05 Diciembre de 2016 09:15
Una mirada a lo lejos
de alguien que aún no intimamos.
Una mirada que advertimos sin voltearnos,
y la apreciamos porque nos atraviesa el alma.
¿Cómo podemos intuirla si no la vemos?
Es que así se estima una mirada.
Se siente, se percibe, penetra,
y solo podemos atraparla
si todos nuestros sentidos se encuentran alerta.
Una mirada tiene certeza
cuando estamos despejados de confusiones.
Pero ¿Cómo podemos intuirla si no la vemos?
Despeja los sentimientos sin aprensión,
deja correr y atravesar sin juicio.
Una mirada a lo lejos
transforma un suspiro impalpable
en una percepción sublime.