02 Febrero de 2026 12:40
La Bombonera siempre ofrece algo más que fútbol, y esta vez lo demostró incluso antes de que la pelota empezara a rodar. En la previa del partido que Boca Juniors le ganó 2-0 a Newell's Old Boys por el Torneo Apertura, Santiago Ascacíbar fue protagonista involuntario de un momento tan insólito como viral: un hincha supuestamente se había tatuado su rostro... cuando en realidad llevaba grabada en la piel la cara del actor Travis Fimmel, quien le dio vida a Ragnar Lothbrok en la serie Vikingos.
Todo ocurrió durante una salida al aire de ESPN. Diego Monroig le mostró al flamante refuerzo xeneize un video de un hombre mayor, con gorra gris, que exhibía un tatuaje en el brazo. El periodista lanzó, convencido: "Ya el hincha de Boca, mirá, se tatúa tu rostro en el brazo. ¿Qué significa esto? Ya estás siendo parte de este famoso Mundo Boca en estos días, cuando estás a punto de jugar tu primer partido".
El detalle que nadie advirtió en ese instante era clave: la imagen no correspondía a Ascacíbar, sino a Ragnar Lothbrok, el icónico personaje de la serie Vikings. La confusión no fue casual. El mediocampista y el guerrero nórdico comparten rasgos llamativos: trenzas, costados rapados, barba y ojos claros. El hincha, lejos de la idolatría exprés, había jugado con ese parecido. Sin advertir el error, Ascacíbar respondió con sinceridad y una sonrisa: "Es una alegría enorme estar acá. Ver estas cosas a uno lo llena de emoción, estoy adentrándome en este nuevo mundo". La frase, pronunciada con total convicción, terminó de sellar el blooper.

El video no tardó en explotar en redes sociales. Usuarios debatieron si se trataba de una broma armada, una confusión genuina o una obra maestra del humor involuntario. Lo cierto es que, con el correr de las horas, se aclaró que el tatuaje homenajeaba a Ragnar y no al ex Estudiantes, algo que el propio Ascacíbar tomó con risas y sorpresa al enterarse. Más allá del episodio, el volante empezó a vivir en carne propia lo que significa Boca. Llegó al club, se hizo viral sin proponérselo y, horas después, debutó como titular en la Bombonera. Jugó los 90 minutos en la victoria 2-0 ante Newell's y vio la amarilla en el segundo tiempo.

