La sorpresa fue mayúscula cuando llegaron los empleados civiles a su labor cotidiana en la Quinta de Olivos. Al menos diez de ellos (entre ellos una persona discapacitada) no pudieron ingresar a su lugar de trabajo: la seguridad tenía la firme orden de dejarlos afuera. Los despedidos pertenecen a empresas tercerizadas que brindan servicios básicos en la residencia presidencial (cocina, jardinería, administrativos), pero hay entre 90 y 100 personas cuyos puestos laborales penden de un hilo. Y todo porque el presidente presiente que lo espían.
Sí, el presidente Javier Milei denunció "espionaje interno" en la Quinta de Olivos de parte del personal de civil y echó a los trabajadores de la residencia. Ahora, los mozos y el intendente de allí son militares. Los hechos sucedieron en las últimas 48 horas. Igualmente, ya había sido removido Osvaldo Sosa hace dos semanas como intendente de la quinta de Olivos. Ahora su lugar lo ocupa un teniente.

Culpan a Mario Suli, mano derecha del Presidente. "Suli, que no tiene ni el secundario terminado, es el que le llenó la cabeza a Javier de que lo espiaban y le comían la carne", publica El Destape según fuentes de la quinta de Olivos. Suli es el hombre de gorra y barba tupida que se ve siempre junto a Milei. Su vinculación se dio través de la rama judía ortodoxa de Jabad Lubavitch y nunca más se separaron. Las malas lenguas lo apodaron "Barón B" por su afición a comprar esa espumosa bebida al por mayor para regalar entre amigos pero convertirse en envase y recipiente del champagne.
Por ahora la orden de Milei es: "Que los mozos sean militares". No habrá por el momento personal de civil nuevo trabajando en la Quinta de Olivos.
INSÓLITAS EXPLICACIONES
Tras hacerse públicos los hechos, el Gobierno emitió un comunicado donde informó que "la Casa Militar asumirá la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, así como de las residencias transitorias del Presidente de la Nación y de su familia, con el objetivo de fortalecer la seguridad y al mismo tiempo facilitar los procesos administrativos internos".
Aseguró que "la transferencia integral de responsabilidades y bienes de la Quinta Presidencial de Olivos a la Casa Militar, que se cumplimentará en un máximo de 60 días, responde a la a necesidad de elevar los estándares de eficiencia y seguridad del Presidente y de su entorno en el marco de la escalada de la inseguridad a nivel global y de la visita del Papa León XIV a la Argentina, que demandará un gran movimiento de personal ajeno para la ejecución de obras y la prestación de servicios necesarios para el acondicionamiento de la visita oficial".
Explicaron que "esta iniciativa, conforme a lo estipulado por la Ley de Defensa Nacional y las facultades de la Casa Militar, incluye la provisión de seguridad en la Casa Rosada y en todos los sitios donde se encuentre el Presidente de la Nación, tanto en el territorio nacional como en el ámbito internacional".
Y concluyeron: "Al mismo tiempo implica la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y la separación de las funciones de seguridad, administración y control, lo que posibilitará reducir la estructura formal y la cantidad de personal que allí permanece".