Aunque el apellido Paulón suele aparecer ligado a la política por Esteban Paulón, diputado nacional y referente del socialismo santafesino, otro integrante de la familia construyó una extensa trayectoria lejos del Congreso y muy cerca de las canchas. Se trata de Ezequiel Paulón, ex jugador de la Selección argentina de hockey, dos veces olímpico, entrenador y actual dirigente deportivo dentro de la estructura del hockey nacional.
Nacido el 4 de enero de 1976 en Puerto Deseado, Santa Cruz, Ezequiel se instaló junto a su familia en Rosario cuando era chico. Su llegada a la ciudad santafesina estuvo vinculada al trabajo de su padre y allí comenzó una relación con el hockey que terminaría convirtiéndose en su profesión.

A los 11 años empezó a jugar en Universitario de Rosario y apenas cuatro años después, con 15, debutó en Primera División. Más tarde continuó su carrera en Mitre de Buenos Aires antes de dar el salto al hockey europeo.
Su crecimiento también lo llevó rápidamente a la Selección Argentina. Durante 11 años vistió la camiseta nacional y llegó a disputar dos Juegos Olímpicos: Sydney 2000 y Atenas 2004. En Australia, el seleccionado masculino terminó en el octavo puesto, mientras que cuatro años más tarde finalizó 11°. Además, Paulón obtuvo la medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1999 y la de oro en Santo Domingo 2003.
Su carrera internacional no terminó allí. También participó de los Mundiales de Kuala Lumpur 2002 y Mönchengladbach 2006, consolidándose como uno de los jugadores argentinos de aquella generación que acumuló experiencia en las principales competencias internacionales.
De jugador de Los Leones a entrenador en Europa
Después de pasar por Universitario y Mitre, Paulón llevó su carrera a Europa, donde comenzó una etapa que resultaría fundamental para su posterior formación como entrenador.
En España combinó funciones dentro y fuera de la cancha. En el Junior FC de Barcelona fue jugador y entrenador al mismo tiempo y posteriormente quedó al frente de la estructura de hockey del club. También tuvo un destacado paso como jugador por Terrassa.
La experiencia continuó en los Países Bajos. En Leiden volvió a desempeñar simultáneamente funciones como jugador y entrenador antes de abandonar definitivamente la competencia para concentrarse en su carrera técnica.
Uno de sus desafíos más importantes llegó en Portugal, donde trabajó para la Federación de ese país y estuvo al frente de diferentes seleccionados, desde categorías juveniles hasta el combinado mayor masculino. Allí consiguió una de las pocas medallas europeas que había alcanzado hasta entonces el hockey portugués.
También desarrolló tareas vinculadas al hockey indoor y, ya nuevamente relacionado con la Argentina, condujo equipos femeninos y trabajó en la formación de entrenadores. Entre otras experiencias, estuvo al frente de Banco Provincia, Jockey Club de Rosario y posteriormente del plantel femenino del SIC.

Su regreso a la Selección Argentina
La experiencia acumulada en Europa volvió a abrirle las puertas del seleccionado nacional, esta vez desde afuera de la cancha. En 2012 fue elegido como primer asistente técnico del seleccionado masculino, dentro del cuerpo técnico encabezado inicialmente por Franco Nicola. La Confederación Argentina de Hockey oficializó entonces una estructura en la que Paulón aparecía como primer ayudante, junto a Nicola y Jorge Dabanch.
En aquella etapa consiguió, entre otros resultados, el título de la World League Round 2 disputada en Brasil, el Campeonato Sudamericano de 2013 y el Champions Challenge.
Con el paso de los años su vínculo con el hockey argentino se profundizó. Paulón volvió a integrar la estructura de Los Leones durante el ciclo de Mariano Ronconi, trabajando junto a Matías Vila. En 2021, por ejemplo, formó parte de la decisión de modificar el esquema de liderazgo del seleccionado y establecer tres capitanes: Matías Rey, Agustín Mazzilli y Maico Casella.
También participó del trabajo conjunto de las estructuras de Los Leones y Las Leonas. En 2022, la propia Confederación lo presentó junto a Mariano Ronconi y Fernando Ferrara como parte de los equipos técnicos de los seleccionados nacionales, en actividades en las que explicaron la metodología de entrenamiento, liderazgo y construcción de los grupos de alto rendimiento.
En los últimos años, su tarea se desplazó cada vez más hacia la formación y detección de las futuras generaciones. Paulón quedó al frente del Plan Nacional de Detección y Desarrollo de Talentos, un programa diseñado para encontrar jugadores y jugadoras de distintas regiones del país y unificar criterios de entrenamiento desde las categorías formativas.

El proyecto contempla centros regionales y concentraciones nacionales para ampliar la base de los seleccionados. La idea, según explicó el propio Paulón, es generar una estructura común de trabajo físico, técnico y conceptual para que los talentos puedan ser detectados independientemente del lugar del país en el que jueguen.
El alcance del programa quedó reflejado en uno de los primeros grandes campus realizados en el CeNARD: de una base de 720 jugadores observados en seis centros regionales, fueron seleccionados 76 para una concentración de perfeccionamiento. La misma metodología posteriormente se trasladó a la rama femenina.
Su crecimiento dentro de la estructura continuó y pasó a desempeñarse como Director Deportivo de la Confederación Argentina de Hockey, responsabilidad desde la cual interviene en el desarrollo tanto de hombres como de mujeres y en la construcción de las futuras generaciones de Los Leones y Las Leonas. Documentación oficial de la Confederación correspondiente a 2025 ya lo identifica como Director Deportivo de la CAH y responsable del Plan Nacional de Detección y Desarrollo de Talentos.
Incluso durante 2025 continuó encabezando concentraciones de las categorías juveniles femeninas, dentro de una estructura que busca alimentar a futuro a Las Leonas.

Así, Ezequiel Paulón pasó prácticamente por todos los escalones posibles dentro del hockey argentino: comenzó como jugador de club, llegó a la Selección, disputó dos Juegos Olímpicos y dos Mundiales, desarrolló parte de su carrera en Europa, se convirtió en entrenador, regresó al país como integrante de cuerpos técnicos nacionales y finalmente asumió responsabilidades en la planificación y formación de las nuevas generaciones.
Una trayectoria deportiva que también muestra otra cara de la familia Paulón. Mientras Esteban construyó su carrera en la militancia social y la política, Ezequiel encontró su lugar en el deporte de alto rendimiento, primero dentro de la cancha y después formando a quienes sueñan con ponerse las camisetas de Los Leones y Las Leonas.

