Llegó a las 11.10, vestido de negro y con una bufanda de plush, 20 minutos antes de la hora prevista. Iba a ser la audiencia más esperada del juicio: Cristian "Pity" Álvarez tenía que declarar por el homicidio de Cristian Díaz, ocurrido en julio de 2018. Pero no llegó a sentarse ante los jueces porque se descompensó en los pasillos de los tribunales y la audiencia arrancó sin él.
Desde que llegó, Pity se quedó sentado en un banco fuera de la sala y después lo llevaron a un lugar más reservado, donde lo revisaron dos médicos, y finalmente tuvo que ser asistido en el patio interno del edificio. Su entorno contó que estuvo "nervioso" y que el traslado "alteró este mes internado, en donde lo están cuidando y lo están alimentando muy bien". Por eso, su declaración se haría ahora por videollamada.

El cantante pasó casi un mes internado en una clínica de salud mental de Castelar, adonde lo trasladaron a fines de septiembre tras otra descompensación, y en las últimas jornadas siguió el juicio a distancia. Para este lunes, el tribunal había autorizado un traslado especial para que declarara en persona aunque sus abogados habían pedido que se hiciera en ambulancia, con supervisión profesional y con todos los permisos médicos y judiciales.
No es la primera vez que la salud de Pity interrumpe el proceso; cabe recordar que, en la primera audiencia, en agosto, se quedó dormido en la sala y su estado generó una fuerte discusión pero eso no fue todo porque a comienzos de septiembre fue al baño, no volvió y terminó trasladado por el SAME.
Es por eso que, después de esas descompensaciones, la Justicia ordenó una nueva pericia psiquiátrica mientras la defensa y los fiscales siguen discutiendo si está en condiciones de afrontar el juicio.
Su declaración no era la única prevista para esta jornada en el Tribunal en lo Criminal y Correccional N.° 29 porteño, también estaba citado un perito y el padre César Scicchitano Tagle, conocido como el Cura Rockero, que tiene un vínculo cercano con el músico desde hace años y lo acompaña en cada instancia.

El juicio ya está en su tramo final, después de varias interrupciones. El próximo paso son los alegatos, pero todavía no hay fecha. La defensa, a cargo de Sebastián Queijeiro y Javier Baños, evalúa sumar nuevos testigos, lo que podría demorar esa etapa al menos una jornada más.
Hoy, la única certeza es que la palabra de Pity Álvarez sigue pendiente. Su declaración por videollamada será clave antes de que el tribunal escuche los alegatos y defina si el músico es responsable del homicidio por el que está acusado.