Desde Memoria, el ciclo que lo instaló definitivamente en la pantalla, hasta sus participaciones en programas de actualidad y entretenimiento, dejó escenas imposibles de olvidar. Tras su muerte, este es un repaso por algunos de los momentos más insólitos, divertidos y desopilantes de una carrera en la que Chiche Gelblung nunca pasó inadvertido.

La autopsia al extraterrestre
Entre las escenas más delirantes de la televisión argentina quedó la recreación de una supuesta autopsia extraterrestre. El segmento estaba inspirado en la famosa historia de Roswell y mostraba, con una puesta deliberadamente exagerada, lo fácil que podía resultar construir una noticia falsa y hacerla pasar por verdadera.
El cuerpo del supuesto alienígena, el tono solemne y la estética de informe secreto terminaron convirtiendo la escena en uno de los episodios más recordados de Gelblung.
Alex Orbito y los "órganos" de pollo
Otro de los informes más insólitos de Memoria fue el dedicado a Alex Orbito, un hombre que se presentaba como un supuesto cirujano capaz de realizar operaciones sin bisturí.
Gelblung y su equipo investigaron el procedimiento y mostraron que los órganos que Orbito presentaba como extraídos durante sus intervenciones eran, en realidad, menudos de pollo. La denuncia combinó investigación, desconcierto y una de esas revelaciones televisivas que dejaron al público mirando la pantalla sin saber si reírse o preocuparse.
Yiya Murano: "Soy inocente, señor Gelblung"
La entrevista con Yiya Murano también quedó en la memoria de la televisión. "Si es verdad lo que dice la Justicia, la señora María de las Mercedes Bola Aponte de Murano sería la primera asesina serial de la historia", presentó Chiche a la envenenadora de Monserrat.
Después de una serie de preguntas, Murano miró a cámara y respondió: "Soy inocente, señor Gelblung, no he matado, no soy una asesina". El caso fue tan impactante que años más tarde llegó al streaming en formato de serie.
Alejandra Pradón frente al detector de mentiras
Chiche también llevó a Alejandra Pradón para someterla a un detector de mentiras. La pregunta que prometía romperlo todo fue directa: "¿Alguna vez fuiste infiel?". Antes de que comenzara el interrogatorio, Gelblung dejó una de sus frases más recordadas: "El detector de mentiras es una máquina muy seria. La clave no es las respuestas, la clave está en las preguntas".
Con esa introducción, el periodista logró que una prueba televisiva pareciera por momentos un juicio, una sesión de terapia y un espectáculo de variedades al mismo tiempo.
La entrevista con Mia Farrow
La presencia de Mia Farrow en Memoria fue uno de los grandes golpes televisivos de Gelblung. La actriz estadounidense estaba entonces en el centro de la atención internacional por su relación con Woody Allen y su llegada al programa confirmó una de las características del ciclo: conseguir figuras de enorme relevancia y abordarlas desde un lugar diferente.
En medio de extraterrestres, falsos cirujanos, investigaciones policiales y detectores de mentiras, Chiche Gelblung también podía sentar frente a sus cámaras a una estrella internacional. Esa mezcla imposible fue, justamente, una de sus grandes triunfos y victorias en la televisión argentina.

