24 Abril de 2026 12:07
El senador nacional Gerardo Zamora presentó en el Senado un proyecto de ley que busca establecer un marco regulatorio integral para la publicidad, promoción y patrocinio de juegos de apuestas, con el foco puesto en la protección de niños, niñas y adolescentes frente al avance de la ludopatía. La iniciativa surge en un contexto que el propio texto describe como crítico: en Argentina, cerca de 19 millones de personas realizan apuestas online, con una participación significativa de menores de edad.

A esto se suma un dato alarmante: el 56,2% de los chicos de entre 0 y 14 años vive en situación de pobreza, lo que incrementa su vulnerabilidad frente a plataformas digitales con escasa regulación. El proyecto advierte que la expansión del juego online ya no puede pensarse como un fenómeno marginal. La facilidad de acceso -potenciada por la tecnología- y la falta de controles efectivos generaron un escenario donde la adicción al juego empieza a consolidarse como un problema de salud pública.
En ese sentido, la propuesta plantea que el objetivo central es "prevenir la incitación al juego compulsivo y proteger los derechos de los niños, niñas y adolescentes", estableciendo reglas claras sobre cómo se comunica y promociona esta actividad. El texto fija una serie de principios obligatorios para toda comunicación comercial vinculada a apuestas: identificación clara, veracidad, responsabilidad social y, especialmente, protección de menores.
Entre las medidas más relevantes, se destacan:
- La obligatoriedad de incluir la advertencia: "Jugar compulsivamente es perjudicial para la salud", junto con la prohibición expresa de participación de menores.
- La prohibición de cualquier publicidad dirigida a niños o que utilice recursos para captar su atención.
- La restricción del uso de figuras públicas o deportistas, salvo que promuevan el juego responsable.
- La eliminación de publicidad en camisetas, estadios y clubes deportivos.
- La prohibición de anuncios en las dos horas previas y posteriores a eventos deportivos.
- La restricción de publicidad en cercanías de escuelas, clubes o espacios frecuentados por menores.
- La eliminación de los bonos de bienvenida en plataformas de apuestas online.
Además, el proyecto incorpora una medida concreta en el ámbito educativo: las autoridades deberán bloquear el acceso a sitios de apuestas en todas las instituciones del país. La iniciativa también prevé un esquema de sanciones progresivas para quienes incumplan la normativa. Las multas estarán calculadas en unidades fijas atadas al precio del combustible, con el objetivo de evitar que pierdan efecto por la inflación.
A esto se suman posibles suspensiones o cancelaciones de licencias y clausuras de establecimientos. Un punto central es el destino de esos fondos: deberán ser utilizados prioritariamente en programas de educación, prevención y concientización sobre ludopatía, con énfasis en la población infantil. El proyecto se apoya en experiencias internacionales que ya avanzaron en regulaciones más estrictas. Italia, por ejemplo, prohíbe toda publicidad de apuestas.
Por otro lado, España la limita a la madrugada; el Reino Unido restringe su difusión durante eventos deportivos; y Australia prohibió el uso de tarjetas de crédito para apostar. En esa línea, la iniciativa busca adaptar esas herramientas al contexto argentino, donde la regulación aún es fragmentaria y, según advierten especialistas, insuficiente frente al crecimiento del fenómeno.

El texto retoma una propuesta previa impulsada por la senadora Claudia Ledesma Abdala de Zamora y se suma a una serie de proyectos que ya están en debate en el Congreso. En los fundamentos, el senador advierte que el Estado "regula los juegos de azar y los autoriza en la medida que no sean perjudiciales para la sociedad", pero reconoce que el escenario actual exige una actualización urgente. Con una industria en expansión y una población cada vez más expuesta desde edades tempranas, el proyecto abre una discusión de fondo: hasta dónde debe llegar el negocio del juego cuando empieza a impactar directamente en la salud y el desarrollo de los más chicos.

