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Teatro físico

Proyecto Migra celebra 10 años con una función especial de Hotel Monday este viernes en el Galpón de Guevara

Sofía Galliano reflexionó sobre el arte, la cultura y la solidaridad, en la primera década de la cooperativa cultural que integra.

por Agustín López Paunero

09 Abril de 2026 21:12
El equipo de la cooperativa Proyecto Migra, con su carpa viajera detrás.
El equipo de la cooperativa Proyecto Migra, con su carpa viajera detrás.

La industria cultural argentina independiente atraviesa dificultades desde tiempos inmemoriales, como en cualquier otro lugar del planeta. Aunque esto no quiere que soñar con grandes compañías que se dediquen al rubro no puedan subsistir y cumplir 10 años, como el caso de Proyecto Migra, la cooperativa de trabajo cultural que este viernes celebra su primera década con una función especial de su última obra, Hotel Monday, a las 20:30 en El Galpón de Guevara (Guevara 326) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). La pieza también puede disfrutarse los sábados a las 16:30.

En sus 10 años, Proyecto Migra se desarrolló con fuerte énfasis en el teatro desde una perspectiva circense, aunque también integrada a otras disciplinas físicas del arte como la danza. Con su carpa con la que durante los veranos están en la playa uruguaya de La Paloma, y en los inviernos recorren otras localidades de la provincia de Buenos Aires y la Argentina en general, llevan sus obras y creaciones como lo hicieron durante tantos años los viejos circos.

Sofía Galliano es actriz e integrante de la cooperativa cultural Proyecto Migra.
Sofía Galliano es actriz e integrante de la cooperativa cultural Proyecto Migra.

Sofía Galliano es parte de la cooperativa desde su fundación y una defensora de un método que, aun con las grandes dificultades que la democracia directa pueda presentar, tiene una recompensa incalculable a la hora de lo creativo, lo colectivo y lo familiar, en el sentido de la unión entre sus nueve integrantes. En diálogo con BigBang, la actriz repasó parte de la experiencia que consolidó al grupo al que pertenece como una referencia ineludible de la industria cultural independiente y de la creación grupal artística, más allá de las demandas que pueda presentar el mercado.

¿Con qué se va a encontrar el público que vaya a ver Hotel Monday?

- Es como terminar de confirmar un sello muy personal del lenguaje. Esto que le decimos circo, con teatro físico, coreográfico, que nos servimos de muchos lenguajes, pero que parece uno nuevo, que realmente hay que verlo para sentir de qué se trata. Seguimos apostando a los clásicos, como en Un domingo, que fue la segunda creación de Proyecto Migra, con el director Florent Bergal, que es el mismo director de Hotel Monday, que era una historia de una familia, un almuerzo familiar de domingo con la llegada de un invitado y todo lo que ese extraño viene a traer a una familia.

Tiene un ritmo muy vertiginoso la obra. Si bien hay textos, el cuerpo sigue siendo el eje fuerte de comunicación

Ahora en Hotel Monday apostamos a un encuentro de diversos personajes, que se encuentran todos los años en el mismo hotel, y esta vez es para conmemorar la muerte de uno de los personajes un año antes. Es esto de apostar al clásico, pero con una puesta en el lenguaje. Cómo se cuenta eso es la particularidad que tenemos con Proyecto Migra. Si bien hay texto, tiene mucha comicidad la obra. Hay momentos más tiernos, como que pasa de lo trágico a lo cómico en un segundo. Tiene un ritmo muy vertiginoso la obra. Si bien hay textos, el cuerpo sigue siendo el eje fuerte de comunicación.

Casi todos venimos del circo como primer lenguaje madre, después hicimos mucho teatro, danza, diversas técnicas, pero hay algo del cuerpo, del circo extremo, muy comprometido en la expresividad, que es un rasgo muy particular. También mucho efecto mágico, muchas cosas pasando al mismo tiempo, objetos volando, personas volando. Hay algo que es muy particular, y creo que eso lo hace diferente dentro de la oferta teatral porteña: el lenguaje, además de lo que es un viaje emocional súper fuerte. Pero la particularidad recae en cómo se cuenta eso.

Hotel Monday es la última obra de Proyecto Migra.
Hotel Monday es la última obra de Proyecto Migra.

En estos 10 años del Proyecto Migra, ¿qué crees que fue lo más importante que pudieron adquirir como experiencia?

- Hablo por mí, no sé si todos estaríamos de acuerdo. En Proyecto Migra estamos constituidos como una cooperativa cultural, somos una cooperativa desde el año 2015, funcionamos como cooperativa, con asambleas semanales -una como mínimo- más diversas reuniones para sostener todo el proyecto que implica. Tenemos, además de los espectáculos estos, Waminix, que es otra parte de la compañía, con la dirección de Osqui Guzmán y Leticia González de Lellis.

Tenemos un festival, una carpa teatro que funciona como sala móvil para 200 personas, proyectos pedagógicos. Es muy amplio el Proyecto Migra, y creo que la enseñanza más grande y el valor está en el trabajo colectivo, grupal, en equipo. Creo que de ahí viene todo el aprendizaje, de ese trabajo horizontal, de lo trabajoso que es llegar a acuerdos permanentemente, a atravesar distintos contextos, a la autogestión, cómo hacer proyecto cultural autosustentable y que sea nuestra fuente de trabajo. Ahí hay un mundo muy interesante y de mucho aprendizaje permanente, de aprender a ser mejores personas también.

Más allá de la diversidad que somos nosotres nueve en la cooperativa, hay una mirada nuclear, un modo de mirar el mundo

Cuando empezaron a desarrollarse como cooperativa había una coyuntura distinta y había también concepciones distintas. ¿Cómo convive este proyecto colectivo y cooperativo con una actualidad que promociona la individualidad?

- Más allá de la diversidad que somos nosotres nueve en la cooperativa, hay una mirada nuclear, un modo de mirar el mundo. Creo que eso nos une, es como fundamental para desear estar en un proyecto de esta índole. Es un proyecto de trabajo, somos una cooperativa cultural de trabajo, pero también lo trasciende. Todas las decisiones que tomamos, cómo trabajamos. A veces uno dice "sería tan fácil si viene alguien y te dice 'che, esto es así'", y no nos pasamos tres horas de asamblea o tres asambleas seguidas sobre un tema que no podemos ponernos de acuerdo.

Es mucho más trabajoso, pero hay una mirada política del mundo, de cómo nos gusta vivir, cómo nos gustaría que sean las cosas, o por lo menos las nuestras, que hacen que coincidamos en esta forma de trabajo cooperativa, horizontal. Donde todas las voces tienen valor a la hora de tomar una decisión y donde nos pasamos horas conversando. Son muchas decisiones. Cuando se puede trabajar con privados lo hacemos, cuando podemos hacer laburos en coproducciones con el Estado -ya sea en Argentina o en Uruguay-, también nos interesa, cuando lo hacemos autogestivamente. Utilizamos todas las herramientas para poder trabajar y llegar a distintos territorios también. 

Hotel Monday es la última obra de Proyecto Migra.
Hotel Monday es la última obra de Proyecto Migra.

Creo que es una mirada política y del mundo que nos une, y que es muy hermoso porque trasciende lo laboral. Por momentos se torna un proyecto de vida, de amistad, de familia. Por momentos está mucho más anclado en un proyecto de trabajo y tiene como muchos colores. Y el aprendizaje que implica trabajar con otros, negociar con otros, porque no siempre estamos de acuerdo. A veces necesitamos votar porque no logramos llegar a acuerdos, pero trabajamos para que se den.

Y con todo lo que te enfrentás con otro, trabajando en grupos, cediendo, teniendo que escuchar, escuchando la diferencia y conviviendo con las diferencias también, ya que estamos en un momento histórico que hace que todos vivamos como en burbujas, donde uno no se encuentra con lo diferente o cuesta -se elimina, se deja de seguir lo diferente-. Entonces hay algo de eso que me parece una práctica muy noble también: el trabajo cooperativo.

Es una mirada política y del mundo que nos une, y que es muy hermoso porque trasciende lo laboral

En los últimos 10 años hubo distintas perspectivas desde las administraciones públicas alrededor de la cultura y hoy hay un presidente muy enfrentado al modelo cooperativo y a la cultura en general. ¿Cómo viven esta época como trabajadores de la cultura?

- Hablo por mí. Yo sí lo vivo como trabajadora de la cultura, pero en este momento hay algo que es más primario todavía. Es tan cruel el contexto nacional y mundial, y lo que ya sabemos de los tres monos que manejan todo. Me parece que está tan atacada la vida directamente. Hay que cuidar la base de sustentabilidad de la vida: poder trabajar, poder cuidar el agua. Estamos tan en pasos muy primarios que a veces pensás a lo último cómo atraviesa como trabajadoras de la cultura. 

Realmente es un momento muy descarnado y siento que humanidad está atacada: los recursos naturales, poder trabajar, las libertades individuales. Hay como un discurso muy de odio. Entonces primero está todo eso y, en esa vorágine, una se acuerda: "yo también soy una trabajadora de la cultura", y esto también atraviesa de diversos modos. Pero antes hay mucho, y eso nunca lo había sentido de esa manera.

Hotel Monday es la última obra de Proyecto Migra.
Hotel Monday es la última obra de Proyecto Migra.

¿Cuánto hay de estas experiencias que viven ahora en Hotel Monday?

- Sí, aparecen. Si bien en Hotel Monday es un hotel, y el contexto es de personajes que se encuentran todos los años en ese hotel para conmemorar la muerte de un personaje que no está, lo que permite el contexto del hotel, como los clásicos, es que todo puede suceder ahí: diversos personajes que tal vez no tienen nada que ver se encuentran. Entonces ahí aparecen un montón de cosas de la actualidad. También algo de una mirada atravesado por la clase, la vejez también. Son temas que nos atraviesan con mucho humor, pero hay algo que está, pero no está, porque está en nosotros también. En los chistes, cuando estás creando,

Nosotros tenemos un método de creación que no es que se escribe un guión antes, sino que es todo a través de la improvisación que el material va apareciendo y va manifestándose.

Tenemos un método de creación que no es que se escribe un guión antes, sino que es todo a través de la improvisación que el material va apareciendo y va manifestándose

Creamos juntos, no es que el director trae un guión o nosotros lo escribimos previamente, sino que se improvisa mucho la primera semana. Ahí aparece lo que está latiendo, como grupo, como sociedad, cada una personalmente, aparece todo. Y ahí se pone un contexto. "Ah, bueno, va a ser en un hotel" Y ahí cada uno va tomando color.

Como un cadáver exquisito de teatro.

- Sí. Acá en esta creación, pero incluso con algunas creaciones de Proyecto Migra, proyectos personales que hacemos también cada uno también usamos mucho ese método. Entonces hay algo del contexto y de lo que uno piensa, siente, su mirada de la vida, que aparece en la improvisación. Aparece lo que está latiendo, en el cuerpo, en las palabras que usa, lo que le da risa.

Hotel Monday es la última obra de Proyecto Migra.
Hotel Monday es la última obra de Proyecto Migra.

Cuando eras una niña el circo era una magia que venía, aparecía en tu ciudad y los niños querían ir a verlo. Pero ahora están mucho con las pantallas. ¿Cuál es el camino que el arte puede encontrar para recuperar la atención de los niños y las niñas?

- Y de los adultos y las adultas, digamos. No es un problema de infancias lo que estamos viviendo. Al contrario, empieza de arriba. De todos modos, no sé si se disputa con eso. Hablo desde mi humilde lugar y conocimiento y de los circuitos donde trabajamos. Pero no sé si se compite con ese lenguaje de las plataformas. Creo que lo que se compite es con la plata que tenga la gente en el bolsillo para poder ir al teatro a pagarlo. Porque en la plataforma pagás tanto por mes y ves un millón de cosas. Con el teatro es otro el dinero que hay que tener, o el circo.

Cuando nosotros trabajamos en temporadas de verano en La Paloma, Uruguay, donde montamos nuestra carpa, es otra cosa. Pero porque la gente está ahí para disfrutar, para hacer planes y es otra circulación. Acá en el teatro y ante la oferta es otra cosa. Pero no creo que se compita con eso en sí. Me parece que tiene que ver más con la disponibilidad de la plata que tenemos las personas en el bolsillo. Incluso yo que también miro un montón de teatro, veo cuánto tengo y me voy organizando para poder ir a ver todo lo que quiero ver, porque hay cosas increíbles todos los días en esta ciudad. 

Pronto vamos a hacer una fiesta grande para celebrar, porque también se necesitan esos espacios

Y después pienso que en este contexto mundial, el teatro, el circo, las artes vivas del cuerpo frente a frente, viéndolo transpirar, respirar... no hay nada contra eso me parece. Al contrario, me parece que es lo más rico que tenemos y que, como viene la cosa, es el arte que te humaniza directamente. No hay mediador ahí. Es energía, estás viendo a esa persona ahí en vivo en el teatro. Y encima el lenguaje que hacemos del circo, que los cuerpos parece que están haciendo cosas imposibles y es real, y hay algo de eso que para mí recobra una potencia que no esperábamos. 

En los últimos 10 años el acceso a la cultura en la población cambió rotundamente, ¿qué hacen como Proyecto Migra para poder llegar a cada vez más gente que tiene la cultura como algo de difícil acceso?

- Diversas cosas. Hotel monday, Un domingo, Waminix Incluso, son obras que circulan mucho en la cartelera porteña. De todos modos siempre tenemos promociones, también hay gente que escribe y dice "quiero ir, pero no tengo un mango" y le dejamos entrada. Hay algo de eso que para nosotros es esencial. También tenemos la carpa que se instala en distintos lugares, el año pasado estuvo en vacaciones de invierno en Luján, otras veces ha estado en Mercedes. Nuestro sueño es poder montarla mucho más en diversos lugares. Es un gran sueño que sea más como sala de teatro móvil, para llegar a lugares donde a lo mejor antes llegaban algunos circos que ya no llegan. Y también estamos escribiendo algunos proyectos que tienen que ver con poder llegar a otros barrios. Tenemos un micro muy antiguo con el que movemos la carpa y queremos poder llevarlo para hacer espectáculos en otros territorios. Además, pronto vamos a hacer una fiesta grande para celebrar, porque también se necesitan esos espacios.

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