La secuencia duró apenas unos segundos, pero expuso toda la brutalidad de la inseguridad que golpea al conurbano bonaerense. Cristian Alberto Gerez, cabo de la Policía Federal Argentina (PFA), fue asesinado a sangre fría durante un robo en Loma Hermosa, partido de Tres de Febrero. Este martes, la investigación dio un paso clave con la detención de dos menores de edad acusados de haber participado del crimen.
El asesinato ocurrió el lunes a las 20:20 sobre la calle Mariquita Sánchez de Thompson, entre Gabino Ezeiza y Río Bermejo. Las imágenes captadas por una cámara de seguridad muestran el dramático momento en que dos motochorros interceptan al efectivo cuando circulaba en su motocicleta. Uno de los delincuentes efectuó un disparo al aire para intimidarlo. Gerez comprendió inmediatamente que estaba frente a un asalto armado y descendió de la moto sin ofrecer resistencia. Caminó lentamente hacia atrás, levantó las manos e intentó alejarse mientras los ladrones se apoderaban del vehículo.
Pero el ataque no terminó allí. Uno de los asaltantes fue detrás de la víctima para exigirle también sus pertenencias personales. En ese instante, el cabo intentó sacar su arma reglamentaria. La reacción del delincuente fue inmediata y despiadada: le disparó dos veces sin darle oportunidad de defenderse. Gerez cayó desplomado sobre el asfalto. Según confirmó posteriormente la autopsia, uno de los proyectiles impactó directamente en su cráneo, provocándole una gravísima lesión cerebral que le causó la muerte en el acto.

Con el policía ya sin vida, el asesino volvió sobre sus pasos, descartó el bolso que le había robado durante el forcejeo, tomó la motocicleta de la víctima y escapó junto a su cómplice en dirección a la Ruta 8. Tras el llamado al 911, efectivos de la Comisaría 5ª de Tres de Febrero y personal del SAME llegaron al lugar, pero ya no había nada que hacer. El cabo de la Policía Federal había fallecido. Las cámaras de seguridad se transformaron rápidamente en la principal prueba para reconstruir el recorrido de los sospechosos. Gracias al análisis de esas imágenes y a distintas tareas de seguimiento, la Policía Bonaerense logró identificarlos.

Este martes fueron detenidos dos menores de edad, señalados como los presuntos responsables del homicidio. Por esa razón, la causa dejó de tramitar en la fiscalía ordinaria y pasó a manos de los fiscales Fabián Hualde y Silvia Sorrentino, de la Fiscalía N.º 1 del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de San Martín. Cristian Alberto Gerez tenía 36 años. Era oriundo de Santiago del Estero y residía actualmente en San Martín. Integraba la Policía Federal Argentina desde 2016, cuando egresó de la Escuela de Suboficiales, y acumulaba cerca de veinte años de trayectoria laboral. Prestaba servicio en la División Redes Exteriores de la Superintendencia de Comunicaciones, donde realizaba tareas vinculadas al mantenimiento y la protección de la infraestructura estratégica de telecomunicaciones de la fuerza.

Su muerte generó una profunda conmoción entre sus compañeros, que volvieron a quedar expuestos a la violencia extrema que enfrentan tanto dentro como fuera del servicio. El crimen volvió a poner en el centro de la escena la preocupación por la inseguridad en el conurbano. Micaela, una vecina que vive a pocos metros del lugar del ataque, escuchó los disparos y salió de su casa sin imaginarse el escenario que encontraría. "Cuando salí a la calle me encontré con el policía ya fallecido. Empezaron a acercarse vecinos, llegaron los patrulleros y ahí nos fuimos enterando lo sucedido", relató.

Su testimonio también reflejó el miedo cotidiano que atraviesa a quienes viven en la zona. "Se vive así todos los días. Todos los días te enterás de una noticia así y vivimos con esta inseguridad. Yo salgo con el perro y me vuelvo a mi casa", lamentó. Mientras la Justicia intenta determinar el grado de participación de los dos menores detenidos y establecer si hubo otros involucrados, el asesinato de Cristian Alberto Gerez vuelve a dejar una imagen tan impactante como desoladora.

