La tragedia golpeó con fuerza el corazón de Lucas Trejo, el defensor argentino que encontró en Venezuela su lugar en el fútbol aunque con el paso del tiempo también se sintió como en casa, en su hogar.
Durante la tarde noche del martes 24 de junio, dos devastadores terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron la región central y costera del país, dejando un saldo preliminar de 164 muertos, más de mil heridos y una estela de destrucción que aún mantiene a cientos de familias en sumidos en la angustia y en el dolor.

Entre los afectados se encuentra Trejo, jugador del Club Sport Marítimo de La Guaira, quien desde entonces vive una pesadilla. El panorama es desolador pues su esposa, Yanina Maranella, y sus dos hijos, Aarón y Ainhoa, se encontraban en el edificio familiar en Playa Grande, una de las zonas más afectadas por el desastre.
El edificio colapsó bajo la fuerza del sismo, y desde ese momento no hay noticias de ellos. "Nuestro edificio en Playa Grande se derrumbó. No sé nada de mi familia. Por favor, oren por ellos y difundan este mensaje por si alguien los vio. Quiero creer que no estaban ahí. Oren por mi familia, por favor", escribió el futbolista en sus redes sociales, acompañado de una foto familiar que desgarra el alma.

Nacido en Córdoba en 1987, Trejo construyó una carrera que lo llevó a recorrer el mundo. Tras sus inicios en España y Grecia, volvió a Argentina para jugar en equipos como Sportivo Belgrano e Instituto. Sin embargo, fue en Venezuela donde encontró su mejor versión como jugador aunque también le cambió la vida radicalmente.
En 2016, llegó al Monagas Sport Club y se convirtió en una figura clave para llevar al equipo a su primer título histórico en el Torneo Apertura 2017. Su liderazgo y entrega le valieron el apodo de "El General", y su conexión con el país caribeño fue inmediata: "El mejor lugar donde me sentí fue acá en Venezuela. El trato que nos ha dado la dirigencia es impresionante y deportivamente logramos que Monagas entrara por primera vez en su historia en la Copa Libertadores", confesó alguna vez y completó: "Soy muy feliz en Venezuela. Nunca en otro país del mundo fui tan feliz como hoy lo soy acá. Este país marcó mi vida y siempre voy a ser muy agradecido con Venezuela".

Sin embargo, hoy su amor por esta tierra se enfrenta al dolor más profundo. Mientras los equipos de rescate trabajan incansablemente entre los escombros, Lucas Trejo no pierde la esperanza de reencontrarse con su familia.

