02 Febrero de 2026 10:25
La imagen se repite cada verano: médanos repletos, motores rugiendo, maniobras al límite y familias caminando entre vehículos que corren como si no hubiera nadie más alrededor. Esta vez, sin embargo, la escena tuvo un quiebre abrupto. La Justicia bonaerense ordenó la suspensión inmediata de todas las actividades recreativas motorizadas en la zona conocida como "La Frontera", en Pinamar, a partir del drama que todavía mantiene en vilo a una familia: el de Bastián, el nene que sufrió gravísimas heridas tras un choque frontal en la arena. La medida fue dictada por el juez suplente Félix Adrián Ferrán, del Juzgado Civil y Comercial N°4 de Dolores, quien hizo lugar a un amparo presentado por el ex director de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Pablo Martínez Carignano.

La resolución no deja margen para interpretaciones: ordena el "cese inmediato" y la prohibición expresa de pruebas de destreza, competencias, eventos recreativos organizados y "toda maniobra temeraria" con camionetas 4x4, UTV, cuatriciclos y motos, aun cuando el sector sea de titularidad privada. El fallo es contundente al describir el riesgo. Señala que se trata de "conductas de riesgo manifiesto, frecuentemente asociadas a siniestros graves y muertes, con niñas y niños como víctimas frecuentes". Y rechaza de plano el argumento de la Municipalidad de Pinamar, que alegaba no poder intervenir en predios privados.
Para el magistrado, esa excusa no resiste frente a una realidad que se repite temporada tras temporada: "siniestros graves y muertes" en un espacio de uso masivo y alta concurrencia. Martínez Carignano celebró la decisión y compartió fragmentos del fallo en sus redes. "Este es el fallo que hace lugar a la cautelar y prohíbe la locura de los cuatris y otros vehículos en la arena de Pinamar. Valoro y agradezco la sensatez y valentía del Juez interviniente", escribió. La palabra "locura" no es una exageración para quienes siguen el caso de Bastián.
El nene, de apenas 8 años, viajaba sentado en la falda de su padre dentro de un UTV Can-Am Maverick, junto a sus dos hermanas y la conductora del vehículo, cuando chocaron de frente contra una camioneta Amarok. El impacto le provocó "múltiples fracturas de cráneo". Debió ser intervenido quirúrgicamente en varias oportunidades y continúa internado en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata. Tras días críticos, la familia informó que logró cumplir 10 días estable y que "va dando pasos progresivos", una frase cargada de alivio, pero también de angustia.
En su resolución, el juez Ferrán fue más allá del caso puntual y describió un patrón que se repite cada verano. "Estas prácticas producen todos los años siniestros viales graves y fatales (varios de ellos con menores de edad) fallecidos o con lesiones irreversibles, hechos reiteradamente difundidos por medios de alcance nacional", sostuvo. Y recordó que los municipios tienen la obligación de ejercer el poder de Policía: regular, controlar e impedir actividades que comprometan la seguridad pública.

El fallo advierte que la omisión estatal no es neutra. "La omisión o insuficiencia en el ejercicio de dicho poder puede traducirse en una situación de peligro actual o inminente", señala el texto, y justifica la intervención judicial como una forma de "asegurar la efectiva protección de los derechos comprometidos", entre ellos la vida, la integridad física y la seguridad pública, bienes de jerarquía constitucional. La medida permanecerá vigente hasta que el municipio garantice condiciones básicas de seguridad: señalización, delimitación clara de zonas, supervisión efectiva y medidas preventivas suficientes.

