Un operativo de la Policía Federal Argentina y la Aduana permitió secuestrar 52 kilos de MDMA ocultos en una camioneta importada desde Bélgica, con un valor estimado de 2,34 millones de dólares. El hallazgo se produjo en la Terminal de Zárate y derivó en siete allanamientos y la detención de tres sospechosos.
Fuentes policiales confirmaron que la investigación comenzó en marzo de este año, cuando la DEA de Estados Unidos alertó sobre maniobras para introducir grandes cantidades de drogas sintéticas en la Argentina. A partir de esa información, los investigadores avanzaron sobre la estructura de la organización y las personas involucradas en la recepción y la logística del cargamento.
Con intervención del Juzgado Nacional en lo Penal Económico Nº 2, a cargo de Gustavo Meirovich, la Secretaría Nº 4, a cargo de Gonzalo Acuña, la Fiscalía Nacional en lo Penal Económico Nº 3 y la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), personal especializado de la PFA y de la Aduana identificó una furgoneta Opel Combo que había ingresado al país por vía marítima desde el puerto de Amberes.

En la Terminal de Zárate, los agentes escanearon el vehículo con rayos X. Las imágenes revelaron densidades anómalas compatibles con materia orgánica en distintos sectores, por lo que realizaron una inspección exhaustiva. Primero encontraron 20 kilos de una sustancia sólida, granulada y cristalina. Luego, al desmontar otros sectores de la camioneta, hallaron otros 32 kilos. Según las fuentes consultadas, los análisis determinaron que se trataba de MDMA de máxima pureza.
Tras el hallazgo, el juzgado ordenó siete allanamientos: seis en la Ciudad de Buenos Aires y uno en Salta. Durante los procedimientos fueron detenidos tres hombres: un argentino, un venezolano y un mexicano. Además, la Justicia dispuso una orden de captura internacional contra otro ciudadano mexicano, señalado por su presunta participación en la coordinación del retiro y posterior traslado de la camioneta.

Los vínculos aquí son la clave. El argentino, oriundo de Cerrillos, provincia de Salta, había vivido durante años en Playa del Carmen, descubrió la PFA. La camioneta Opel, sospechan los investigadores, sería finalmente desarmada en un taller de Villa Urquiza, de acuerdo al rastreo de comunicaciones en los días que siguieron al hallazgo.
El mexicano que llegó a Zárate no es el único en esta historia. Hay otro que llegó al país a comienzos de este mes, su jefe. Lo apodan "Buen Rostro", según las comunicaciones detectadas, y es oriundo de Zapopan, Jalisco. Si es miembro de un cartel, la PROCUNAR, por el momento, no lo sabe. Lo que sí saben los investigadores es que "Buen Rostro" es, por lo pronto, el jefe en esta historia de droga valuada en más de dos millones de dólares.
Hoy, "Buen Rostro" está prófugo de la Justicia argentina: tiene un pedido de captura internacional en su contra. Su nombre se mantiene en la más estricta reserva.