13 Marzo de 2026 10:22
La salida de Carmiña Masi de Gran Hermano Argentina está lejos de haber calmado las aguas. A 24 horas de su expulsión del reality, la conductora paraguaya volvió a quedar en el centro de la escena al intentar explicar sus comentarios racistas contra su compañera Jenny Mavinga, pero el intento de disculpas terminó en un momento incómodo en vivo y reavivó el escándalo.
Todo ocurrió cuando Masi llegó al estudio del programa conducido por Santiago del Moro, donde decidió hablar públicamente sobre lo ocurrido. Visiblemente afectada, comenzó con un pedido de perdón directo: "A ustedes también les pido disculpas. No tengo justificación. Hay chistes que no se dicen. Lastimosamente, me puse muy cómoda en la casa donde estaba viviendo e hice ese chiste de muy mal gusto. Me costó la expulsión de Gran Hermano. Les pido disculpas a ustedes y lo voy a hacer las veces que lo tenga que hacer, porque así como sé que puedo jugar, sé cuándo me equivoco y les agradezco que estén presente", expresó.
Intentando bajar la tensión, también señaló que su compañera la había perdonado dentro de la casa. "Y como la escuché a ella que dijo que me perdonó, ojalá acepten mis disculpas, porque perdón se le pide a Dios, pero realmente me siento muy mal, porque incluso siempre me llevé bien con Mavinga", sostuvo. Sin embargo, el clima se volvió incómodo cuando el esposo de Mavinga intervino desde el estudio y dejó en claro que no estaba dispuesto a aceptar las disculpas. "No acepto las disculpas. No me pareció sincera de la manera que salió de la casa, de una manera altanera, soberbia", disparó.
Para el amrido de la peluquera de La Plata, Carmiña abandonó el reality "como si estuviera saliendo por la puerta grande y salió por la puerta de atrás". "No me resultan sinceras tus disculpas y no me llegan. No las veo sinceras. Veo que estás pidiendo disculpas para un reality y no me parece que represente lo que realmente pensás. Perdón, pero pienso eso", lanzó. El cruce generó un debate inmediato entre los panelistas del programa. Intentando defenderse, Masi volvió a tomar la palabra: "Me da mucha vergüenza ver ahora eso. Como dice Moria, no aclares que oscurece, pero me parece importante volver a pedir disculpas".
La ahora ex participante dse definió como una "bocona" y aclaró "Sé que tengo que trabajar muchísimo eso porque trabajo en los medios de comunicación. Es un chiste que no se dice, pero ya que tanto me quieren juzgar, si alguien tiene una cámara veinticuatro horas, díganme si ustedes en su casa de repente no dicen algún tipo de comentarios cancelables". En medio del debate, el periodista Ceferino Reato lanzó una pregunta directa que dejó a Masi contra las cuerdas. "Una pregunta, Carminia, vos decís que hiciste un chiste que no se hace. ¿Cuál es el chiste de todo esto? ¿Y con quién lo hiciste?", consultó.
La ex participante evitó repetir sus dichos y optó por reconocer el error. "El chiste que no se hace está, ya lo vieron ustedes y asumo que se vio todo el día y no da volver a repetirlo y lo vuelvo a decir: estaba cómoda en la casa donde estaba viviendo. Se reían conmigo. Entonces, tampoco dimensioné que estaba yéndome a la mi.... Me da mucha vergüenza lo que hice y me costó la expulsión. Ahora, sé que jugué bien, tuve mala suerte y perdí. Y lo que más me duele es que le decepcioné a mi papá", aseguró.
En un intento de explicar el contexto, Masi relató el episodio dentro de la casa. "Antes de irme le dije a Mavinga: 'Vos sabés que nosotras teníamos un juego'. Se ve todo, pero no siempre todo sale al aire, para el que no sabe, nosotros jugábamos todos los días que hacíamos nuestras series verticales para divertirnos. Y una vez con Mavinga jugando, le dije: 'Vos sos hoy la dueña y tenés los esclavos blancos'. Y demos la vuelta a la historia y empezamos a jugar. Y eso se lo dije ayer a Mavinga antes de irme. Y te pido mil disculpas porque no fue mi intención que pase eso", explicó.
Pero el panel no terminó de convencerla. La periodista Laura Ubfal fue una de las más críticas. "¿Vos te diste cuenta cuando Mavinga te dice: '¿Qué te hice? ¿Qué te hice?' Como se lo debe haber preguntado a tantos que la deben haber agredido muchas veces. Ella viene sufriendo esto desde que nació", señaló. Mientras el debate explotaba en televisión, las redes sociales se llenaban de mensajes. El club de fans de la conductora, identificado como #LaCarminetaArgentina, publicó un comunicado defendiendo a su ídola. "La expulsión de Carmiña Masi de Gran Hermano nos dejó con un sabor amargo, con tristeza, con angustia...",afirmaron.

Y remarcaron: "Y también con muchas preguntas". A pesar de la polémica, aseguraron que seguirán apoyándola: "En medio de todo eso, hay algo que permanece intacto: nuestro cariño, nuestra lealtad y nuestro respeto por Carmiña". Incluso fueron más allá al afirmar que su carrera no termina con el reality: "Hoy estamos tristes, sí. Pero también estamos convencidos de algo: la historia de Carmiña no termina con una expulsión televisiva".
En otro mensaje, los seguidores denunciaron lo que consideran una doble vara en la televisión argentina. "Lo de Carmiña generó un escándalo enorme y de repente todo el mundo se volvió campeón mundial de la moral y la corrección. Pero lo curioso es que cuando durante años muchos argentinos se refirieron a los paraguayos como 'paraguayo sucio', 'empleada doméstica', 'albañil de cuarta', 'villero' y otros tantos insultos, ahí parece que el problema no era tan grave", escribieron.

Y cerraron con una pregunta que reavivó el debate en redes: "¿La vara moral cambia según quién lo diga y de qué país sea?" Mientras tanto, el escándalo sigue creciendo fuera de la casa. Y en un reality donde todo parece resolverse con una eliminación, esta vez el verdadero juego recién empieza... pero lejos de las cámaras.

