23 Marzo de 2026 08:42
El reciente viaje del presidente Javier Milei a Hungría dejó un sabor amargo y una estela de silencio sobre el caso de corrupción y estafa que lo involucra: la criptomoneda $Libra. Durante su visita al país europeo, Milei se reunió con el primer ministro Viktor Orbán y participó como orador principal en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Budapest, un evento que congrega a líderes y figuras de la derecha global.
Sin embargo, sus declaraciones sobre inmigración y Cuba, junto con su postura frente al socialismo, generan escozor, mientras que en Argentina su regreso estuvo marcado por un renovado enfrentamiento con la prensa y un silencio llamativo sobre el escándalo de la criptoestafa $Libra.

La visita de Milei a Hungría fue calificada como "histórica" por el propio Viktor Orbán, quien destacó que era la primera vez que un presidente argentino pisaba suelo húngaro en un momento de gran tensión política para Europa y, como detalle de color le regaló un leoncito de porcelana de la tradicional manufactura Herend en la sede gubernamental húngar; es en ese contexto, en el Palacio Sándor, que los mandatarios sellaron su afinidad ideológica, especialmente en torno a la política migratoria. .
Durante el encuentro, Milei elogió las medidas restrictivas de Orbán y lanzó una declaración que generó una fuerte controversia: "Cuando la inmigración no se adapta culturalmente al lugar donde va, deja de ser inmigración para convertirse en invasión".
En su discurso en la CPAC, Milei también se mostró fiel a su línea discursiva liberal y anticomunista: aseguró que su gobierno logró reducir el gasto público en un 30% en términos reales, bajar la proyección de hiperinflación del 15.000% al 30%, y disminuir la pobreza del 57% al 30%, cifras que han sido cuestionadas por analistas independientes.
Pero no se quedó ahí sino que además, reiteró su rechazo al socialismo, al que culpó del "fracaso" de países como Cuba, Venezuela y la extinta Unión Soviética. Sobre la situación cubana, lanzó una afirmación que no pasó desapercibida: "Probablemente veamos a Cuba libre antes de mitad de año", expresó dejando la puerta abierta a la amenaza latente de Donald Trump de invadir la isla tal y como lo hizo con la Venezuela de Nicolás Maduro.

Vuelta a Argentina: guerra contra periodistas y silencio judicial
Apenas unas horas después de aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, Milei retomó su habitual enfrentamiento con los medios de comunicación que no le son funcionales. En esta ocasión, utilizó su cuenta en la red social X para arremeter contra periodistas como Diego Iglesias, quien usó una remera del infectólogo Pedro Cahn. En sus publicaciones, el presidente volvió a emplear términos como "infectadura" y "plandemia", en alusión a las medidas sanitarias implementadas durante la pandemia del coronavirus en Argentina.
Claro que este ataque no fue casualidad. Es ni más ni menos que una maniobra para desviar la atención del creciente escándalo que rodea al caso $Libra, la investigación judicial que apunta a posibles irregularidades financieras relacionadas con un proyecto de criptoactivos promovido por personas cercanas al mandatario. Entre los nombres mencionados en el expediente figuran Karina Milei, hermana y secretaria general de la Presidencia, y Mauricio Novelli, empresario vinculado al mundo cripto.
La causa $Libra, que avanza en los tribunales federales de Comodoro Py, investiga las maniobras de captación irregular de fondos y promoción engañosa de un activo digital pero hasta ahora, ni Milei ni sus funcionarios dieron explicaciones públicas o legales sobre las acusaciones. Este silencio contrasta con el tono beligerante que el presidente utilizó contra los medios a su regreso al país.
Mientras tanto, la investigación judicial sigue su curso con la recolección de pruebas y posibles citaciones a los involucrados y hasta el fiscal Eduardo Taiano tuvo que salir a dar explicaciones sobre por qué la causa $Libra avanza tan lentamente. En este contexto, el hermetismo del Gobierno de las fuerzas del cielo sobre el tema no hace más que alimentar las especulaciones sobre la implicancia política tanto de Javier como de su hermana Karina Milei.

