24 Abril de 2026 11:30
La investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra a Manuel Adorni sumó en las últimas horas un elemento que vuelve a encender las alarmas: dos cajas de seguridad a nombre de su esposa, Bettina Julieta Angeletti, quedaron bajo la lupa judicial. El dato fue revelado por el periodista Ariel Zak, quien detalló al aire el alcance del requerimiento fiscal. "Este requerimiento dice 'En relación con las cajas de seguridad número tanto y número tanto, son dos, de titularidad de Bettina Julieta Angeletti (...) deberá informar la nómina de personas autorizadas a acceder a las cajas de seguridad en cuestión, aportar copia de registro de ingresos y egresos (...) consignando fechas, horarios e identidad de las personas que hubieran accedido (...) Remitir las filmaciones de acceso al sector de cajas de seguridad'".
La solicitud, impulsada por el fiscal Gerardo Pollicita, no se limita a identificar titulares: busca reconstruir en detalle quiénes entraron, cuándo y con qué frecuencia, en un período que abarca desde enero de 2022 hasta la actualidad. En otras palabras, la Justicia intenta seguir el rastro físico del dinero o bienes que podrían haber pasado por esas cajas. Zak detalló en ese contexto: "Esto quiere decir que la mujer del jefe de Gabinete, que hasta ayer nomás era monotributista clase A, tiene a su nombre dos cajas de seguridad en el Banco Galicia, y que el fiscal va por ellas".
El pedido se inscribe en una causa más amplia que intenta determinar si existe una desproporción entre los ingresos declarados del funcionario y su nivel de gastos. Entre los elementos ya incorporados al expediente aparece un viaje familiar a Aruba por casi 15 mil dólares. Según la documentación, se gastaron u$s8.874 en alojamiento y u$s5.800 en pasajes aéreos, abonados en dólares y en efectivo. A eso se suman operaciones inmobiliarias que también generan interrogantes: la compra de un departamento en Caballito por u$s230.000 -con un anticipo de u$s30.000-, una propiedad en un country valuada en u$s120.000 y deudas por refacciones.
Estas últimas, vale destacar, según un testigo, ascenderían a otros u$s65.000 sin documentación respaldatoria. Todo esto ocurre en un contexto donde el ingreso mensual del funcionario rondaba los 3 millones de pesos, cifra que, según la investigación, no habría variado significativamente en ese período. Para avanzar en el análisis, el juez Ariel Lijo ordenó el levantamiento del secreto fiscal y bancario tanto de Adorni como de su esposa. La medida habilita a la fiscalía a examinar en profundidad movimientos financieros, cuentas y posibles inconsistencias. En ese marco, las cajas de seguridad aparecen como una pieza clave.

Se trata de espacios tradicionalmente opacos, difíciles de rastrear, que ahora quedan bajo escrutinio mediante registros y filmaciones. El avance de la causa contrasta con otro expediente reciente en el que la fiscal Alejandra Mangano pidió archivar la denuncia contra Angeletti por su participación en un viaje oficial a Estados Unidos. Allí sostuvo que la invitación "constituye un uso razonable de la discrecionalidad" y que no implicó gastos adicionales para el Estado. Sin embargo, mientras ese capítulo parece cerrarse, el foco se desplaza hacia el patrimonio y los movimientos financieros del jefe de ministros y su pareja.

