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Teorías delirantes

Qué le pasa a Milei: sus amigos responden

El vocero presidencial, su diputada preferida y voceros periodísticos salieron a aclarar que el presidente "está bien". Descanso, finalización de su libro o vaya a saberse qué, lo cierto es que los más cercanos salen a pedir que salga el sol en medio de días nublados

Javier Milei
Javier Milei

Durante diez días, Javier Milei se convirtió en una suerte de Presidente Schrödinger: nadie sabía con precisión dónde estaba, qué hacía ni por qué había desaparecido de la agenda pública. En medio de un Gobierno que suele transmitir hasta los movimientos intestinales del mandatario por redes sociales, el silencio resultó llamativo y su reaparición, aún más y ésta llegó durante el homenaje a José de San Martín, donde el Presidente saludó a funcionarios, gendarmes y algunos ciudadanos. La postal alcanzó para que desde el oficialismo activaran el operativo "Milei está bien".

El encargado de ponerle palabras oficiales al misterio fue el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien durante su conferencia de prensa semanal aseguró que el mandatario "está muy bien de salud". Según explicó, las dudas expresadas por dirigentes opositores forman parte de "especulaciones absurdas" y de un clima electoral que, a su entender, se habría adelantado.

Javier Milei
Javier Milei

"El Presidente está muy bien. Ayer dio un excelente discurso", sostuvo Ravier, antes de enumerar las pruebas de vitalidad presidencial: "saludando a la gente, saludando a los gendarmes, saludando a los ministros, mostrándose vital y como parte fundamental".

La explicación oficial, sin embargo, no explicó demasiado. Ravier no precisó por qué Milei permaneció fuera de escena durante tantos días, quién tomó las decisiones durante ese lapso ni por qué una ausencia presidencial que en cualquier otro gobierno encendería alarmas fue presentada como una simple maniobra electoralista. En palabras del vocero: "Digamos, las dudas que quieren generar son absurdas y la verdad que no merecen respuesta". 

La inquietud tampoco nació de la nada. Marcela Pagano aseguró en una entrevista con Viviana Canosa: "Estoy empezando a preocuparme muchísimo por la salud y la estabilidad mental del Presidente". La diputada, que dijo haber sido amiga de Milei, fue todavía más lejos y sostuvo que el mandatario actual no se parece al hombre que conoció: "No hay forma de que este hombre sea él con el que yo me vinculé".

Victoria Villarruel también había expresado públicamente su preocupación, aunque en su caso lo hizo en medio de otra batalla de la interna libertaria. Después de que Milei replicara una publicación de Lilia Lemoine contra Pagano, la vicepresidenta escribió: "¿Esta locura galopante la retwitteó el Presidente? Parece contagioso el delirio". Luego agregó: "Me preocupa profundamente que el Presidente de la Nación replique insensateces e inventos".

Los posteos de Victoria Villarruel en rechazo a la conspiración que enarboló, sin pruebas, la diputada nacional Lilia Lemoine.
Los posteos de Victoria Villarruel en rechazo a la conspiración que enarboló, sin pruebas, la diputada nacional Lilia Lemoine.

Con ese antecedente, el silencio presidencial dejó de parecer apenas una pausa de agenda. Y cuando un Gobierno necesita que su vocero, una diputada oficialista y periodistas cercanos salgan por caminos diferentes a certificar que el Presidente está bien, la tranquilidad empieza a tener la consistencia de un comunicado de emergencia.

Eduardo Feinmann ensayó otra explicación: Milei habría estado "encerrado terminando un libro", con contacto reducido a Karina MileiSantiago CaputoLuis "Toto" CaputoFederico Sturzenegger

Lilia Lemoine, fiel a su estilo, eligió una cuarta vía: atacar al periodista Jon Heguier, quien había planteado que si el Presidente tenía un problema de salud, el Gobierno debía informarlo por tratarse de una cuestión de Estado. "¿Estás intentando imponer una noticia falsa?", le respondió la diputada, antes de recordarle una presunta detención por tenencia de drogas. Es decir: ante la pregunta sobre la salud presidencial, la respuesta fue doxear al periodista.  

Mientras tanto, Adrián Ravier pide que nadie pregunte, Eduardo Feinmann ofrece una novela de encierro creativo y Lilia Lemoine dispara contra quien ose señalar el silencio. El Gobierno sostiene que Milei está vital, activo y en perfecto estado. Puede ser. Pero la comunicación oficial eligió demostrarlo por ausencia de explicaciones, ataques personales y teorías sobre un libro terminado a puertas cerradas. En medio de días nublados, los más cercanos al Presidente salieron a pedir que salga el sol.   

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