06 Abril de 2026 10:39
El vértigo dejó de ser un juego para convertirse en miedo real. Este viernes, en pleno feriado de Semana Santa, una falla mecánica en una de las atracciones del Parque de la Costa transformó una jornada de entretenimiento en una experiencia cargada de tensión e incertidumbre. El episodio ocurrió en la montaña rusa conocida como "El Desafío", donde un carrito quedó detenido a varios metros de altura con pasajeros a bordo. Durante aproximadamente 20 minutos, el tiempo pareció congelarse: sin posibilidad de descender, los ocupantes quedaron suspendidos en el aire, a merced de una estructura que, según testigos, había fallado de manera abrupta.
La escena fue registrada por Matías Bertuna, un joven que aguardaba su turno en la fila y que capturó el momento exacto del desperfecto. Su relato, difundido en redes sociales, describió el caos que se vivió "Se salió y se partió la cadena, y el carro se frenó en la altura. No pasó nada grave, pero estuvieron un lindo rato ahí arriba". Las imágenes, que rápidamente se viralizaron, muestran el carrito inmóvil en plena pendiente, con los pasajeros atrapados en un silencio cargado de nerviosismo, mientras desde abajo decenas de personas observaban con preocupación creciente.
Aunque no se registraron heridos, el impacto emocional fue innegable. Los testimonios coinciden en que la espera se hizo interminable. El tiempo, en esas condiciones, dejó de medirse en minutos para transformarse en angustia pura. Finalmente, el personal del parque logró asistir a los ocupantes y garantizar su descenso seguro. Sin embargo, la falta de información oficial posterior alimentó aún más la inquietud: al cierre de la jornada, no había explicaciones claras sobre las causas del desperfecto ni detalles sobre posibles medidas preventivas.
Lo cierto es que lo ocurrido no quedó aislado. Tras la viralización del video, comenzaron a multiplicarse los relatos de visitantes que aseguran haber vivido situaciones similares. Una mujer recordó: "También se había roto la misma montaña rusa. Estuvo más de media hora parada con la gente arriba. Tengan cuidado porque ya viene teniendo varias fallas". Otra usuaria fue más allá: "A la montaña rusa roja se le habían volado unas ruedas... parecía la película Destino Final". Incluso el propio Bertuna contó sus otras experiencias: "Nos pasó algo con las cadenas, empezaron a volar pedazos para todos lados. Fue muy shockeante, aunque por suerte nadie salió lastimado".

Entre las voces que se sumaron, una vecina del predio lanzó una acusación directa: "Doy fe de que el predio tiene cero mantenimiento. Los juegos están oxidados". El parque, inaugurado en 1997 y convertido en un ícono del entretenimiento en el conurbano bonaerense, arrastra una historia de crisis económicas y cambios de gestión. Tras el impacto de la pandemia, fue adquirido en 2021 por Fénix Entertainment Group, que impulsó su reapertura.

