La Costanera de Gualeguay se transformó este domingo en un altar a la perseverancia y el orgullo nacional. Miles de personas se congregaron para recibir a su hijo pródigo, Lisandro Martínez, el defensor que dejó el alma en el Mundial 2026 y volvió a sus raíces con la frente en alto. Entre banderas celestes y blancas, el Carnicero fue homenajeado por una multitud que lo esperó desde temprano para agradecerle la entrega en cada pelota.
Vestido con la indumentaria de la Selección, Lisandro tomó el micrófono y la emoción le quebró la voz al ver a su gente: "Gracias a todos por tomarse este tiempo de venir acá. Para mí es un orgullo enorme representar a mi ciudad", expresó el central entrerriano, quien no ocultó el dolor por la final perdida pero valoró el camino recorrido: "Desde que empecé a jugar acá en 2021 fuimos campeones; ahora lamentablemente no lo pudimos conseguir de nuevo, pero creo que conseguimos muchas cosas".

En un mensaje cargado de épica para los más chicos, el defensor destacó cuál fue su secreto para llegar a la cima del mundo: "Lo que me destacó en su momento fue mi mentalidad y tener a mi familia al lado. Hoy lo único que quiero es dejar mi legado en el fútbol", dijo y dirigiéndose a los cientos de niños que lo miraban con ojitos de admiración, agregó: "Lo que me destacó en su momento fue la mentalidad. Veo a muchos chicos acá que seguramente sueñan con jugar al fútbol. Crean en sí mismos, luchen y no se den por vencidos. Obviamente va a haber piedras de por medio y gente que los tire para atrás, pero con la ayuda de la familia, los amigos y la gente cercana, los sueños se pueden cumplir".
El momento más vibrante de la tarde llegó al hablar de la intimidad con el capitán, Lionel Messi, a quien definió con una admiración total: "Tiene una sencillez que lo caracteriza y que te hace quererlo más allá de todo lo que es. Para mí no es solo el mejor del fútbol, sino de todos los deportes". Además, reveló cómo se forjó esa unión en la concentración: "Hemos creado un lindo vínculo a través de jugar al truco, compartir mates y charlas".
La identidad nacional estuvo a flor de piel cuando la multitud entonó el clásico "el que no salta es un inglés", cántico que Lisandro acompañó con una sonrisa, recordando su gesto de desplegar la bandera con la leyenda "las Malvinas son argentinas" tras vencer a Inglaterra en semifinales. "Volver a tus raíces y compartir con la gente con la que viviste la infancia es lo más grande que hay", remarcó ante los medios locales.
La reflexión sobre la campaña anti-Argentina
En una entrevista posterior, Licha no esquivó el bulto cuando le consultaron por la ola de críticas internacionales que recibió el equipo tras la final: "Tengo sentimientos mezclados. Da un poquito de bronca porque no tienen de dónde generar ese odio. Dicen que somos agrandados, pero capaz habla más de la gente que dice esas cosas que de nosotros. Siempre fuimos respetuosos con el rival", disparó el defensor.

Finalmente, Lisandro Martínez aclaró la polémica imagen de los jugadores de espaldas a los españoles durante los festejos del campeón: "Tras la final saludamos a todos los jugadores y cuerpo técnico de España. La imagen donde figuramos de espaldas fue porque nos quedamos cantando con nuestra gente; era una muestra de respeto hacia los hinchas argentinos, no podíamos irnos, sentenció con la misma seguridad con la que defiende la camiseta nacional".

