Big Bang! News
Más

Sebastián Pajoni: vértigo actoral, la memoria familiar atravesada por la dictadura y la necesidad urgente de volver a la introspección

El actor protagoniza Pequeño William, una versión contemporánea y poética de Hamlet donde interpreta doce personajes solo en escena.

por Alejo Paredes

08 Mayo de 2026 08:41
Sebastián Pajoni protagoniza Pequeño William, una versión contemporánea y poética de Hamlet
Sebastián Pajoni protagoniza Pequeño William, una versión contemporánea y poética de Hamlet

Hay algo del orden del riesgo que atraviesa a Sebastián Pajoni cuando habla de Pequeño William. Tal vez porque la obra que llegará al Teatro del Pueblo desde el 9 de mayo no solo lo enfrenta a uno de los desafíos actorales más exigentes de su carrera -interpretar doce personajes solo en escena-, sino también a una zona profundamente íntima: la memoria, los fantasmas familiares y esa herencia emocional que, según dice, "llevamos en el ADN".

Escrita por Adriana Tursi y dirigida por Tatiana Santana, Pequeño William revisita el universo de Hamlet desde una mirada contemporánea, mezclando infancia, peste, fantasmas y memoria en una propuesta donde el teatro se vuelve "espejo, trinchera y posibilidad de redención". Y Pajoni parece entregarse por completo a esa pendiente vertiginosa. "En términos de desafío te diría que el desafío es completo. Me siento con el vértigo y con el placer del desafío", explicó el actor.

Sebastián Pajoni protagoniza Pequeño William, una versión contemporánea y poética de Hamlet
Sebastián Pajoni protagoniza Pequeño William, una versión contemporánea y poética de Hamlet

Además, en diálogo con BigBang, agrega: "Siempre me gustaron los desafíos. En este punto de mi trayectoria, a mis 52 años, es complicado desafiarme porque siempre he estado atrás de cosas complicadas. Y encontré la zanahoria con Pequeño William, porque es un texto maravilloso, de una complejidad que cuando te enfrentás decís: '¿Cómo resuelvo esto?'". Lejos de refugiarse en fórmulas seguras, Pajoni describe el proceso como una experiencia extrema y fascinante: "Aceptar la pendiente, tirarte y agarrar las riendas del trineo esperando que no se haga bola de nieve y te descuartice. Es una sensación muy agradable para el actor entrenado y al mismo tiempo súper vertiginosa".

La relación de Pajoni con Hamlet viene de mucho antes. Muchísimo antes. Desde Junín, su ciudad natal, cuando apenas tenía 15 años y quedó seleccionado para protagonizar una versión musical del clásico shakespeariano. Desde entonces, el personaje lo acompaña como una especie de sombra inevitable. "O sea que Hamlet me atraviesa desde siempre. Lo llevo conmigo", contó. Pero hoy, después de décadas de trayectoria, hay otra lectura que lo obsesiona: "Lo que me interesa hoy es esta metáfora de los genes. Esta metáfora del fantasma, de que llevamos a nuestros ancestros adentro". 

Y afirma: "Conecto mucho con mi viejo, con mis abuelos, con eso que llevamos adentro y que nos hace ver la vida de una determinada manera en busca de nuestro sentido de justicia". La palabra "justicia" aparece varias veces durante la charla. Y no es casual. La historia personal del actor está atravesada por una herida abierta de la última dictadura militar. Su padre fue secuestrado y torturado en 1977. Décadas después, Pajoni descubrió que el padre de su mejor amiga había participado de aquellas sesiones de tortura como médico policial, determinando hasta dónde podía soportar el cuerpo humano el horror.

Sebastián Pajoni protagoniza Pequeño William, una versión contemporánea y poética de Hamlet
Sebastián Pajoni protagoniza Pequeño William, una versión contemporánea y poética de Hamlet

Lejos de encerrarse en el resentimiento, transformó esa experiencia en arte. Primero en su vida personal y luego también arriba del escenario. En ese sentido, Pequeño William parece tocar fibras especialmente profundas. "Siento que soy mi viejo, como Hamlet. Siento que lo tengo adentro con todo su dolor, con toda su desesperanza, con toda la injusticia", confesó. "Lejos de ser trauma, lo hago poesía. Es una canalización muy sanadora". 

Esa mirada sobre el teatro como espacio de transformación también atraviesa toda la obra. Pajoni cree que, en tiempos de hiperconectividad y consumo veloz, el escenario puede convertirse en uno de los pocos lugares verdaderamente humanos. "Creo que el teatro va a ser de vanguardia. Creo que el teatro es lo único que va a quedar en donde vamos a ver seres humanos y donde vamos a tener la posibilidad de vernos a nosotros mismos", sostuvo. 

Y fue todavía más allá: "Hasta masivamente, popularmente, va a ser un espacio necesario incluso para quienes hoy lo ven como algo empolvado o antiguo". Paradójicamente, Pequeño William parece dialogar muy bien con las nuevas audiencias pese a tratarse de una relectura de Shakespeare. Según el actor, la propuesta de Tatiana Santana tiene una velocidad y un vértigo que conectan directamente con esta época atravesada por pantallas y estímulos constantes.

Sebastián Pajoni protagoniza Pequeño William, una versión contemporánea y poética de Hamlet
Sebastián Pajoni protagoniza Pequeño William, una versión contemporánea y poética de Hamlet

De hecho, sostuvo: "La propuesta de Tatiana es realmente una locura. La obra tiene una velocidad tremenda. Y es muy loco porque está hecha con un solo actor contando un cuento en un escenario con cosas viejas de teatro. Ahí descubrís que todo eso que llamamos tecnología no es más que la representación de algo que ya está dado en la naturaleza". Durante la entrevista también hubo espacio para hablar de los prejuicios en el mundo artístico, algo sobre lo que Pajoni viene reflexionando desde hace años.

Especialmente desde el enorme impacto popular que tuvo Resistiré, la ficción que lo convirtió en rostro conocido de la televisión. "Es muy complicado ser popular y prestigioso al mismo tiempo", aseguró. "A mí me pasó que después de hacer televisión me presentaban como 'el actor televisivo', incluso diciendo que había trabajado con Cris Morena, con quien nunca trabajé. Y yo decía: 'No saben ni quién soy, pero no pueden admitir que soy de este palo porque me fue bien en el otro'".

Sebastián Pajoni protagoniza Pequeño William, una versión contemporánea y poética de Hamlet
Sebastián Pajoni protagoniza Pequeño William, una versión contemporánea y poética de Hamlet

Con el paso del tiempo, sin embargo, parece haber llegado a otro lugar interno. Consultado sobre cómo definiría este momento de su vida, respondió con una sola y contundente palabra: "Aceptación". Y acaso ahí también aparezca una síntesis de todo lo demás: el actor que atravesó clásicos, televisión masiva, tragedias familiares, prejuicios y búsquedas personales, hoy vuelve al escenario para hacer de un niño, de un juglar, de Hamlet y de sí mismo al mismo tiempo. Porque, como él mismo admite, nunca pudo dejar de hacerlo. "Yo hacía esto de chiquito en el garage de mi casa. Después en la terraza. Hacía un circo, invitaba a mis amigos del barrio. Nunca pude dejar de hacerlo", recordó. "Aunque me dedique a otra cosa, necesito hacer la obra, subirme al escenario y vivir el hecho teatral con un público", sentenció. 

10