El calendario marca el 24 de junio, pero para millones de argentinos la fecha tiene un significado especial. No es un día cualquiera: es el cumpleaños de Lionel Messi. Y esta vez, el capitán de la Selección Argentina celebra sus 39 años en el escenario que más lo apasiona: un Mundial, donde volvió a demostrar que el paso del tiempo parece no tener efecto sobre su talento.
Cuando levantó la Copa del Mundo en Qatar 2022, muchos imaginaron que aquella sería la última función del mejor futbolista del planeta con la camiseta albiceleste. Sin embargo, cuatro años después, volvió a sorprender. Con casi cuatro décadas de vida, sigue siendo el líder de la Scaloneta, el hombre que resuelve partidos con una gambeta, un pase imposible o un gol que desafía cualquier lógica.

Pero el legado del rosarino trasciende largamente el fútbol. Mientras millones de personas usan la camiseta con el número 10, esperan una foto con él o corean su nombre en cada estadio, quienes lo conocen de cerca aseguran que nunca dejó de ser un hombre sencillo, comprometido con quienes lo rodean.
Uno de los testimonios que mejor refleja esa faceta fue el del histórico preparador físico de las selecciones juveniles, Gerardo Salorio, quien reveló un gesto desconocido del capitán durante una entrevista en Vive para contarlo.

"Messi repartió el premio de Qatar en partes iguales entre todos los empleados del predio de AFA", contó Salorio. Aunque evitó precisar el monto, dejó una frase que permitió dimensionar el alcance de la decisión: "Le valió casi un departamento a cada empleado".
El ex preparador físico también recordó un episodio ocurrido en 2016, cuando la Asociación del Fútbol Argentino atravesaba una de las crisis institucionales y económicas más profundas de su historia. En aquel momento, varios trabajadores del predio de Ezeiza llevaban tres meses sin cobrar sus salarios: "Hubo un momento en el que la AFA estuvo intervenida. Los empleados estuvieron sin cobrar tres meses", recordó Salorio.
Según su relato, uno de los trabajadores decidió acercarse directamente a Messi para contarle la difícil situación que atravesaban: "El capataz fue a golpearle a Messi y le dijo: 'Leo, hace tres meses que no cobramos'", recordó.
La respuesta del capitán fue inmediata: "Messi preguntó cuánto era, dijo que lo iba a arreglar y al rato estaba la plata depositada en las cuentas de los empleados", reveló.

Para Salorio, ese tipo de gestos explican el enorme cariño que genera el rosarino puertas adentro de la Selección: "Es un tipo que lo aman en el predio. Se adaptó a todo, es muy sencillo. Va a ser muy difícil volver a tener otro igual", afirmó.
Su compromiso solidario también quedó en evidencia durante uno de los momentos más difíciles que atravesó el mundo. En plena pandemia de COVID-19, la Fundación Leo Messi impulsó una importante campaña para reforzar el sistema sanitario argentino mediante la donación de respiradores, monitores multiparamétricos y bombas de infusión destinados a hospitales públicos.

En mayo de 2020, el primer envío ingresó al país a través de la Fundación Garrahan y permitió distribuir equipamiento médico de alta complejidad en distintos centros de salud, especialmente en la provincia de Santa Fe.
Meses después, en agosto, llegó un segundo cargamento compuesto por 50 respiradores con tecnología OxyGEN, gestionados desde España y trasladados en el avión privado de la familia Messi. De ese total, 32 arribaron al Aeropuerto Internacional de Rosario, aunque permanecieron retenidos durante varios meses en un depósito antes de poder ser entregados.

Detrás de esas acciones se encuentra la Fundación Leo Messi, creada en 2007 por el propio futbolista junto a su familia con el objetivo de mejorar la calidad de vida de niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad tanto en Argentina como en distintos países del mundo.
A lo largo de casi dos décadas, la organización impulsó proyectos vinculados a la salud infantil, financiando tratamientos médicos, colaborando con hospitales pediátricos como el Garrahan y el Sant Joan de Déu de Barcelona y donando equipamiento de última generación.

También desarrolló programas de inclusión a través del deporte, promovió iniciativas educativas y nutricionales junto a organismos internacionales como UNICEF y brindó asistencia económica frente a emergencias sanitarias y catástrofes naturales, entre ellas las inundaciones que afectaron a Bahía Blanca.
A los 39 años, Lionel Messi sigue escribiendo páginas doradas dentro de una cancha. Pero mientras continúa rompiendo récords con la camiseta argentina, también construye un legado silencioso lejos de los flashes. Porque el mejor jugador del mundo no solo deja huella por los goles que convierte, sino también por las vidas que ayuda a cambiar cuando nadie lo está mirando.

