09 Abril de 2026 17:55
Con valentía y determinación Anna del Boca alzó su voz para defender su historia, su esencia y su derecho a sanar; la hija de al actriz Andrea del Boca, se convirtió en un símbolo de fortaleza y resiliencia al hablar públicamente tras las declaraciones de su padre, Ricardo Biasotti, en el Senado Nacional contra las denuncias falsas. Así las cosas, dejó claro que no está dispuesta a ser silenciada ni manipulada.
Durante la jornada en el Senado, Biasotti expuso su experiencia judicial vinculada a la denuncia por abuso sexual agravado y corrupción de menores que Anna presentó en 2019. Aunque fue sobreseído por la Justicia en 2023, sus declaraciones reactivaron el doloroso conflicto familiar que marcó la vida de Anna y su madre. Sin embargo, el silencio no es el idioma de la joven que decidió responder con firmeza y claridad, demostrando que su voz es su mayor arma.

"Fíjense quién expone esta situación y a mí de vuelta. Yo no le hablo a esta persona hace años, ni hablo de esta persona hace años, por decisión propia. No me interesa emocionalmente ni económicamente. Estoy bastante grandecita. Estoy estudiando, estoy laburando. Vaya casualidad que utilice este momento para seguir con este circo cuando ni lo mencioné. En vez de dejarme en paz, en vez de dejarme crecer. El supuesto papá del año, ¿no es cierto?", expresó Anna con indignación al aire de A la Barbarossa.
En un contexto donde las voces de los más vulnerables suelen ser ignoradas o manipuladas, Anna hizo un llamado contundente: "No me voy a cansar de repetir: escuchen a las infancias, es muy cruel lo que hacen. Yo tuve el privilegio de tener una madre que sí me escuchó. Y perdió mucho por defenderme, la verdad, porque ella jamás lo diría, pero yo sí y me la juego con quien sea".
Anna no dudó en señalar lo que considera una práctica macabra: "Esta cuestión de las denuncias falsas que destruyen vidas, muy bien, bárbaro. Ahora, imaginate una denuncia donde me empiezan a psicopatear de todos lados, para convencerme de pedir perdón y retractarme por todo lo que me hicieron sufrir. Eso incentivan. Son parte del problema. Mi recomendación, llámense a silencio, porque es macabro lo que están haciendo".
En medio de la tormenta mediática que rodea su caso, Anna se aferró al poder de su voz y su experiencia para reivindicar su autonomía: "Es mi palabra contra la de quien sea. Pero a mí nadie me viene a decir qué hacer, lo que viví, lo que sentí. Decir que tengo un guion y que me lavaron el cerebro, justamente, es subestimarme. No vaya a ser que soy inteligente y que me defiendo. Y a los programas o a las personas que se llenan la boca con mi vida, ¿quiénes son? ¿Me conocen? ¿Estuvieron conmigo? Hablan con una versión y yo no tengo una parte, yo tengo todo lo que viví, que no siento necesidad de seguir explicando punto por punto. Yo la historia no la borro, pero sí la supero".
Anna también aprovechó para desmentir rumores sobre la apelación judicial: "Yo no apelé, porque la denuncia la hice yo. Esta persona, como tantos otros descerebrados irrespetuosos, tienen esta obsesión con Andrea del Boca. Ya déjenla en paz. Si se meten, métanse conmigo y mis decisiones, que nadie me tiene que estar cuidando".
Pero más allá de las acusaciones y los debates mediáticos, Anna mostró al mundo una lección invaluable: la reconstrucción personal es un acto heroico. "Mi fallo a favor es mi noviazgo de tantos años, mis amigos, que son mi familia, la persona que soy con mis compañeros, con mis vínculos, con mis vecinos, con cada persona y animal que se me cruza. Lo respetuosa y profesional que soy en todos los ámbitos. Mis valores, mis metas, mis sueños. Lo mucho que cuido a mi perro, los mimos que les doy, lo mucho que cuido a mis abuelas, a mi abuelo antes de fallecer, la familia que quiero formar. Eso es lo que a mí me define. Esa es mi vida", dijo con orgullo.

En un mundo donde las historias personales de abuso y acoso sexual contra mujeres e identifdades femeniezadas son constantemente cuestionadas y puestas bajo el escrutinio público, Anna del Boca eligió escribir su propio final: uno lleno de esperanza y fortaleza. "Escribí que yo me despojo de comprobarle mi credibilidad al resto. Ese es mi fallo a favor y esa es mi real libertad", concluyó con una fuerza que aplasta a cualquier intento de desestimar una denuncia tan grave como la que ella hizo contra su progenitor, Ricardo Biasotti.

