01 Octubre de 2016 11:59
Héctor Beccar Varela es un conocido y respetado ginecólogo obstetra del Hospital Austral de San Isidro. Juanita Repetto recibió sus consejos e, incluso, le hizo una entrevista para divulgar su trabajo. Durante la noche del miércoles pasado, le tocó vivir una pesadilla, primero a manos de un ladrón; luego, mucho peor, a manos de la policía que debía rescatarlo y proteger su vida.
Una fuente muy vinculada al médico explicó los hechos: "Cuando su hija Milagros estaba entrando a la casa, en Lomas de San Isidro, se metió un muchacho joven con un cuchillo y los amenazó a él y a toda su familia. El muchacho les robó sus efectos personales, la plata que tenía y los celulares. Desde la planta alta, el hijo de Héctor alcanzó a llamar a la policía. Mientras tanto, el ladrón le ordenó a Héctor que lo llevara a la Cava, que queda a unas diez cuadras de su casa".
Héctor Beccar Varela: un mal momento que pudo costarle la vida
Héctor conducía el auto, y en el asiento de atrás venía el ladrón, amenazándolo con un cuchillo. Unas cuadras después de que arrancaron apareció un patrullero y les empezó a disparar sin más trámite. "El ladrón no tenía armas de fuego: es decir, que no hubo un tiroteo. La policía le disparaba directamente al auto donde estaban él y el ladrón. Le dispararon a las cubiertas y después perforaron la ventanilla del conductor de un balazo. Es decir que estuvieron muy cerca de matarlo a Héctor".
"Empieza a caminar y uno de los policías le disparó y le pegó un tiro en el fémur
La pesadilla no termina ahí. Cuando llegaron a La Cava, en un momento aflojó la presión del ladrón con su cuchillo y el doctor Beccar Varela aprovechó para bajarse del auto. Lo que sigue es aún más absurdo. "Empieza a caminar hacia la policía y uno de los policías le disparó y le pegó un tiro en el fémur. Cayó al suelo, los policías lo dieron vuelta, herido como estaba y lo esposaron, sin prestar atención a su relato".
Héctor fue llevado al hospital de San Isidro, luego al Hospital Austral. Tuvieron que ponerle un clavo en la pierna y actualmente está internado allí. "Nadie se comunicó de la policía, ni siquiera para pedir disculpas, y él vive a dos cuadras de la comisaría", relata la fuente, con una indignación absolutamente lógica. Es que la policía que debió haber protegido al médico le rompió una pierna y por poco lo mata.