El mantra oficial del "no hay plata" se desintegra cada miércoles en la esquina de Entre Ríos y Rivadavia. Mientras el Gobierno nacional de Javier Milei presiona y destruye con su motosierra implacable sobre los haberes mínimos, los números que emergen del propio Ministerio de Seguridad dibujan una realidad obscena.
Según un pedido de informes del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el Estado destinó más de 2.000 millones de pesos solo en 2025 para blindar el Congreso contra los jubilados que marchan cada semana, no importa si hace calor, frío o si llueve. El costo de cada operativo promedia los $48.535.094, una cifra que equivale a 5.578 jubilaciones mínimas con bono incluido según los datos relevados.

Para Nora Biaggio, referenta del Plenario de Trabajadores Jubilados, esta cifra no es una sorpresa, sino la confirmación de un ensañamiento planificado: "El ensañamiento contra los jubilados fue decidido para tratar de hacernos callar; como nosotros movilizábamos todos los miércoles al Congreso, era una denuncia sistemática de cuáles son las consecuencias mortales de la política del ajuste... había que callarnos", denuncia con la voz firme de quien milita desde los 16 años.
Para Biaggio, el despliegue de cinco fuerzas federales contra personas de más de 65 años no es solo una desmesura logística, sino un "negociado" que incluye el uso de gases lacrimógenos prohibidos a nivel mundial por ser "profundamente lesivos".

La salud de los y las jubiladas también se ve afectada por el uso de este aparato represivo desmesurado: "Tuvimos hechos muy graves de heridos, con los gases lesiones. Hasta el año 2025 que nos gaseaban todos los miércoles, la situación respiratoria de los adultos mayores que vamos a las marchas era de extrema gravedad con miles de consecuencias", explicó Nora.
La contradicción es total: el Gobierno gasta millones en gas pimienta —"que sale tres jubilaciones mínimas cada aerosol", comenta Nora— mientras vacía las cajas que deberían sostener la vida de los adultos mayores. El diagnóstico de Biaggio es devastador: "Nos están matando usando nuestra propia plata y negándonos los tratamientos y el aumento jubilatorio".

En esa línea, denuncia que el Gobierno utiliza el Fondo de Garantía de Sustentabilidad para maniobras cambiarias y pagos al FMI, mientras el PAMI se convierte en una "caja" para laboratorios amigos. La consecuencia de este ajuste no se mide solo en puntos de PBI, sino en vidas humanas; "El índice de muertes registradas de adultos mayores es más grande que en la época de la pandemia y esto es por hambre y por falta de atención médica. Estamos peor que en una epidemia. Lo vivimos muriendo", sentencia con crudeza y sin eufemismos.
¿De dónde saca la fuerza una mujer de 74 años para enfrentar camiones hidrantes, gases lacrimógenos, los palazos y los vallados infinitos cada miércoles? La respuesta de Biaggio está en la historia. Como parte de la generación que protagonizó el Cordobazo y las huelgas contra la dictadura, la convicción política actúa como el motor que el cuerpo a veces retacea: "La fuerza sale del convencimiento, de la militancia. No es que vamos felices y sin dolores, vamos con mucho sufrimiento propio y viendo también a los demás sufrir. Es un esfuerzo sobrehumano, pero hay que hacerlo".
Un miércoles nuevo amanecerá en menos de 24 horas y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires volverá a ver a los y las jubiladas movilizadas. Sobre estos procesos, Nora reflexiona: "No es la primera vez: cuando fue el proceso de privatización de las jubilaciones en la época de Menem - Cavallo existió un gran movimiento de jubilados; la figura más visible es la de Norma Plá. Formamos parte de una historia pero por primera vez tiene tanto desarrollo nacional, porque nosotros los jubilados de los miércoles, estamos en todo el país de forma persistente todos los miércoles y... hay que aguantar todos los miércoles", dice y completa: "La fuerza sale del convencimiento, de la militancia".
A horas de una nueva movilización que promete ser masiva con el acompañamiento de las centrales obreras como la CTA, la CFT y el FreSu, Biaggio no pierde de vista el objetivo y denuncia las políticas de La Libertad Avanza: "Es un acoso sobre los desposeídos, sobre los jubilados, sobre los trabajadores, sobre los desocupados de carácter brutal". Como "respuesta", explica que desde temprano tomarán las calles los sectores piqueteros y, a las 3 de la tarde se reunirán en el Congreso para dar la ya tradicional vuelta a la Plaza de los Dos Congresos.

Para ella, el tiempo de las metáforas se terminó. Si tuviera al presidente Javier Milei frente a frente, no gastaría saliva en pedidos de clemencia ni en explicar cuadros estadísticos. La histórica dirigente tiene una sola frase, final y contundente, para el hombre que destina 50 millones de pesos por día en represión: "Que se vaya. Un minuto más de gobierno de este tipo es perder algo".

