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¿Mintió para entrar a GH?

Sebastián Cola confesó la verdad sobre Dalma Maradona y desmintió su propio casting de Gran Hermano

El ex participante reveló el pacto que lo unió a Charlotte Caniggia.

Sebastián Cola
Sebastián Cola

Hay personas que llegan a Gran Hermano con estrategias, alianzas estudiadas y movimientos calculados. Sebastián Cola entró con otra fórmula: hacer ruido, divertirse, vestirse con bolsas de basura si hacía falta y convertir cada rincón de la casa en un pequeño escenario. Excéntrico, histriónico y orgullosamente "bizarro", persiguió durante años el sueño de cruzar esa puerta y, cuando finalmente lo consiguió, descubrió que vivirlo era bastante distinto a imaginarlo desde el sillón de su casa. No ganó el reality, pero salió convencido de algo que para él vale todavía más: no tuvo que traicionarse para permanecer una semana extra.

Tras su eliminación, BigBang habló con Cola sobre su paso por la casa mas famosa, el peso que tuvo su amistad con Charlotte Caniggia en el juego, la estrategia de los fandoms, los límites que no estuvo dispuesto a cruzar y la verdad detrás de aquella famosa declaración en un casting en la que aseguraba ser amigo de Dalma Maradona. También recordó las puertas que se le cerraron antes de entrar a la casa más famosa del país y explicó por qué, incluso después de tantos rechazos, nunca abandonó su deseo de trabajar en los medios.

Sebastián Cola quedó eliminado de Gran Hermano
Sebastián Cola quedó eliminado de Gran Hermano

Aunque sabía que estaba en peligro, hubo un momento puntual de la gala en el que entendió que su historia dentro de la casa podía estar llegando al final. "Mitad y mitad, estaba 50 por ciento hasta que baja Mariela, porque, por lectura de placas, yo voy a mejor que Mariela, y ahí dije: 'Sebastián Cola, estás al horno'", recordó.

La permanencia de Majluf terminó de confirmar un escenario que no esperaba. Para Cola, lo que ocurre dentro de Gran Hermano explica solamente una parte de una eliminación y el verdadero tablero también se mueve del otro lado de la pantalla: "Yo la quería a Majluf, era uno de sus pocos amigos y aliados ahí adentro. Me sorprendió, pero es un juego que no se juega solo de adentro. También hay que saber que afuera hay fandoms, hay votaciones, se organizan entre ellos. Y me la pusieron por todos lados".

Sebastián Cola perdió en el versus con Alejandra Majluf
Sebastián Cola perdió en el versus con Alejandra Majluf

En esa lectura, Sebastián cree que su cercanía con una de las participantes más mediáticas de la edición pudo haberlo convertido en un blanco indirecto. "Creo que en realidad es bastante el fandom de Pincoya y de Sol. También esto de: 'Che, ¿cómo jodemos a Charlotte? ¿Qué pasa si se va Cola?'. Charlotte es una figura que pesa fuerte adentro de la casa y es un interrogante, no saben cómo, le tienen miedo. Y creo que parte de eso influyó".

La sensación, aseguró, ya la había tenido antes de abandonar el juego. Ser hombre, haber llegado desde el repechaje y, especialmente, convertirse en uno de los principales aliados de Charlotte parecía colocarle una marca difícil de borrar: "De adentro sentía que solo por existir ya estaba condenado, por ser amigo de Charlotte, por ser hombre, por ser el repechaje. Yo respiraba y ya los estaba molestando".

Sebastián Cola habló con BigBang tras su eliminación
Sebastián Cola habló con BigBang tras su eliminación

Pero si algo encontró con la hija de Mariana Nannis y Claudio Paul Caniggia fue una compañera para vivir el reality de una manera bastante parecida a la suya. Mientras otros participantes estaban concentrados en las estrategias, ellos apostaban al espectáculo: "Yo soy raro, y aguante ser raro, y aguante ser bizarro. Ya nos miraban mal y decíamos: 'Bueno, que soporten, que soporten'. Como dice Taylor, que yo en una bibliografía Taylor Swift, 'haters gonna hate', que odien con ganas".

Incluso el inglés se convirtió en parte de esa complicidad, aunque la producción terminó llamándoles la atención. Lejos de tratarse de una sofisticada estrategia secreta, Cola recordó la situación como otro de sus juegos: "Al principio nos salían algunas palabras y después Charlotte juraba que otra gente no sabía inglés. Y yo le dije: 'Boluda, pará, entienden todo'. Y ella los mataba un montón. Eso fue gracioso igual, y nos cagábamos de risa, era para descontracturar un poco".

Los participantes de GH quisieron sacar a Sebastián Cola para debilitar a Charlotte Caniggia
Los participantes de GH quisieron sacar a Sebastián Cola para debilitar a Charlotte Caniggia

En redes sociales, algunos espectadores interpretaron aquella cercanía de otra manera y lo acusaron de intentar aprovecharse de la popularidad de Caniggia. Él rechaza esa lectura y asegura que la relación surgió espontáneamente en medio de una casa que sintió hostil desde su llegada: "Pegamos onda, literal. Yo entré y era una jungla eso. Nosotros éramos gacelas, bebés inocentes. Nos miramos, hicimos un chiste y fue: 'Che, realmente conectamos', y pasó. Se dio de una forma natural y orgánica, y más que nada la diversión, la conexión por: 'Somos los únicos acá que estamos dispuestos a joder, ponernos bolsas de basura encima, boludear, divertirnos', y el resto capaz tenía la palabra juego en la pupila. Y con Charlotte: 'Mirá, hagamos show y también juguemos', y se dio natural".

Su personalidad alegre tampoco lo blindó frente a la tensión cotidiana. Para explicar cómo vivió algunos momentos dentro del show eligió, fiel a su estilo, una comparación cinematográfica: "Siento que era la película Mi Pobre Angelito, pero no con dos ladrones, con 20. Eran todos hombres malos. Yo ahí adentro, inocente. Sí, me costó, tuve que recurrir a herramientas mías, emocionales. Era un ambiente muy hostil. Pero, bueno, era Gran Hermano y hay que enfrentarlo con las herramientas que uno tiene".

Ese clima también lo obligó a preguntarse hasta dónde estaba dispuesto a llegar para ganar. En un programa donde la provocación forma parte del juego, Cola encontró una frontera personal que decidió no atravesar: "Es una edición donde yo tenía varias frases como: 'No hagas lo que no te gusta que te hagan', y cuál es el límite de juego en cuanto a lo maquiavélico porque hay jugadoras que están dispuestas a llegar atrás de Plutón con lo maquiavélico. Se pasan".

Y fue todavía más contundente al explicar qué cosas terminaron teniendo más valor para él que avanzar en la competencia: "A aplastar cabezas, a lastimar, a hacer llorar, a inventar cosas que no son. Y para mí eso es cuestionable, y vale mucho más que un trofeo que tu familia te mande la palabra 'admiración', o salir con una amistad genuina vale mucho más que ganar".

Sebastián Cola no estaba dispuesto a abandonar su esencia para ganar Gran Hermano
Sebastián Cola no estaba dispuesto a abandonar su esencia para ganar Gran Hermano

La obsesión de Sebastián con Gran Hermano, de todos modos, no comenzó en esta edición. Se remonta a su adolescencia y a una imagen que quedó grabada en su memoria: "A los 15 años prendí la tele, Telefe, estaba el ojo blanco y negro y la musiquita que sonaba, la cortina musical de GH. Y dije, se prendió algo adentro mío. Mi alma se encendió como la película Soul, de Pixar. Dije: '¿qué es esto? ¿Por qué me llama tanto la atención?'. Lo queremos hacer, y desde ahí que no paré".

El camino hasta conseguirlo estuvo lleno de negativas. Hubo castings fallidos, frustraciones y hasta amigos que intentaron convencerlo de que quizás había llegado el momento de abandonar esa búsqueda. Él recuerda especialmente una audición en la que otro aspirante terminó quedándose con el lugar: "En algún momento me frustré. Me acuerdo que hubo una edición que el que estaba delante mío era un mago que se llamaba Juan Simón, y él entró y yo no. Decía: '¿Por qué el mago entró? El mago debe saber hacer dos trucos. Yo soy más divertido que el mago'. Y me frustré, pero después seguí, seguí, seguí. Mis amigos me decían: 'Basta. ¿Cuántas veces te van a rechazar? ¿Cuántas veces vas a dejar que te rechacen?'. Bueno, muchas, muchas. Y se dio".

Sebastián Cola se mostró orgulloso de su personalidad: "Aguante ser raro, y aguante ser bizarro"
Sebastián Cola se mostró orgulloso de su personalidad: "Aguante ser raro, y aguante ser bizarro"

Sin embargo, cumplir el sueño también significó derribar algunas fantasías. Cola había imaginado una experiencia diferente y nunca contempló que su oportunidad llegaría a través de un repechaje, con relaciones y estructuras de poder ya consolidadas: "Sí me sorprendió un montón de cosas que dije: 'Guau, esto está pasando, no lo puedo creer'. Yo juré que iba a ser buenísimo, juré que la iba a tener clara. Y te encontrás con que hay jugadores y jugadoras que arrancaron desde el vamos. Nunca me imaginé entrar desde un repechaje, nunca tuve un plan para un repechaje, tenía un plan para el inicio del programa. Entré a una casa armada donde estaba todo muy dado y había callejones sin salida por todos lados".

Además, consideró que varios competidores habían conseguido una ventaja importante gracias a sus propias idas y vueltas del reality: "Había jugadores que entraron con mucho poder, jugadores que ya habían entrado y salieron con mucha más información y volvieron a entrar, tipo Brian, Sol, Andrea, Pincoya. Y yo terminé siendo un pollito entre cocodrilos, boludo. Sobreviví como pude".

La verdad sobre Dalma Maradona

Mucho antes de convertirse en participante, uno de sus castings se viralizó por una declaración particular: Sebastián aseguraba ser amigo de Dalma Maradona. Con el paso del tiempo, aquella frase volvió a circular y despertó cuestionamientos sobre si había utilizado el nombre de la hija de Diego Maradona para llamar la atención de la producción. Ahora decidió aclararlo: "Yo voy a ser honesto siempre, con mis aciertos y mis desaciertos. Yo en ese momento tenía un restaurante donde venían celebridades, venían celebrities y todo, y justo hacía poco había venido Dalma, habíamos pegado buena onda, charlamos dos, tres, cuatro veces, y eso fue todo".

Sebastián Cola contó la verdad sobre su amistad con Dalma Maradona
Sebastián Cola contó la verdad sobre su amistad con Dalma Maradona

Sin vueltas, reconoció que el entusiasmo de un casting pudo haber agrandado una relación que en realidad nunca llegó a convertirse en una amistad: "Y uno en un casting a veces dice algo que después se viraliza, pero nada más. En ese momento no somos amigos. Sí tengo otras amigas celebridades, pero Dalma no. Igual la bancamos y mandamos un beso enorme. Si está escuchando esto, Dalma: no somos amigos, pero te quiero".

Tampoco reniega demasiado de aquel Sebastián que buscaba desesperadamente llamar la atención. Para él, mirar hacia atrás también significa aceptar versiones propias que pertenecen a otro momento: "Nunca los vi, no sé si los quiero ver. Yo soy bastante genuino y me mando bastante. Soy medio bizarro y me hago cargo".

Paradójicamente, una vez adentro, aquel hombre que durante años había pensado que estaría dispuesto a cualquier cosa para ganar descubrió sus propios límites. "El Cola viejo era un Cola que decía: 'Estoy dispuesto a todo, va a ser la experiencia de mi vida, no puedo dejar nada atrás, vamos con todo, a matar o morir'. Y en la mitad de la casa me di cuenta que hay otras cosas que valen más, que tienen más valor que un trofeo".

La posibilidad de llegar a la final seguía seduciéndolo, pero no al precio de transformarse en alguien que no reconociera cuando terminara el programa: "¿Quería el trofeo? Sí, lo miraba todos los días y decía: 'Ojalá'. Pero si para llegar al trofeo tengo que pelearme mucho, decir cosas que no quiero, herir gente, ser maquiavélico... valoro más una buena amistad, irme bien, no herir a nadie, ser yo, no cambiar, porque muchos jugadores ahí adentro cambian, se modifican, resignan cosas con tal del triunfo, quedarse una semana más. Yo fui fiel a mí mismo y eso lo revaloro. Perdedor, pero con dignidad".

Sebastián Cola volvería a Gran Hermano
Sebastián Cola volvería a Gran Hermano

Eso sí: dignidad mediante, si Gran Hermano volviera a abrirle la puerta, no necesitaría demasiado tiempo para pensarlo. "Ya mismo dame la valija. ¿A dónde hay que ir? Voy en calzoncillo, no hace falta nada. ¿Cómo hay que entrar? Vamos a escribirlo de vuelta. Obvio", soltó entre risas.

Y enseguida aprovechó para enviarle un mensaje bastante explícito a la producción y, de paso, a sus rivales: "Guiño, guiño. Producción, acá estoy, si hace falta que vuelva un jugador a jugar. ¿Saben qué? Les va a salir arte por las fosas nasales a Sol y a Pincoya. Las voy a desbordar con pintura, se van a querer morir".

Sebastián Cola y Charlotte Caniggia en Gran Hermano
Sebastián Cola y Charlotte Caniggia en Gran Hermano

Mientras recupera el celular y comienza a descubrir todo lo que se dijo sobre él, Cola asegura sentirse tranquilo por la manera en la que eligió transitar la competencia: "Sabés que no, pero porque me costó capaz más que a otros, pero fui siempre muy consciente de que los jugadores afuera tienen familia, tienen amigos, tienen una imagen. Fui muy respetuoso, tanto conmigo como con la gente. Entonces, salgo y estoy tranquilo, no tengo nada que esconder".

Esa seguridad tampoco nació con la exposición televisiva. Sebastián aseguró que convivió durante años con miradas ajenas sobre su forma de vestirse, expresarse y hacer arte: "Toda la vida yo fui raro, toda la vida fui bizarro. Entonces, estoy acostumbrado desde chiquito: '¿qué se puso?', 'qué ridículo', 'Mirá el arte que hace'. Entonces, ahora de grande soy muy seguro conmigo".

Sebastián Cola confesó: "Toda la vida yo fui raro, toda la vida fui bizarro"
Sebastián Cola confesó: "Toda la vida yo fui raro, toda la vida fui bizarro"

Por eso, las críticas dirigidas hacia él podían resultarle más fáciles de soportar que aquellas que apuntaban contra Charlotte: "Me molestaba cuando la peleaban a ella, porque la quería defender como una hermanita. No se jode con mi hermanita, que la adoro".

De aquella convivencia, asegura, salió un vínculo que pretende conservar lejos de las cámaras: "Se forjó una amistad real y genuina en un ambiente muy hostil donde todo el mundo te clava el cuchillo. Nosotros nos mirábamos así, tipo: 'Juntos hasta el final, espalda con espalda'. Y en los momentos más difíciles es donde se ve la verdadera amistad".

@granhermanoar Big Brother va a tener que volverse bilingüe con Charlotte y Cola 🤓🇬🇧 #GranHermano #GeneraciónDorada ♬ sonido original - Gran Hermano

La imagen pública de Caniggia tampoco coincide completamente con la mujer que él conoció durante la convivencia: "Me llevo una amistad genuina con alguien que nunca lo esperé. Descubrí una persona increíble, una persona común y corriente, sencilla, que le gusta limpiar, que es como yo, que no le gusta la polenta. Y, de verdad, eso vale mucho más que cualquier premio o fulminante, o cualquier semana más que uno pueda ganar ahí adentro, y eso que amo esa casa con todo mi corazón".

Ahora comienza otro desafío. Después de perseguir durante años la posibilidad de entrar a Gran Hermano, Sebastián quiere transformar la exposición en una carrera y reconoce que su deseo de pertenecer al mundo artístico viene desde mucho antes del reality: "Ahora aspiro a ser presidente del Mercosur", ironizó, y es que como siempre su humor lo salva de toda situación: "Me encantaría una carrera en los medios. Es algo también que siempre quise de chico. Siempre toqué muchas puertas y me las cerraron todas y cada una de ellas en la cara, pero nunca me rendí".

Sebastián Cola confesó: "Toda la vida yo fui raro, toda la vida fui bizarro"
Sebastián Cola desea seguir creciendo en los medios

Esos rechazos no parecen haber modificado la percepción que tiene sobre sus propias capacidades. Por el contrario, hoy encuentra en la experiencia una oportunidad para volver a intentarlo desde otro lugar: "Soy un tipo seguro, creo que tengo talento y me encantaría explorar los medios y dejar mi huella, mi impronta única".

Y pese a recordar todas aquellas negativas, asegura que no piensa utilizar este nuevo momento para ajustar cuentas. Su filosofía, explica, está más ligada a avanzar que a cobrarse viejas deudas: "Por suerte no. Tuve varias relaciones donde fueron muy malos conmigo... Gente que me bloqueó, vínculos tóxicos, gente que me hizo mucho daño, y aprendí, gracias a mi familia, a soltar, ir adelante y no mirar para atrás".

 

Hasta sus chicanas contra quienes considera responsables de su eliminación quedan, según él, dentro del juego y del personaje que construyó alrededor de su salida: "De hecho, jodo mucho con Pincoya, pero lo hago medio en chiste también. Maldita Pincoya y sus pincoyistas, que me sacaron. Ya me vengaré. Es culpa tuya, Pincoya. No, por suerte, no. Para mí hay que predicar con el ejemplo y no hagas lo que no te gusta que te hagan: más amor y menos odio".

Sebastián Cola pasó años golpeando una puerta que parecía empeñada en permanecer cerrada hasta que, finalmente, Gran Hermano le permitió cruzarla. Entró dispuesto a todo y salió entendiendo que había cosas que no estaba dispuesto a entregar ni siquiera por el premio.; en el medio encontró una inesperada amistad con Charlotte Caniggia, aclaró una vieja historia con Dalma Maradona y confirmó que su extravagancia no era solamente un casting. 

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