26 Febrero de 2026 12:37
28 participantes llegaron a Gran Hermano Generación Dorada con la valija cargada de sueños, recuerdos del afuera para no extrañar tanto y estrategias para el juego. Sin embargo, la ilusión a veces se desploma apenas unas horas después, cuando aparecen los carpetazos con fantasmas del pasado. Eso fue justamente lo que le pasó a Luana Fernández.
La participante, que ingresó el martes a la casa, formó parte del grupo creado por los youtubers Yao Cabrera y Nathan Castro, ambos actualmente detenidos por delitos de trata de personas, abusos sexuales y venta de estupefacientes.

El grupo, conocido como Wi Fi Team, donde Fernández se habría presentado como "Lula WiFi", llegó a reunir más de 45 millones de seguidores, en su mayoría niños y adolescentes. En este contexto, el manager Jorge Zonzini habló en La Posta del Espectáculo y recordó las acusaciones legales que involucran a Fernández: "Es una de las mencionadas, investigadas y determinante en la estructura de lo que se llamaban los 'vivos' de pornografía infantil".
Zonzini explicó cómo funcionaba la red: "Creías que tu hijo estaba conectado a una estructura de entretenimiento infantojuvenil y, en realidad, había sido redireccionado con modificaciones para ver sexo en vivo explícito".

En abril de 2024, la Justicia condenó a Yao Cabrera a cuatro años de prisión por trata de personas y reducción a la servidumbre. Además, la jueza federal de San Martín, Nadia Flores Vega, ordenó abrir una investigación paralela por presunto lavado de activos, venta de material de pedofilia y suministro de drogas y alcohol a menores en fiestas organizadas en boliches de Escobar.
Según los testimonios, estos hechos se habrían extendido durante varios años y se intensificaron durante la pandemia, cuando la llamada "Mansión Wi Fi" se convirtió en el epicentro de los abusos: "Yao Cabrera y sus secuaces integran una enorme red y poderosa secta destructiva que, bajo la fachada del entretenimiento infantojuvenil, captaba a niños y adolescentes vulnerables", señaló Zonzini.
El manager agregó que, a raíz de los daños que la Justicia comprobó, "miles de padres fueron estafados o vieron cómo sus hijos les robaban las tarjetas de crédito por órdenes de la secta que Yao Cabrera lideraba".
Poco a poco, el pasado de Luana Fernández empieza a pesar en Gran Hermano, no solo porque podría complicar su permanencia en el juego, sino también porque pone en el foco a la producción por haber contratado a una persona vinculada a delitos tan graves.

