discute, se cuestiona y se viraliza en cuestión de segundos. En ese delicado equilibrio entre el arte y la exposición permanente, Noelia Marzol transita un presente atravesado por el reconocimiento profesional y el ruido inevitable que genera su vida pública.
BigBang dialogó con Noelia Marzol sobre el éxito de Bloody Tango en Mar del Plata y Buenos Aires, el premio Estrella de Mar a Mejor Compañía de Danza, su rol como líder de equipo y la controversia que se desató tras un posteo en redes sociales por el que una psicóloga la acusó públicamente de abuso infantil.

Sobre la temporada en la Costa, Marzol no ocultó el cansancio, pero sí celebró el presente del espectáculo: "Muy bien. Bastante agotador porque estábamos haciendo Buenos Aires también en paralelo, entonces todas las semanas hay que ir hay que ir y volver. Pero bueno, la verdad que estar en Mar del Plata, donde la gente está en un mood más de vacaciones y distendidos y relajados, disfrutando, es hermoso porque también eso se refleja en la en la actitud que tienen como espectadores, así que está buenísimo".
Bajo la dirección de María Laura Cattalini (La Catta), Bloody Tango reúne a un elenco de bailarines campeones de tango y la voz destacada de Ana Devin, en una propuesta escénica de nivel internacional. El espectáculo —creado, producido y protagonizado por Noelia— propone una experiencia única: un viaje intenso y pasional a través de la danza, la música y las emociones más profundas del tango contemporáneo.
La esencia de Bloody Tango tiene una misión clara: acercar el tango a nuevas generaciones. "Nuestra idea en realidad siempre fue acercar el tango a la gente más joven, y teníamos la sensación de que estaba en el inconsciente colectivo de los argentinos, esto de que el tango le pertenece a otra generación o que es algo aburrido o melancólico, que es más de nuestros padres o de abuelos", comenzó la entrevistada y siguió: "Entonces, la idea fue buscarle la vuelta, transformarlo desde todos los ámbitos: lo musical, lo coreográfico, el vestuario, la puesta en escena, escenografía y demás, para atraer también a la gente joven y que el tango también entre la gente joven".
En esa búsqueda conviven clásicos y versiones impensadas: "Hicimos clásicos reversionados y conviven por ejemplo La comparsita, Naranjo en flor, Por una cabeza, con canciones de pop de Britney Spears, como Toxic en versión tango, Painted Black de los Rolling Stone también en versión tango. Es un lugar en donde conviven muchos estilos musicales, siempre siendo la línea de lo que es el tango", explicó la mediática.
El reconocimiento no tardó en llegar. La compañía se llevó la Estrella de Mar a Mejor Compañía de Danza: "Super felices. La verdad que el elenco no podía venir ninguno porque fue la entrega el lunes y estaban todos trabajando en Buenos Aires, pero estaban viendo, transmitido así por YouTube y tenemos todos una emoción tremenda, porque arrancamos este proyecto de manera muy incipiente, con un presupuesto muy bajo, y en dos años creció un montón", contó.

Y agregó: "Haber venido a Mar del Plata es toda una apuesta, porque somos un elenco muy numeroso y la apuesta en sí del espectáculo también es muy cara. Es un mimo, un halago y una inyección de energía para seguir adelante ampliándonos, y un reconocimiento muy lindo también como bailarines, que por lo general, el bailarín es como el último orejón del tarro y, en realidad son los que realmente hacen al show, el toque de distinción siempre lo da un bailarín o la compañía", dijo poniendo en lo alto a los artistas que están en el escenario.
Además de bailarina, Marzol es actriz, productora y líder de un equipo numeroso: "Tengo más libertad como bailarina porque es el momento artístico en donde yo puedo convivir con mi emocionalidad con el trabajo. Eso me da un poco más de libertad de poder crear o elegir diferentes trabajos", confirmó que cuando se encuentra en el rol de bailarina puede sentir mayor libertad y disfrute.
En contraposición, pero sin dejar de disfrutar, esta su rol como líder: "Y lo que más trabajo me lleva es ser líder de un grupo en donde tengo que acomodar muchas fichas y generar equipos en donde se pueda trabajar bien, con felicidad, ser el sostén de este grupo de bailarines, que también como artistas son personas súper sensibles, que vienen con toda su historia".

En un ambiente competitivo e inestable, Noelia aseguró que la clave está en mantener los pies en la tierra: "A mí me enseñaron desde chica la cultura del trabajo, y entender que la carrera de artista tiene muchos altibajos, entonces que por momentos te va muy bien y que en esos momentos uno tiene que seguir con los pies en la tierra", dijo y enumeró que la hace mantenerse en su lugar cuando el ritmo de la farándula invita a volar: "Yo tengo mis amistades de toda la vida, que los conozco desde que tengo cuatro años, mi pareja, que es una persona criada en el interior del país, al igual que toda mi familia, entonces es gente súper centrada, está bueno que haya gente que te recuerde qué es lo realmente importante".
La polémica del verano
El verano también la encontró en medio de una fuerte polémica por un video en el que se la veía besándose con su pareja mientras su hija estaba cerca. Una psicóloga la acusó públicamente de abuso infantil y el caso terminó en la Justicia: "Nosotros lo vivimos como un evento más respecto de las opiniones. Con Rami sabemos que estamos expuestos, nos prestamos al juego y sabemos que del otro lado hay un montón de gente que opina a favor y en contra. Lo sabemos manejar, yo trabajo desde los diecisiete años y estoy expuesta, así que lo sé manejar, no me importan mucho las opiniones ajenas".

Sin embargo, explicó que el conflicto escaló por la intervención de una profesional que faltó a su juramento: "Eso se descontextualizó, una psicóloga hizo un análisis erróneo, pero eso ya está en la justicia y tengo una mediación ahora a mediados de febrero,está todo llevado a la justicia y se resolverá ahí".
Sobre las críticas a su maternidad, fue tajante: "El rol de madre lo tocan siempre, desde que soy madre critican la maternidad, mía y de cualquiera. Entonces, cuando uno mira al costado también y se da cuenta que en realidad hagas lo que hagas, te lo van a criticar, te empezás a dar cuenta de que no podés vivir en base a lo que la otra persona opine o pretenda de vos", dijo.
En ese contexto aclaró: "No me dolió porque me tocaron el rol de madre, que lo vienen tocando desde siempre y que básicamente me chupa un huevo, porque yo veo a mis hijos que son dos nenes felices, educados, súper inteligentes, que son súper sociales", declaró que el día que vea algo negativo lo tratara con los profesionales indicados y siguió: "Pero no voy a empezar a maternar en base a lo que los otros fingen que tengo que maternar. Nadie sabe cómo hacer el rol a la perfección y todos cometemos errores en el camino".

Lo que sí le molestó fue la acusación pública: "A mí lo que me molestó fue que una psicóloga que tiene una palabra de un peso diferente al de cualquier opinión de una persona normal, que no tenga un título, que no esté técnicamente avalada y que esté sujeta a una ciencia, haga un diagnóstico por diez segundos de un video, y aparte relacionado con un tema tan grave, que es el de abuso infantil, en donde ese tipo de denuncias se hacen en la justicia, no de manera pública para conseguir likes", respondió Marzol y advirtió: "Ahí voy a llegar hasta las últimas consecuencias".
Consultada sobre si recibió disculpas de aquella psicóloga que hizo el video acusándola, respondió: "No. Fue al revés el procedimiento, en vez de ella llamarme para pedirme disculpas, yo la llamé a ella para tratar de hablar de mujer a mujer y que pueda entender cuál es el error que cometió, y en esa charla en ningún momento ella hizo un mea culpa y seguía sosteniendo que lo que había hecho estaba bien, por lo cual frené la charla y dije, bueno, si no lo podemos resolver como dos personas adultas que somos, que lo resuelva la justicia y que haga un veredicto un juez".
Dejando a un lado su caso judicial, y de vuelta en el escenario, la respuesta del público fue un motor inesperado: "Súper linda, tenemos un muy buen boca a boca; el espectáculo crece función a función y eso te inspira mucho más, porque el proceso es al contrario, en enero viene un montón de gente, están todos de vacaciones, febrero ya decae un poco la cantidad de público, y nosotros estamos estables y creciendo respecto de la cantidad de espectadores desde el primer día, así que estamos muy felices", reconoció.

También destacó el valor del aplauso final: "Me da mucha felicidad saber que las personas que pagaron su entrada, que hoy día también pagan una entrada que tiene un valor bastante elevado, vienen y lo pagan a ciegas, porque no saben con qué se van a encontrar. Terminar la función y ver a toda la platea de pie aplaudiendo al equipo que lo da todo, me da mucha felicidad".
Entre los imprevistos de la temporada, recordó uno que quedó para la anécdota: "Hubo una vez que a una de las chicas se le soltó un zapato que terminó en la platea. No le rompimos la cara a nadie, pero fue un momento tragicómico, porque ella lo padeció muchísimo, toda la coreografía tuvo que bailar sin un zapato".
Y sumó: "Después cuando terminamos la función, siempre hablamos con el público y fue muy gracioso recibir la devolución de la persona que recibió el zapatazo. Por suerte no se lastimó, era una señora que estaba feliz y asombrada, que no podía creer que la bailarina había seguido como si nada, y ella con su zapato en la mano".
Con la mirada puesta en 2026, adelantó: "Vamos a seguir haciendo la gira nacional, tenemos fechas en Buenos Aires y vamos a preparar la temporada para ir a otra plaza, porque la verdad que nos renueva energéticamente". Y confesó que desde el quipo ya tienen pasaportes en mano: "Después hay un proyecto para irnos afuera a bailar a Europa, pero eso estamos todavía tratando de coordinar porque el mundial nos está trabando un poco, pero lo vamos a conseguir".
En tiempos donde un video de segundos puede convertirse en sentencia pública y donde el aplauso convive con el juicio en redes, Noelia Marzol parece haber elegido un camino claro: responder arriba del escenario y también en los tribunales si hace falta. Mientras Bloody Tango crece función a función, ella sostiene que el verdadero veredicto no está en los comentarios sino en el tiempo.

