El discurso oficialista está hecho trizas y así lo demuestra el último movimiento que se conoció de Bettina Julieta Angeletti, esposa del jefe de Gabinete Manuel Adorni que solicitó su adhesión al régimen de regularización tributaria conocido como "inocencia fiscal". La revelación, confirmada por registros de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), llega en un momento de acorralamiento extremo para el funcionario libertario que tantas veces ha hecho de la transparencia y la lucha contra la corrupción sus principales banderas.
La solicitud fue presentada el pasado 31 de mayo, días después de que empezara la investigación para la familia Adorni. Este mecanismo, amparado en la Ley 27.799, permite declarar activos e ingresos previamente no exteriorizados sin enfrentar sanciones penales ni antecedentes impositivos, algo que en su momento, José Luis Espert había festejado.

Así las cosas, antes de que Espert fuera eyectado de su banca por comprobarse sus relaciones con el narcotraficante Fred Machado, decía: "Vamos a abandonar el régimen persecutorio en el que la legislación y la ex AFIP presuponían que todos éramos culpables y pasaremos a un régimen de enfoque recaudatorio donde todos somos inocentes salvo que ARCA demuestre lo contrario. Para nosotros tiene que regir el principio de inocencia fiscal, por eso el objetivo de este proyecto es blindar al ciudadano de bien que preservó su ahorro del descalabro de la maldita casta política para que tenga la posibilidad de formalizar ese ahorro sin que lo persiga el fisco"
El esquema de la Ley 27.799 incluye un formato simplificado para declarar el Impuesto a las Ganancias, eliminando la obligación de justificar las variaciones patrimoniales y limitándose a reportar ingresos, gastos y deducciones. Aunque no se trata de un "perdón fiscal" absoluto, sí es una oportunidad para regularizar situaciones tributarias irregulares de manera discreta y sin castigos legales.
La adhesión de Angeletti al régimen de "inocencia fiscal" llega en un contexto político especialmente delicado con Adorni en el ojo de la tormenta y la decisión de su cónyuge de regularizar sus números fiscales para el período 2025 plantea serias contradicciones.
Es que por un lado, expone una posible falta de coherencia entre el discurso oficial y las prácticas personales dentro del entorno más cercano del funcionario y por otro, abre interrogantes sobre el origen y la magnitud de los fondos que Angeletti decidió declarar, así como sobre las razones que la llevaron a acogerse al régimen en este momento específico en el que se empezaba a investigar a su marido.

Según los registros oficiales de ARCA Angeletti se encuentra categorizada como autónoma T2 desde abril de 2017, bajo el rubro "actividades profesionales, científicas y técnicas". Durante años operó como monotributista, pero no formalizó su inscripción en el Impuesto al Valor Agregado (IVA) ni en el Impuesto a las Ganancias hasta octubre de 2025. Esto significa que durante casi ocho años habría operado sin una registración tributaria completa, un hecho que ahora está siendo evaluado por los tribunales federales de Comodoro Py.
La situación se complica aún más por el hecho de que tanto Betina Angeletti como Manuel Adorni son considerados "Personas Políticamente Expuestas" (PEP), lo que implica un mayor escrutinio sobre sus finanzas personales y familiares.

Sin embargo, y a pesar de la solicitud presentada ante la ARCA, muchos detalles clave permanecen en la sombra: no se sabe cuántos fondos fueron regularizados bajo la Ley 27.799 ni cuál es su origen; tampoco se esclarecieron las razones específicas que llevaron a Angeletti a sincerar sus ingresos justo en 2025, un año marcado por el escrutinio público debido a las elecciones.

