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¡Se puso picante!

Daniel Pacheco y Nacho Di Marco en BBN: del intercambio de parejas, a ser galán en tiempos de IA

La obra que protagonizan se presenta todos los martes en Paseo La Plaza.

por Agustín López Paunero

12 Noviembre de 2023 08:24
Daniel Pacheco y Nacho di Marco, protagonistas de "Wasabi ¡Se puso picante!".
Daniel Pacheco y Nacho di Marco, protagonistas de "Wasabi ¡Se puso picante!". Instagram

El ritmo con el que avanza la humanidad en esta época es sorprendente para cualquiera. Mientras la tecnología es el rubro donde todos estos cambios se perciben más fácil, este no es el único que lo hace. Las relaciones de pareja también atraviesan nuevas discusiones, tabús y fronteras a atravesar -juntos o separados-. Muchas de estas nuevas incógnitas aborda Wasabi ¡Se puso picante!, la obra de Mechi Bove que dirige Diego Ramos los martes a las 20 en la Sala Picasso del Paseo La Plaza.

El elenco completo de Wasabi ¡Se puso picante!
El elenco completo de Wasabi ¡Se puso picante!

En la puesta, tres parejas amigas tendrán un cumpleaños en el que, entre piezas de sushi, las preguntas sacarán verdades ocultas a la luz, que revolucionarán por completo la noche. Daniel Pacheco, ese colombiano que ya se ganó el corazón de la Argentina con tantos papeles icónicos, e Ignacio "Nacho" di Marco, quien interpretó a Charly Lombardo en ATAV 2, estuvieron en BigBang para invitar a todos a acompañarlos a la obra en la que comparten escenario con la autora, Gastón Vietto, Dan Breitman y Manuela Viale.

Durante la entrevista abordaron algunos de los ejes de la comedia dramática con la que buscan sacudir la noche porteña, pero también repasaron parte de su carrera y se metieron en temas candentes como el intercambio de parejas, las inteligencias artificiales y la fama en tiempos en los que el público es efímero y quiere todo en el momento.

-¿Cómo viene la obra?

Daniel Pacheco: picante.

Nacho Di Marco: Sí, sí, muy bien. La gente se va muy divertida, muy extasiada de que se cagó de risa y de que se emocionó. Son las dos emociones que nos dicen siempre.

-Buenos Aires tiene una oferta cultural enorme. ¿Por qué le tendrían que decir al espectador que vaya a ver Wasabi? 

DP: A nosotros nos está sorprendiendo la cantidad de gente que está viniendo. Hacemos la obra los martes y estamos muy contentos porque contamos con una cantidad de público imoportante, que nos pone muy feliz. Entendemos que estamos en un momento muy lindo, en donde la gente está yendo al teatro en Calle Corrientes. Tienen que venir porque es una obra que los va a hacer reír, reflexionar, emocionar. Es una obra que habla de los vínculos entre las parejas, los amigos y es un lindo momento social para poder verla y disfrutar.

NdM: Me pasó ayer con dos amigos que vinieron que era la primera vez que iban al teatro. Hay un público de nueva generación que no está acostumbrado a ir al teatro, justamente por Netflix, las plataformas y demás, y está buenísimo que se animen a empezar a ir al teatro, porque es una experiencia única que no la pueden comparar, así como también ir al cine. Son experiencias porque es el paseo, el ir, sacar tu entrada, te sentás, te vestís bien, disfrutás del espectáculo, y tenés a los actores en vivo, con todo lo que eso significa, que para nosotros también es terrible porque es la adrenalina al mango, los nervios, el no equivocarte, el sentir que se ríen y te la suben, el sentir que no se ríen en momentos, que siempre se ríen, y no te la sube. Vas viviendo las emociones en el momento, el impacto con la gente es cara a cara. Vengan a ver Wasabi porque no van a encontrar algo igual en algo audiovisual.

Daniel Pacheco y Luly Drozdek del elenco de Wasabi ¡Se puso picante!
Daniel Pacheco y Luly Drozdek del elenco de Wasabi ¡Se puso picante!

-¿Cómo es ser dirigido por alguien como Diego Ramos?

DP: Para mí es algo muy especial. Diego en Colombia es un actor muy reconocido. Él hizo un par de novelas hace algún tiempo y es muy querido en Colombia. Tuvo un par de novelas que fueron un éxito y para mí es muy grato saber que en mi país es muy reconocido. Y ahora que nos está dirigiendo, es un placer. Creo que a todos nos ha sorprendido gratamente, si bien ya sabíamos de su trayectoria y todo, pero es impecable en la dirección, como que tiene un timing importantísimo en lo que es la comedia.

NdM: Sí, sabe cómo hay que contar la historia, también al ser actor sabe muy bien dirigir y hasta se te mete en la cabeza por momento. Te dice: "¿Te está pasando esto, no? ¿Lo decís así por tal cosa o pensás que es por acá?" Tiene una manera que es muy metódica y que funciona: "Esto hay que hacerlo así, con este tiempo, acá en este momento, pum pum, pum", y termina funcionando. Nosotros no lo sabíamos antes de tener público, pero una vez que tuvimos público nos dimos cuenta que que sí y que él tuvo una gran injerencia en un montón de cosas, en gags, en chistes, en timing, en cosas que sacamos, en cosas que agregamos. Fue fundamental.

-Y a vos, Nacho. ¿Te dio algún consejo como galán?

NdM: Él siempre contó que del galán se divirtió, y tomé eso un poquito. Me parece que está bueno eso de no dejar al galán que solamente cuente la historia de amor. Eso fue mutando mucho. Hoy los galanes que vemos, salvo que sea una película romántica, son galanes a los que se les puede dar mucho vuelo. Es el darle algo más como actor al cliché y no quedarte solamente en eso. Yo iba a hacer otro personaje, por physique du rolé me querían ahí -Diego era uno-, pero peleé por otro y creo que lo pudimos sacar adelante. Me parece que tiene que ver con eso.

Nacho di Marco y la autora Mechi Bove, de Wasabi ¡Se puso picante!
Nacho di Marco y la autora Mechi Bove, de Wasabi ¡Se puso picante!

-Dani, vos has hecho muchos papeles de mafioso, de rudo. Pero eso no parece que te haya afectado en tu carrera a la hora de encasillarte. Estás mostrando muchas más cosas. ¿Cómo viene?

DP: Hay un estereotipo instalado y uno a veces no puede ir en contra de eso, porque ya hay como algo que es mucho más fuerte. Entonces o se pelea con eso o se amiga con eso. Y en mi caso yo trato de usarlo a mi favor, tomo eso y le doy una profundidad diferente al personaje. Trato de no encasillarlo en lo genérico, sino que trato de darle un vuelco y hago una propuesta. ¿Quieren esto por el tono o por la nacionalidad? Perfecto, pero quiero obtener esto también. Entonces, no reniego contra eso, sino que trato de buscarle la vuelta para lograr también algo y potenciarme como actor y al personaje.

-¿Buenos Aires te ayudó para tu formación? ¿Sentís que te dieron este lugar como actor?

DP: Sí, y soy un agradecido. La mayor parte de mi educación la obtuve acá, casi que toda. En Colombia estudié muy poco, también actué muy poco, ya llevo 12 años largos acá y durante ese tiempo no he parado de prepararme en diferentes técnicas. Buenos Aires tiene eso, que al tener esa movida teatral tan grande, te proporciona diferentes escuelas. Me he nutrido mucho de eso, además el talento que hay acá es increíble. He obtenido un lugar que para mí es muy importante y estoy muy muy agradecido de eso.

Gastón Vietto, Daniel Pacheco y Nacho di Marco, del elenco de Wasabi ¡Se puso picante!
Gastón Vietto, Daniel Pacheco y Nacho di Marco, del elenco de Wasabi ¡Se puso picante!

-Nacho, en tu página te referís a que en 2015 diste el salto y te animaste a actuar. ¿Por qué lo decís así?

DP: ¿Cómo en tu página? Apa.

NdM:  Sí, tengo mi página (Risas). Me pasó que en realidad me gustó toda la vida, desde los seis años me gustó. A esa edad lo intenté. Era muy chico, obviamente. Mis viejos me han llevado a algún que otro casting, me hicieron un book de fotos. Bueno, no pasó mucho, después de chico medio que me olvidé, y en la adolescencia -ya con más madurez y conciencia- vuelvo a tener ganas de hacerlo y no me animaba. Por prejuicios, tabúes, que me vayan a gastar mis amigos, que mi familia me vaya a señalar o a decir "qué estás haciendo". Yo hacía deporte, tenía otro tipo de vida y tenía muchos prejuicios. Pero eran cosas mías en realidad, que pensaba que iban a invadirme del afuera, pero eran mías. Y recién a los 21, yo estaba estudiando marketing en la facultad, laburando de otra cosa, y lo hablé con una amiga que es actriz y bailarina, medio a modo de confesión porque nunca se lo había contado a nadie.

Y le cuento que me gustaría ser actor... hasta me daba vergüenza decirlo por el hecho de que, como nunca lo hice, desde qué lugar me paraba para decir que quería hacerlo. Mi prejuicio era como decir "quiero ser futbolista" y nunca haber tocado una pelota. Ella me dijo: "Animate, empezá". Y empecé, y al mes me salió la oportunidad de grabar una participación en Esperanza Mía con Lali Espósito. Fui a grabarlo y dije: "Yo lo subo a Instagram y que se entere todo el mundo". Lo subí y todo el mundo me empezó a escribir, se lo conté a todo el mundo, y ahí me animé a pegar el salto. Fue algo que quise toda mi vida, que no me animaba a hacer y recién con algo chiquitito laboral que pude mostrar, me animé a contarlo y a decidirme que era mi camino.

Daniel Pacheco en el centro, durante una escena de Wasabi ¡Se puso picante!
Daniel Pacheco en el centro, durante una escena de Wasabi ¡Se puso picante!

-Qué lindo mensaje para quienes nos están viendo y que no se animan, ¿no?

NdM: Totalmente. A cualquier trabajo, a cualquier cosa le diría, que se animen. Porque las cosas se dan por algo, se me dio así, pero siempre dije: "Cómo volvería el tiempo atrás para arrancar antes, si yo quería hacerlo antes, ¿por qué no lo hice antes? Hoy acepto cómo se dieron las cosas, pero hay que estar al otro lado. Andá, no esperes más.

-Tuviste mucho éxito en Perú. ¿Qué significa para vos este lugar que te abrió las puertas?

NdM: Es mi segunda casa. Estuve viviendo tres años y medio, un montón de tiempo. La gente es muy...

DP: La comida...

NdM: ¡La comida es la más rica de todas! La gente me ha integrado y sentí desde el primer momento que te esperan con los brazos abiertos. Y yo tenía este prejuicio que tenemos los argentinos, de que nos odian en todos lados, pero en Perú sentí amor. De verdad que lo sentí por los argentinos, por lo menos lo sentí, y tanto yo como compatriotas míos que están allá. Y fue hermoso, fue una experiencia hermosa, hice un montón de novelas, películas, me permitió crecer en lo laboral. Yo venía con mucha formación, pero me costaba esta continuidad laboral, que en Argentina es mucho más difícil. Así que agradecimiento siempre, y siempre con ganas de volver.

Nacho di Marco, Mechi Bove y Luly Drozdek, del elenco de Wasabi ¡Se puso picante!
Nacho di Marco, Mechi Bove y Luly Drozdek, del elenco de Wasabi ¡Se puso picante!

-Dani, vos hiciste un personaje en El Marginal que te hizo conocido que te catapultó a la fama. Te hiciste conocido en todas las pantallas del país y afuera. ¿Cuáles son los puntos altos de esta fama? ¿Te cambió mucho la vida?

DP: El cambio fue absoluto. Fue un antes y un después, pero como te decía es pleno agradecimiento y es usar eso como un trampolín para otras cosas. Siempre hubo esta cosa del prejuicio, que te da cosa que por ahí te encasillen, pero por el contrario hay que usarlo a favor y es una vitrina que me ha servido laboralmente. Yo siento de todo ha sido positivo absolutamente, y lo vuelco para que siga siendo positivo y para que me potencie más, en lo personal y en lo en lo laboral también. Puntos negativos no le veo.

-Pero si te encuentro en un restaurante acá en Palermo y me acerco y te digo: "Dani, ¿te puedo sacar una foto?

DP:  Mirá, en algún momento, cuando salía cada temporada, había como un revuelo tremendo, y no solamente acá, porque tuvimos la suerte de que este producto llegó a muchísimos lugares. Entonces iba de viaje y también decía, pero claro, estoy afuera y aún así tiene repercusión, pero digo debe ser un agradecido, no soy de acá y se me ha dado un lugar como te decía antes, entonces como no poder agradecerlo. Es un mimo. Qué lindo que alguien te reconozca y te salude por tu trabajo. No a todo el mundo nos sucede que todo el tiempo nos estén felicitando por el trabajo y el desempeño que tenemos. Y también tener como referente a esta gente que es recontra famosa y no tiene ningún reparo, por ejemplo Messi, que no tiene reparo en parar, tomarse una foto. Uno que no está ni al lado, ni cerca del éxito ese, cómo decir que no a una foto. 

Una escena de Wasabi ¡Se puso picante!
Una escena de Wasabi ¡Se puso picante!

-Te puede pasar también...

DP: Y es respetable también. He conocido gente que es fóbica ante estas situaciones y también es respetable, pero yo trato de ser muy agradecido y de alguna manera es una pequeña retribución al lugar que se me ha dado.

-Recién decías que El Marginal se vio en muchos lugares, ¿cómo te ven a vos en Colombia? 

DP: Justo El Marginal en Colombia no pegó tanto. Somos muy de las novelas así larguísimas. Obviamente hay un nicho al que le llegó, y está buenísimo. Y también ha llegado esto de que hay un actor colombiano que está haciendo carrera en Argentina. Allá se sabe que Argentina es un lugar donde el nivel actoral es muy alto, es superlativo. Entonces también es un lindo mimo que se me reconozca como un actor que está haciendo carrera en otro lugar. De una manera muy humilde, veo que estoy haciendo patria en otro lugar. A veces esto de que nadie es profeta en su tierra, lo tomo desde ese lugar. Porque en Colombia justo El Marginal no tuvo tanto despliegue como en otros lugares, como en Chile, Uruguay, o en México, por lo que no se me reconoce tanto, pero no lo tomo mal.

NdM: Estoy pensando algo muy loco, viste que te decía que arranqué 2015. Yo veía El Marginal, estaba recién empezando a estudiar y ahora estamos laburando juntos. ¡Es muy loco! Los saltos de la vida.

DP: A tí te debe pasar en Perú también.

NdM: Sí, total. Me siento identificado.

DP: Yo tengo un amigo en común, que trabajó con él, y nos contó que Nachito en Perú es muy muy conocido. En enero hice una obra con gente de Perú ylo tenían a él.

NdM: Esta carrera es indescifrable, puede disparar para cualquier lado. No sabés nunca.

Una escena de Wasabi ¡Se puso picante!
Una escena de Wasabi ¡Se puso picante!

-Para quienes no lo saben, vos además sos cantante.

NdM: No, bueno. Canto. Todavía no me animó a decir cantante. Esto es como lo de la actuación.

DP: Cantanos un poquito, Nacho. (Risas).

NdM: Esa es otra faceta que tenía ahí, y que ni yo sabía que tenía. Porque me pasó más de grande lo del canto, y que todavía me estoy descubriendo en un montón de lugares que me siguen dando adrenalina, inseguridad, desconfianza. Son un montón de lugares que estoy buceando, que los buceé con la actuación al principio, y que creo que con el canto todavía los estoy buceando, porque estás mucho más desnudo al cantar, y también me pasa eso al cantar. 

-Esta formación integral que hay que hacer ahora, de actor, cantante, bailarín.

NdM: Y, mientras más le metas mejor, ¿viste? Todo ayuda, es como en la oficina, el que tiene inglés y el que no tiene inglés, toman al que tiene.

DP: Las canciones de Queen las canta increíble. (Risas).

-Estamos a las puertas de una revolución con la IA. Que el día de mañana alguien pueda hacer a través de una computadora que ustedes sean actores sin que les paguen, sin que les consulten.

NdM: Es difícil, ¿no? No sé si va a llegar a ese nivel. Me imagino que debería haber una regulación, cómo SADAIC con una canción que cuando la ponés hay que pagar los derechos. Me imagino que habría que regularlo de alguna manera.

DP: La huelga de libretistas y actores se basa un poco en eso, porque los productores dicen "para qué los necesitamos". Creo que Bruce Willis -ahora que se enfermó- cedió sus derechos para que la inteligencia artificial lo suplantara de alguna manera.

NdM: Qué locura. Esto recién arranca.

-Volvamos a Wasabi. Tiene un condimento de intercambio de parejas, también un debate muy actual. ¿Qué les genera en lo personal? Más allá de lo que hacen en la ficción.

DP: Justamente habla de los vínculos interpersonales, entre amigos, entre parejas, y es como que siempre hay algo que no oculta ante sus amigos. Entonces Wasabi hace el planteo de una reunión de amigos, de muy amigos, donde salen cuestiones que por ahí en otras oportunidades no habían salido. Es un blanqueo ante situaciones. Justamente salen estos temas como el intercambio de parejas, no se basa solamente en eso. Y se hace de una manera muy divertida, muy amena, donde se expone esto. Todo el mundo creo que siente que en este momento, que es de tanta exposición sobre el tema, se sienten un poco identificados. 

El elenco de Wasabi ¡Se puso picante! y el público detrás.
El elenco de Wasabi ¡Se puso picante! y el público detrás.

NdM: Es como que muestra este mundo que tiene cada pareja, ¿no? Son tres parejas, con mundos completamente diferentes, que cada una tiene asumida desde su lugar, cuando ve a las otras dos parejas, ya se imagina y prejuzga cómo debe ser la relación, pero hay cosas que no sabes obviamente, como nos pasa a nosotros en la vida real con nuestros amigos que están en pareja. Seguro son retranqui, y después te enteras que son swingers, no sabés. Un poco plantea eso la obra, va sacando máscaras de las parejas, y también de cosas individuales de cada uno de los personajes. Está bueno para que lo vengan a ver, les recomiendo, en pareja. Capaz que va a ser un poquito, no te digo incómodo, pero va a tocar cositas que está bueno que después las charlen.

DP: Por ahí hasta les conviene, porque va a ser una excusa, "se expuso en la obra ese tema". Lo bueno de Wasabi es que es una comedia dramática. Entonces puedes pasar por muchísimos estadios emocionales, cómicos, reflexivos. Está muy interesante lo que decía Nachito hace un rato: la devolución del público. Porque nosotros hicimos una comedia y entendíamos que, por ahí iba, se iba a priorizar eso. Y la gente sale felicitándonos con una devolución de reflexión, "es una situación que pasábamos, que pasa un amigo, que pasa un conocido", tal cual como se plantea en la obra, de momentos muy incómodos.

NdM: Y creo que nos pasa a todos, que cuando salimos nos dicen: "posta me cagué de risa", como que que te lo afirman. Y vos decís qué lindo que se haya generado eso.

DP: Hay unos picos muy buenos.

NdM: Que no fallan.

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