Paola Verónica Ortiz recuperó su libertad después de pasar casi 14 años tras las rejas. El caso recuerda en algunos aspectos al de Belén, una joven tucumana que permaneció presa durante 29 meses por un aborto espontáneo y que, gracias al accionar de abogadas feministas recuperó su libertad.
En este caso, el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba revisó la condena que le había impuesto la pena de prisión perpetua por la muerte de su hija recién nacida y resolvió fijar una pena de 13 años, 9 meses y 26 días, el tiempo que ya llevaba detenida.

La decisión fue adoptada este martes y el máximo tribunal provincial ordenó su liberación inmediata. Las actuaciones fueron remitidas con carácter urgente a la Cámara en lo Criminal y Correccional de Villa María para que concretara la medida.
Cabe recordar que Ortiz tenía 29 años al momento de los hechos y que el episodio ocurrió el 31 de octubre de 2012, en Villa Nueva, departamento de General San Martín. En 2015 había sido condenada por homicidio calificado por el vínculo, aunque la causa había llegado inicialmente a juicio bajo la figura de abandono de persona seguido de muerte.
La sentencia original consideró acreditado que la beba había nacido con vida y que Ortiz no había cortado el cordón umbilical ni había solicitado asistencia médica. Durante el debate, la calificación legal fue modificada y la mujer recibió la pena máxima; así, el Tribunal Superior de Justicia no la absolvió y la declaró responsable del mismo delito, pero consideró que existieron "circunstancias extraordinarias de atenuación".
Sin embargo -y por unanimidad- los jueces Sebastián Cruz López Peña, Aída Tarditti y María Marta Cáceres de Bollati entendieron que la condena de 2015 no había valorado adecuadamente el contexto en el que se produjeron los hechos: pobreza, violencia, precariedad habitacional y aislamiento social.

La mayoría del tribunal, sin embargo, rechazó un nuevo informe médico presentado por la defensa. Consideró que no constituía una prueba novedosa, sino una reinterpretación de pericias que ya habían sido analizadas durante el juicio.
En 2012, Ortiz era madre de tres hijos, no había terminado la escuela primaria, no tenía un empleo formal y vivía en una habitación prestada. Las pericias realizadas en aquel momento describieron una personalidad frágil e inmadura y señalaron que se encontraba en un estado que le impedía dimensionar racionalmente el peligro durante el parto. Durante la mayor parte de su detención permaneció alojada en el penal de Bouwer.

Uno de los puntos centrales del nuevo fallo fue la crítica a los estereotipos utilizados para analizar la conducta de Ortiz. El tribunal cuestionó que la sentencia original hubiera evaluado a la mujer desde un modelo idealizado de "buena madre".
En ese razonamiento, se le exigían determinadas conductas y conocimientos para afrontar sola un parto domiciliario, entre ellos cortar y sujetar correctamente el cordón umbilical. La revisión judicial entendió que esa mirada desconocía las condiciones materiales, sociales y emocionales en las que se encontraba la mujer.

La revisión de la condena fue impulsada durante años por organizaciones feministas y de derechos humanos. Católicas por el Derecho a Decidir y El Telar crearon la Mesa por la Libertad de Paola Ortiz, que sostuvo el reclamo para que el caso volviera a ser analizado bajo estándares actuales de género.Diez instituciones se presentaron como amicus curiae, entre ellas el CELS, ELA, Fundeps, Inecip, Clacai y la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba.
Las abogadas Julia Alejandra Luna y Rocío Pilar García Garro, integrantes de la Guardia de Abogadas Feministas de Católicas por el Derecho a Decidir, tomaron la causa a fines de 2022 y presentaron el recurso de revisión el 22 de abril de 2024. El planteo se sostuvo en dos ejes: la incorporación del informe obstétrico y la necesidad de aplicar los estándares de perspectiva de género desarrollados por el propio Tribunal Superior en fallos posteriores.

Después de conocida la decisión, las defensoras viajaron a Bouwer para comunicarle la noticia. García Garro destacó que lo central era la libertad inmediata de una mujer que estaba condenada a perpetua. Así, después de 14 años, Paola Ortiz recuperó la libertad.

