04 Febrero de 2026 08:27
Mientras la industria textil argentina sigue alertando por el impacto de la apertura comercial impulsada por el Gobierno de Javier Milei, dos de los principales funcionarios del área económica y política decidieron redoblar la confrontación. En las últimas horas, tanto el ministro de Economía, Luis Caputo, como el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cuestionaron con dureza al sector, relativizaron la pérdida de empleo y expusieron una mirada que reduce el entramado productivo a un problema de solamente precios "caros" para el consumidor. "Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo", lanzó Caputo este lunes.
El ministro lo dijo al ser consultado por una de las ramas industriales más golpeadas por la recesión y sostuvo que los precios locales se encuentran por encima de los regionales. De esta manera, afirmó que el sector textil, al que calificó de "emblemático", "ha sido protegido por muchísimos años, mientras millones de argentinos han venido pagando textil y calzado dos, tres, cuatro, y hasta 10 veces lo que vale en el mundo".
Horas más tarde, fue Adorni quien profundizó esta ofensiva discursiva en una entrevista con Luis Majul por LN+. Ante la consulta sobre los puestos de trabajo que, según denuncian los empresarios, se perderían si continúa la apertura importadora, el jefe de Gabinete ensayó una explicación que generó incomodidad incluso en el propio conductor. "Te comprás un jean en Argentina, y te cuesta -pongamos números hipotéticos- 100 dólares. Pero importarlo (al empresario) le cuesta 25, y por eso lo dejás de comprar acá... Explicame dónde se pierden puestos de trabajo", conjeturó Adorni, mientras Majul guardaba casi diez segundos de silencio.
Lejos de retroceder, el funcionario fue contundente al exponer la lógica oficial: "En realidad, nosotros (el Gobierno) no tenemos que proteger industrias, sino los intereses de todos los argentinos. Y proteger ese interés es que, precisamente, no tengan que pagar un caño 40 % más o que no tengan que pagar una remera cuatro veces más o un jean seis veces más de lo que los argentinos lo pueden comprar en otro lado".

De manera indirecta, Adorni también aludió al conflicto entre el Gobierno y Techint, luego de que el grupo empresario perdiera una licitación clave para proveer caños sin costura destinados a un gasoducto para exportar desde Vaca Muerta, un antecedente que expone la misma lógica de desprotección industrial aplicada ahora al sector textil. Tras el silencio de Majul, el jefe de Gabinete avanzó con su razonamiento: "Empieza a trabajar el importador... y luego de los 25 dólares que pagaste al importador por el producto, te sobran 75... Y con los 75 vas a reactivar un montón de otros sectores", señaló el fan del Age of Empire.
Lo cierto es que se trata de una explicación que omite los tiempos, los costos sociales y el impacto directo sobre miles de trabajadores que hoy pierden su empleo sin ninguna garantía de reconversión. Los números del propio sector contradicen el optimismo oficial. Según estimaciones sectoriales, ya se perdieron entre 16.000 y 17.700 puestos de trabajo registrados en toda la cadena textil-indumentaria y actividades afines, lo que representa una caída de entre el 13 % y el 15 % de la dotación total. Además, cerraron más de 500 empresas vinculadas al rubro, es decir, entre el 8 % y el 10 % del entramado productivo desapareció o dejó de operar formalmente.
Fue la diputada Julia Strada quien no dudó en salir a responder los dichos de Adorni compartiendo el fragmento de su inusual reflexión en el programa de LN+. "Majul sabía la respuesta pero le dio miedo decirla: sí, claro que se pierden puestos de trabajo porque traer productos que se fabrican acá genera crisis y cierre de empresas argentinas. Lo más grave es que Adorni realmente cree la estupidez que dijo", lanzó.
La respuesta del jefe de Gabinete no se hizo esperar y, como suele ocurrir, apuntó contra el kirchnerismo. "De tu sugerencia de modelo de cierre de importaciones, los diferentes gobiernos kirchneristas solo han recogido pobreza, salarios miserables, corrupción y productos caros que pagamos todos los argentinos (incluso aquellos más vulnerables, a quienes decían defender). Deberías intentar que tu infinita incomprensión en determinados temas no te lleve a aseverar bobadas", sentenció Adorni.

