Durante años fue uno de los galanes más populares de la televisión argentina y protagonista de algunos de los mayores éxitos de la ficción nacional. Sin embargo, Sebastián Estevanez sorprendió al dejar las cámaras para dedicarse de lleno a una actividad completamente distinta: la construcción. A sus 55 años, el actor encontró un nuevo desafío profesional en el mundo de las obras y las reformas de viviendas, una pasión que, según contó, lo acompaña desde hace décadas y que finalmente pudo convertir en su trabajo. "Estoy dedicado a la construcción. No soy obrero, pero me encantaría serlo", reveló en Todo pasa (Urbana Play).
Allí, el actor habló sin filtros sobre esta nueva etapa de su vida. Consultado por Matías Martin sobre cómo es su día a día, explicó que está dando sus primeros pasos como constructor y destacó la importancia del trabajo en equipo. "Estoy empezando a construir, tenés que rodearte de un buen equipo: arquitectos, ingenieros, electricistas, plomeros y albañiles", sostuvo. "Hay que involucrarse, se puede".
Pero una de las confesiones que más llamó la atención fue la relacionada con Marley. El exgalán reveló que participó activamente en la construcción de la casa del conductor. "Lo ayudé a Marley a que haga su casa", contó. Según explicó, fue quien lo asesoró para conseguir materiales y conformar el grupo de profesionales que llevaría adelante la obra. "Le fui armando los equipos de laburo. Es una especie de producción general lo que hago", describió.
Aunque hoy su presente está completamente enfocado en la construcción, Estevanez reconoció que alejarse de la actuación no fue una decisión sencilla. "La actuación la extraño muchísimo, pero sería difícil hacer las dos cosas, te consume mucho tiempo el tema de la construcción", admitió. El cambio, sin embargo, también respondió a una decisión familiar. El actor explicó que necesitaba modificar su ritmo de vida después de muchos años de grabaciones intensas. "En los últimos años que venía laburando, sentía que necesitaba estar más tiempo con mi mujer y mis hijos", confesó.

Incluso aseguró que en su familia reinventarse siempre fue algo natural. "Mi papá me bancó porque es un poco normal en la familia cambiar de rumbo y estar preparado para lo que pinte, siempre fui variando de laburos", recordó. Su pasión por el rubro inmobiliario, en realidad, viene de mucho antes de abandonar la televisión. En una entrevista concedida a ¡Hola! Argentina en 2025 contó que su primera experiencia fue cuando era muy joven. "Mi primera casa se la compré a mi mamá, que justo se acababa de separar de mi viejo. La reformé toda y la vendí. Después compré una casa en Vicente López, la refaccioné y la volví a vender", relató.
Y sumó: "Con el tiempo empecé a ayudar a mis amigos con las reformas y así seguí durante veinte años, y lo hice a la par de la actuación. La verdad es que siempre me gustó todo lo que tiene que ver con negocios inmobiliarios y es lo que hago hoy". Actualmente, su función pasa por coordinar proveedores, organizar equipos de trabajo y resolver los problemas cotidianos de cada obra. "Me llaman de obras con las que no tengo nada que ver para pedirme contactos: 'Se me tapó la rejilla de la cocina, ¿tenés a alguien?'. Si lo pensás como en una telenovela, mi rol sería el del productor", explicó entre risas.

Pese a su nueva vida, la televisión sigue ocupando un lugar importante en su corazón. De hecho, confirmó que existieron conversaciones para traer de vuelta una de las novelas más recordadas de Telefe. "Diego, mi hermano, estuvo hablando con Telefe, estuvieron tratando de negociar y quedó ahí...", contó sobre la posibilidad de una nueva versión de Dulce Amor. La idea, según reveló, era transformar la exitosa novela en una serie e incluso complementarla con una propuesta teatral. Y concluyó: "Lo haría no por la plata, sino por amor, a todo lo que fue, a la gente y al proyecto".

