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La muerte de Ángel: denuncias cruzadas, antecedentes por maltrato y una decisión judicial bajo la lupa

La madre del pequeño de 4 años se defendió: "Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí".

10 Abril de 2026 08:30
El caso de Ángel, el nene que suplicaba no irse de su casa, sacude a Comodoro Rivadavia.
El caso de Ángel, el nene que suplicaba no irse de su casa, sacude a Comodoro Rivadavia.

La historia de Ángel Nicolás López, el nene de 4 años que murió el domingo de Pascuas en Comodoro Rivadavia, es una tragedia que se fue escribiendo paso a paso, entre advertencias desoídas, decisiones judiciales controvertidas y un final que hoy nadie logra explicar con certeza. Ángel llegó al Hospital Regional a las 8.35 de la mañana, tras descompensarse en la casa de su madre biológica, Mariela Altamirano (28). Horas más tarde, cerca de la medianoche, murió en terapia intensiva. 

El caso de Ángel, el nene que suplicaba no irse de su casa, sacude a Comodoro Rivadavia.
El caso de Ángel, el nene que suplicaba no irse de su casa, sacude a Comodoro Rivadavia.

En un primer momento, la historia clínica habló de un paro cardiorrespiratorio sin signos evidentes de violencia externa. Pero el informe preliminar de la autopsia cambió el rumbo: el niño presentaba lesiones internas en la cabeza. Para su padre, Luis López, la conclusión fue contundente : "A mi hijo lo mataron". Sin embargo, desde la investigación piden cautela. "Lesiones externas no tenía, no hay signos de golpes", sostuvo un investigador, que aclaró que las lesiones internas podrían estar asociadas a la muerte cerebral derivada de un cuadro respiratorio severo. La causa exacta, insisten, la determinarán las pericias finales.

La muerte de Ángel no puede leerse sin reconstruir el contexto que lo rodeaba. Su vida estaba atravesada por una compleja disputa judicial por la tenencia. Según fuentes del caso, su madre tenía antecedentes por maltrato y ya le habían quitado la custodia de otro hijo. Del otro lado, el padre también registraba una denuncia por violencia familiar. A pesar de que el niño vivía desde hacía años con su padre y con Lorena Andrade -quien se define como su "madre de crianza"-, en noviembre pasado la Justicia ordenó una "revinculación" y le otorgó la tenencia a su madre biológica. Para el entorno paterno, ese fue el inicio del calvario.

Los videos que hoy circulan muestran a Ángel suplicando no irse del lado de su papá. "Quedo acá", dice en uno de ellos, con una tristeza que atraviesa la pantalla. Ese registro, fechado el 9 de marzo, se convirtió en una pieza clave para entender lo que vendría después. Ese mismo día comenzó a regir una restricción perimetral que impedía al padre y a Lorena acercarse al niño. "Recorrimos Defensoría, no nos escuchó Protección de Menores, quien debió protegerlo pero decidió hacer abuso de poder", denunció Andrade a trav´pes de sus redes sociales, apuntando directamente contra los organismos estatales.

El padre también aseguró haber advertido sobre el peligro: "Yo les dije que le iba a pasar algo a mi hijo con esa mujer. Y pasó. Le advertí a Protección, a mi abogado, a todos. Yo quiero justicia por mi hijo, quiero que paguen. ¿Por qué ella está por la calle y yo estoy sufriendo acá?" En su relato, la bronca se mezcla con la impotencia: "Yo le pedí a mi hijo en vida y me lo entregaron muerto. Yo quería a mi hijo vivo. Él quería estar con personas que lo amaban y lo dieron a una persona que no conocía".

El domingo por la mañana, la vida de Ángel comenzó a apagarse. Según el jefe de Pediatría del hospital, Luis Cisneros, el niño "se acuesta y cuando lo encuentran estaba sin signos vitales". Fue reanimado por los médicos, pero nunca volvió a respirar por sus propios medios. La conducta de la madre durante esas horas también quedó bajo cuestionamiento. Andrade denunció que "lo dejó tirado ahí y se fue a dormir a su casa", mientras que vecinos relataron situaciones de abandono y posibles episodios de violencia previos. Las sospechas también alcanzan a la pareja de la madre, Maicol González. "Seguramente era él quien lo maltrataba", afirmó Andrade.

Frente a las acusaciones, Mariela Altamirano rompió el silencio: "Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué". Según su relato, el niño se descompensó mientras dormía: "Estaba durmiendo, lo sentía roncar. Después, lo revisamos de vuelta y mi marido me dice 'no respira'. Entonces yo empiezo a hacerle RCP y llamo a la ambulancia enseguida". También rechazó cualquier tipo de maltrato: "Yo también quiero saber qué pasó, porque nosotros no le pegamos al nene. Nosotros no le hicimos nada. ¿Para qué lo voy a recuperar? ¿Para maltratarlo y pegarle? No". En paralelo, denunció haber sido víctima de violencia por parte del padre del niño.

El caso de Ángel, el nene que suplicaba no irse de su casa, sacude a Comodoro Rivadavia.
El caso de Ángel, el nene que suplicaba no irse de su casa, sacude a Comodoro Rivadavia.

También aseguró que fue separada de su hijo en ese contexto. El fiscal Facundo Oribones ya imputó a la madre y a su pareja, aunque ambos continúan en libertad. Según fuentes judiciales, están "bajo control estatal para evitar la fuga". La tensión escaló incluso en Tribunales, donde el padre y la madre protagonizaron un fuerte cruce que debió ser contenido por la Policía. Mientras tanto, el dolor se transforma en reclamo colectivo. Este viernes, familiares, vecinos y allegados marcharán frente a la Ciudad Judicial de Comodoro Rivadavia para exigir justicia. El caso también puso bajo la lupa a la Justicia y a los organismos de protección de la niñez. El gobernador Ignacio Torres lo calificó como "tremendo" y admitió que, si hubo fallas, "eso va a salir a la luz".

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