30 Marzo de 2026 08:26
En una entrevista con Luis Majul para LN+, el canciller Pablo Quirno dejó en claro que la política exterior del gobierno de Javier Milei no admite grises. En medio del conflicto bélico que Estados Unidos e Israel mantienen con Irán, el funcionario ratificó un alineamiento total con ambas potencias y desestimó las advertencias sobre posibles consecuencias para la Argentina. "Argentina apoya lo que está haciendo Estados Unidos e Israel. Irán es un régimen terrorista de hace 47 años que ha atacado argentinos en dos oportunidades", sostuvo, y afirmó: "Argentina no va a ser neutral ante el terrorismo internacional".
De acuerdo con Quirno se trata de "una posición muy clara de esta gobierno y del presidente Milei". Lejos de matizar el posicionamiento, insistió en que "es incierto especular con cómo terminan estos conflictos, lo importante es impedir que Irán exporte terrorismo al mundo, porque generan incertidumbre global". Incluso apeló a ejemplos recientes para justificar su postura: "La semana pasada tiraron un misil a la isla Diego García que implica que Irán podría tener la capacidad de tirar misiles que lleguen a Europa. Uno no puede permanecer indiferente a eso porque hace 47 años que están haciendo lo mismo".
Sin embargo, frente a las advertencias sobre eventuales represalias, el canciller rechazó cualquier vínculo entre el alineamiento internacional y la seguridad interna. "Argentina tuvo dos atentados sin estar en un alineamiento de acá o de allá" y "no hay ningún tipo de correlación de esa naturaleza", aseguró. En esa línea, calificó los cuestionamientos como "una construcción maquiavélica que se intenta instalar".
El discurso oficial se completa con una apelación a valores abstractos que buscan legitimar la decisión: "Argentina está alineada en un lugar donde está defendiendo los valores occidentales, está defendiendo el derecho a la libertad, está defendiendo el derecho a la vida y está defendiendo el derecho a la propiedad privada". A la vez, condenó "los ataques de Irán totalmente fuera de lugar y contexto a los otros países del Golfo: Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Baréin, Qatar".

Aunque evitó confirmar el envío de tropas, dejó abierta la puerta a una participación más activa: "Nuestro sistema de defensa ha sido justamente también diezmado durante estas últimas décadas, pero lo que sí tenemos es una enorme voluntad de apoyar". Y ante la falta de precisiones, agregó: "¿Cómo se manifiesta ese apoyo? Será cuestión de las conversaciones que tenemos con nuestros aliados".
La advertencia final condensó el tono de su intervención: "Si uno termina siendo indiferente a eso, las consecuencias serán las que tengamos que tener". Pero la entrevista no se limitó a la política exterior. Quirno también se refirió al reciente fallo favorable para la Argentina en la causa por la expropiación de YPF, y lo utilizó como plataforma para reforzar el relato oficial sobre la gestión económica y atacar a la oposición.
"EEUU tiene un sistema de justicia independiente. Lo que sí logramos es poder alertar con la credibilidad que teníamos decir 'señores esto es lo que está pasando'. Un proceso que tiene repercusiones internacionales", explicó. Según su visión, el resultado judicial fue posible porque el Gobierno logró "interesar al departamento de Estado, y a partir de ahí en el departamento de Justicia", en un caso que también afectaba intereses estadounidenses.

El canciller insistió en que "la relación se construye a través de credibilidad, no de favores", y vinculó el respaldo internacional con el rumbo económico del oficialismo: "Argentina está siendo apoyada por Estados Unidos porque Argentina ha hecho los deberes y está haciendo los deberes". En contraposición, descargó duramente contra el exministro de Economía y actual gobernador bonaerense, Axel Kicillof. "No hay que agradecerle absolutamente nada a (Axel) Kicillof. O sea, Kicillof fue el responsable de una expropiación que significa violar un derecho de propiedad por una aventura kirchnerista", lanzó.
Y fue más allá: "Con el ministro (Luis) Caputo venimos salvándole las papas a Kicillof hace muchos años, como cuando nos dejó el Default". Quirno también calificó la estatización de YPF como "ilegal" y sostuvo que "nadie invierte en un lugar donde de la noche a la mañana le sacan una empresa. La violación del derecho privado es tremenda. Y entonces eso es lo que ahuyenta la inversión". En ese sentido, reivindicó la estrategia judicial del actual gobierno como "probada, audaz, profesional, responsable, que surge de la convicción del presidente".

Incluso buscó marcar una ruptura total con la gestión anterior: "No hay ningún punto de contacto entre lo que hizo el gobierno de Cristina Kirchner y nosotros". Y subrayó que el oficialismo enfrentó el litigio en condiciones adversas: "Argentina tenía una crisis de credibilidad, no solo interna, sino externa también. En el juzgado donde se resolvían los casos, teníamos toda nuestra reputación negativa. Y entonces eso hacía que era una batalla cuesta arriba muy importante".