31 Agosto de 2015 13:00
En otra de sus habituales cataratas de tuits, la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, dio una clase de historia. Escribió 25 tuits en 18 minutos para responderle a Alejandro Corbacho, a quien primero debió presentar. El hombre es Director del Departamento de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de Universidad del CEMA, y ahora es también -gracias a la atención presidencial- un prócer para la oposición.
La intervención tuitera se debe a que Corbacho escribió en la página 20 de Clarín una nota de opinión para desmentir una afirmación de la presidenta acerca de la llegada de Hitler al poder. En ella, el académico asegura: “Los líderes políticos recurren a las lecciones de historia para justificar o defender sus acciones”. Y la presidenta recoge el guante: "Gracias por lo de líder político. Se ve que se le escapó la tortuga”.
Por último, dedica el resto de su intervención a explicar a Keynes y a demostrarle al profesional (ignoto, al menos para el gran público) por qué está equivocado.