22 Abril de 2026 10:27
La tranquilidad del barrio Ampliación Solís Pizarro, en la zona oeste de la ciudad de Salta, se rompió el martes 21 de abril por la tarde con un episodio escalofriante. Una mujer lucha por su vida tras ser víctima de un brutal ataque perpetrado por su pareja, mientras sus hijos presenciaban el horror y corrían desesperados a pedir ayuda.
Todo ocurrió alrededor de las 18 horas, cuando la discusión entre la pareja escaló hasta un punto inimaginable y, según los primeros datos recabados por la Policía, el hombre, cuya identidad aún no fue revelada, agarró un cuchillo y apuñaló a la mujer tres veces.

Los gritos desgarradores de la víctima y el llanto de los niños se escucharon en las calles del barrio, alertando a los vecinos, quienes no dudaron en llamar a las autoridades policiales. Los pequeños, testigos inocentes de una escena que ningún niño debería presenciar, lograron salir de la casa del horror y pedir ayuda a los vecinos. "El changuito venía gritándome 'mi mamá', lloraba pobrecito. Quedó muy mal", contó una vecina que presenció el hecho y completó: "Ella vino a pedir auxilio, estaba toda ensangrentada. Dejó mucha sangre acá, vino corriendo como pudo".
Es así que gracias a ellos que la Policía llegó rápidamente al lugar, encontrando a la mujer gravemente herida y al agresor ya huido. La víctima fue trasladada de urgencia a la salita barrial y posteriormente al hospital San Bernardo, donde permanece internada en estado crítico.

El agresor, tras huir del lugar, fue localizado en el cercano barrio Ceferino. Al verse acorralado por los efectivos policiales, intentó quitarse la vida con lesiones que se comprobaron fueron leves y su vida no corre peligro por estas horas. Fue trasladado a un hospital para recibir atención médica y posteriormente quedó detenido, y ahora está imputado por intento de femicidio.
Lo más estremecedor es que este no era un episodio aislado: según trascendió, la mujer ya había sido víctima de violencia previa por parte de su pareja, tanto así que un familiar de ella había presentado una denuncia el año pasado, pero las advertencias no fueron suficientes para evitar esta tragedia anunciada.

El caso ahora está en manos de las autoridades judiciales y del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), quienes trabajan a contrarreloj para reconstruir los hechos y reunir medios de prueba que permitan hacer justicia. Mientras tanto, los hijos de la víctima permanecen bajo cuidado familiar.

