24 Febrero de 2026 09:04
El reality show más popular de la Argentina arrancó con todo de cara a una edición que promete desde el título: Gran Hermano Generación Dorada. La confirmación de esto ya quedó en claro en las primeras horas, en las cuales ya sobresalió una villana que se ganó el enojo de sus compañeros por sus interrupciones y la intolerancia a no ser la protagonista en todo momento. Se trata de la periodista paraguaya Carmiña Masi, quien tuvo dos cruces con el ex futbolista Brian Sarmiento, una situación incómoda con la trans tucumana Danelik Galazan y otra discusión con la comediante uruguaya Gisela "Yipio" Pintos.
Con el hombre fue lo más llamativo que le pasó, ya que lo acusó de querer robarle votos a ella por contar que su madre era también de Paraguay. "El sueño que yo tenía era jugar en la Selección y jugar con la 10 de Newell's Old Boys. A los 27 años, cuando logré el sueño ese de que mi mamá y mi viejo me vean jugar con la 10 de Newell's, es como ¡guacho! ¿Después de ahí qué hay, loco? ¿Qué hay?", relató Sarmiento.
"Y tengo un video en el que estaba mi mamá en la platea y yo me saco la camiseta y se la tiro. Mi mamá es de Paraguay. Estaba con su gorrita, toda humilde, y se pone la camiseta y se larga a llorar. Y para mí eso fue... ya está", siguió el deportista. "Ahí querés sacarme votos", lanzó por lo bajo Carmiña. "Eso es lo más lindo que hay", continuó Sarmiento como si nada hubiera pasado.
Enseguida las risas de los otros participantes lo alertaron de que se había perdido algo. "Vos querés sacarme votos", repitió Carmiña, por si no la habían oído. "¿De qué?", preguntó Sarmiento, algo confundido. "'Mi mamá es de Paraguay', ahí querés sacarme votos. Me debés dos puchos ya", explicó Masi, en una apelación a un código que habían desarrollado ambos. Tras eso, el ex Racing Club de Avellaneda se retiró a ver la tormenta que había explotado.
Este nivel de intromisión también lo padeció Galazan cuando hacía su presentación ante sus compañeros, en la cocina de la casa más famosa del país. "Me llamo Danelik, soy de Tucumán, soy trans. Y nada, comencé en redes hace cinco años...", señaló, justo antes de ser frenada por un "¿qué? Esperá, me engañaste loca" de la paraguaya. "Dejala hablar", la frenaron. "Ay, chicos, perdón. Es la cerveza", se excusó, al ver la bronca que despertaba.
Una situación muy similar vivió Yipio, quien contaba cómo padecía la cuestión de ir al gimnasio para enfrentar su sobrepeso. "Dicen que en 21 días el cuerpo se te acostumbra, yo estuve seis meses y el cuerpo lo único que me decía era 'andate de acá, gorda'. Pollo y huevo, pollo y huevo, pollo y huevo. Cagaba plumas", detalló en tono de chiste.
La uruguaya siguió con el relato en un estilo stand up: "Iba al gimnasio y lo único que pensaba era en pisar una baldosa rota para esguinzarme. Tengo tiroides, desde que estoy en este programa tengo diabetes". Al recibir tanto protagonismo, Carmiña no pudo evitarlo y lanzó un "escuchame, escuchame", para ser contrarrestada por la propia Pintos. "Pará, loca. ¡Pará!", rechazó, ya algo cansada.
En ese contexto fue que cuando llegó el turno de Sarmiento directamente se encargó de frenarla antes de que comience. "Pará. Voy a hablar yo. Te voy a pedir un favor, que no hables vos. Ya acotaste en todo, te voy a pedir que no", sugirió el mediocampista ofensivo. "Te voy a preguntar cosas", le contrarrestó Carmiña. "No, te pido que no", siguió él.
"¿Por qué?", quiso saber la joven guaraní. "Porque es mi decisión", insistió el futbolista. "Yo soy periodista, dejame preguntarte cosas", arremetió la paraguaya. "¿Puede ser o no? Si no lo dejamos acá en debate. ¿Qué quieren? ¿Que opine o que no opine?", consultó Sarmiento, ya cansado de que su compañera no se haga cargo de lo que había generado en sólo unas pocas horas de convivencia.

