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Balance anual: 5 métodos para que el año que viene seas mejor

Repasar los errores cometidos durante el año que se termina, te puede ayudar de cara al futuro. ¡No pierdas la oportunidad!

27 Diciembre de 2016 09:33
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Puede ser que el 2016 no te trató de maravillas, o fue un año verdaderamente terrible, Tal vez  no estuvo tan mal, pero en todos los casos, hacer un balance sobre lo acontecido en el ciclo puede ayudarte para estar mejor. Como decía Sócrates: “una vida no examinada no vale la pena ser vivida”, así que a poner manos a la obra y examinar el 2016 para sacar provecho del 2017 y no cometer los mismos errores.

#1 Repasar el año con gratitud:

Hacer un repaso sobre lo que ocurrió en los últimos doce meses tiene sentido, sí y sólo sí, lo hacés desde el espacio del aprendizaje.De nada sirve que mires las metidas de pata de forma crítica. Lo importante es ver que, si bien los patrones de comportamiento vuelven una y otra vez, depende de vos verlo de manera compasiva.

Para poder poner el contador en cero en el nuevo año, es un buen método que pienses en los rasgos que querés dejar atrás y agradecer el tiempo que te acompañó. Podés escribir una carta a esa característica que querés dejar ir, agradeciéndole y reconociendo los momentos en que te fue útil.

gracias

Agradecé tus experiencias.

#2 Las preguntas Naikan:

Naikan es una forma de introspección meditativa procedente de Japón, que ayuda a entender mejor los procesos mentales que están más allá de las conversaciones mentales constantes.

Las tres preguntas Naikan se usan de manera sistemática, para lograr la introspección, ellas son:

¿Qué he recibido?

¿Qué he dado?

¿Qué problemas he causado?

Lo más útil de éstas preguntas es que permiten observar los hechos, sin interpretaciones. No des vueltas con los juicios, con cómo te sentiste. Las preguntas Naikan te van a ayudar a ver la realidad y darte cuenta de que recibís mucho más de lo que das.

Este ejercicio te va a permitir salirte de la costumbre de culpar a los demás, para centrarte en los problemas que vos mismo generás al mundo. Vas a poder salir de tu egocentrísmo y ver las cosas positivas que hay a tu alrededor, vas a poder poner el foco en todo lo que recibís.

Y, si fue un año en el que sufriste alguna pérdida muy importante, este método es muy bueno para que puedas prestar atención a las cosas buenas que te pasaron, que mires a la realidad de manera distinta a la que estás acostumbrado a mirar.

Preguntas

Hacete estas preguntas.

#3 Equilibrio entre lo bueno y lo malo:

Todo lo que ocurre puede ser bueno o malo, lo que lo convierte en alguna de esas dos cosas es tu juicio, tu interpretación sobre el hecho.

Teniendo en cuenta esta premisa, proponete mirar los hechos y ver cómo los interpretaste. Es que siempre tendés a recordar más las cosas malas que pasaron, y no tanto las buenas, es una treta de la mente. Por ejemplo, una sola mala experiencia puede estropear un viaje, en el que todo lo demás salió bien.

¿Cómo evitarlo? Podés hacer una lista en la que enumeres cuántos lugares conociste, las personas interesantes con las que te cruzaste y, de ese modo ver que lo ocurrido fue sólo un hecho.

Es muy importante que puedas ver que todos los objetivos que no se cumplieron encierran logros importantes. Tal pensaste en independizarte laboralmente y no lo lograste, pero ya saliste de tu zona de confort evaluando opciones, buscando qué querías hacer o planificando cómo lo vas a llevar a cabo.

Tu autoestima no depende de lo que pasó en el 2016, depende de lo que sos capaz de recordar de lo que sucedió. Es que lo más común es que recuerdes lo que fue mal, sin detenerte a pensar en por qué no funcionó y proyectando eso a futuro. Hay que ponerse mestas, no importa si se cumplen o no, ellas son las que te dan esperanza y te reconfortan psicológicamente.

Equilibrio

Vos podés lograr el equilibrio.

#4 Tomar distancia:

El repaso del año es la mejor forma de que puedas ver los hechos en perspectiva, hacerte cargo de tus experiencias, aprender y fortalecerte mentalmente. Muchos psicólogos recomiendan hacer esto escribiendo, dibujando o cualquier actividad que te permita salir de tu cabeza, poniendo el año afuera.

Una buena manera puede ser hacer dos columnas en una hoja, en la primera listar hechos y, en la segunda como te sentiste con cada uno de ellos. Así vas a poder liberarte del peso que los hechos tengan y también tomar una perspectiva que te permita reestructurar lo ocurrido, darle otro sentido.

Muchas veces pensás que el año fue muy mal y después de hacer esta lista, te das cuenta que fue mucho mejor de lo que pensabas.

Distancia

Fundamental, tomar distancia.

#5 Aprender de los errores:

No hacer un balance sobre el año que pasó es un error, hay que dedicarle tiempo a la introspección, a la evaluación de nuestros errores, a la planificación y programación de los nuevos objetivos. Lo importante es que sepas que no hace falta hacer esto con cada ámbito de tu vida a la vez. Podés ir tomando aspectos, de a uno y mirar hacia atrás para evaluar como seguir hacia delante.

Así que no es escondas metidas de pata debajo de la alfombra, porque eso te va a llevar a un nuevo fracaso, no hay evolución en el engaño, se trata de ir aprendiendo de los errores.

Para terminar, una fábula que ilustra muy bien este pensamiento:

El discípulo le pregunta a su maestro cómo es la vida después de la iluminación. El sabio le responde: “La vida tras la iluminación es error tras error”. Atónito, el discípulo responde: “Pero cómo, yo creía que los iluminados no cometían errores”. Entonces el maestro le dice: “Sí, lo que pasa es que ustedes cometen siempre los mismos errores; los iluminados cometemos errores nuevos”.

Errores

Todos los errores esconden un aprendizaje.

Ese debería ser el objetivo para el 2017, cometer errores nuevos.

Fuente: Diario El País.

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