11 Febrero de 2026 13:03
El universo de la cumbia santafesina vuelve a temblar. Cuando todavía no se apagaron los ecos del conflicto con Rubén "Cacho" Deicas, ahora es Marcos Camino -fundador, acordeonista y cerebro musical de Los Palmeras- quien prepara un alejamiento temporal. La noticia, confirmada por el entorno del grupo, no implica el final de la banda, pero sí una escena inédita: Los Palmeras seguirán tocando... sin su líder histórico sobre el escenario. La decisión no nace del clima interno sino del cuerpo. "Es una decisión casi tomada a raíz de los médicos, es lo conveniente, Marcos tiene nueve stents", explicó el manager Adrián Forni.

Y enseguida buscó calmar a los fanáticos: "Pero hay una continuidad total porque la banda sigue exactamente igual. Es el hijo el que ocuparía el lugar de él. Tampoco es definitivo, es un alejamiento por precaución, por un tiempo no determinado". La transición tendrá hasta presentación oficial: "mañana a la noche" -jueves 12- se difundirá un video del propio músico explicando la situación. "Se está armando el comunicado con un video de él explicando todo", anticipó Forni.
El reemplazo no será un parche improvisado sino un heredero musical. "El hijo ya venía tocando en otra banda, es un músico experimentado, muy bueno y mantiene la misma línea. Así que cubre el legado de él", aseguró el representante, reforzando la idea de continuidad. El mensaje hacia afuera también busca cerrar especulaciones. "Lo principal es ser claro, no hacer como ponen algunas cosas que se han enterado no sé por dónde. No hemos dado declaraciones, salvo por ahí algunos medios locales... pero simplemente que no está nada oficial hasta que no lo diga el mismo Marcos".

Pero aunque el comunicado hable de salud, el contexto pesa. Porque la salida de Camino -aunque temporal- llega sobre un terreno todavía caliente: la pelea pública con Cacho Deicas, que desde 2025 partió en dos la historia del grupo. En junio de ese año, el cantante rompió el silencio y lanzó una frase que dejó al descubierto el quiebre: "Aclaro algunas cuestiones relacionadas a mi ausencia en el grupo". Contó que, tras recuperarse del ACV, quiso volver para el Movistar Arena y "solo se presentó el representante del grupo, Adrián Forni".
Luego describió condiciones que consideró inadmisibles: "Luego de esto, desde la otra parte de la producción me envían una serie de requisitos para que yo pueda volver al grupo que iban en contra del proceso de recuperación que estoy pasando y de mi libertad para poder utilizar mis redes sociales, entre otras cosas". El episodio escaló cuando recibió una carta documento impulsada por Camino por supuesto "incumplimiento laboral". "Este proceso no tiene nada que ver con mi estado de salud, sino con cuestiones ajenas", afirmó Deicas, marcando distancia definitiva.
La pelea incluyó familia, chats filtrados y acusaciones cruzadas. El hijo del cantante disparó: "Le tiró tierra y ensució a la familia, él sabe que es así, que en las malas estuvimos, y decidió tomar ese camino. Nadie en el sanatorio lo vio preguntando por el parte de mi papá". Desde entonces, Los Palmeras siguieron girando con reemplazos y un público dividido entre la continuidad y la nostalgia pese a que a finales del año pasado los líderes de la banda se reconciliaron. "Nos dimos un abrazo largo, sin decir nada. Solo el sentimiento", dijo Camino en diálogo con el diario santafesino El Litoral.

Ahora, la historia suma un giro irónico: el mismo grupo que siguió sin su voz más emblemática deberá continuar sin su arquitecto musical. Más de 53 años después, la banda que marcó la identidad de la música tropical argentina enfrenta su versión más extraña: un escenario donde la marca permanece, pero los protagonistas cambian. El comunicado lo resume casi como un cierre de época: Camino "fue el rostro y la mente artística detrás del sonido de Los Palmeras durante más de 53 años, llevando la música tropical a escenarios nacionales e internacionales". Los Palmeras seguirán sonando. Pero ya no será exactamente lo mismo.

